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Luna menguante en conjunción con Plutón y Saturno :: equinoccio ::

En estos días en los que Luna y Marte hacen conjunciones con la alineación planetaria en Capricornio -que incluye el paso de Marte sobre Júpiter, Plutón, – y al fin de mes Saturno en Acuario. Necesitamos fortalecer toda nuestra red; nuestra red, a través de nuestras relaciones, y de nuestra palabra enraizada en la integridad del cuido.

Estar en nuestro cuerpo es una experiencia energética. Y esta experiencia la podemos compartir, más allá de las fronteras. Entramos en una evolución acelerada de medicina cuántica, de metodologías interdisciplinarias y transversales que sostengan los canales de la creatividad, la benevolencia y las buenas prácticas de convivencia para los tiempos que se abren.

Es una convivencia con nosotros mismos, con nuestra soledad. Con nuestra familia íntima, y también es una convivencia a distancia, global. Nos cuidamos de cerca. Nos cuidamos de lejos. La intimidad no tiene fronteras. De ahí que la palabra sea una extensión del cuerpo, del abrazo.

Tomemos en cuenta que una masa crítica de la humanidad ha construido su existencia en torno a la huida de la soledad, en torno a la huida del camino interno.

En estos días pasamos pruebas de tensión y conflicto, en el espacio de convivencia en el que nos haya tocado la cuarentena, si nos ha tocado .

Muchas familias pasan por el desafío de llevar la escuela en casa, de intentar sostener un ritmo y una estructura improvisada para navegar este tiempo. Con niñas y niños, jóvenes en casa, sin salir; el cuido de los mayores, las mascotas, todo un tejido vincular y afectivo que nos aproxima en la intimidad, la cercanía.

En esta nueva intimidad que habitamos es una buena práctica abrir un espacio seguro para la palabra.

Si algo nos molesta de una persona, abrimos un espacio seguro para expresarlo. Por ejemplo : “necesito decirte algo”, “¿tienes un momento para mi?”, “¿cuándo te viene bien hablar?”, “es importante para mi comunicarte lo que siento”, etc.

Abrimos un espacio. Con respeto.

No nos invadimos con nuestros reclamos y acusaciones.

Es importante reconocer que vivimos una vulnerabilidad mental y emocional aguda.

En estos días estemos atentos a la claridad o distorsión de nuestra percepción. No es tiempo de ambigüedades. Es tiempo de discernimiento y de tener claro nuestros límites y necesidades.

Si tenemos algo que expresar, no tengamos miedo de poner nuestros límite -aquí ahora- sin rencores, culpas, vergüenzas ni lamentaciones.

Cada cual es autónomo y responsable de su energía.

Pero cuidado con atacar, etiquetar, juzgar, evaluar, proyectar. Las paranoias escalan en todos los ámbitos, íntimos y colectivos. La herida del narcisismo la tenemos todas y todos ahora, abierta, a flor de piel.

Nos arropa una duda identitaria, una pérdida de foco y de centro. Nos perdemos y nos agarramos de lo conocido, buscamos refugio, sentido. Y cuando no lo encontramos se lo pedimos a quienes nos rodean. Que esta petición de cuido y atención sea cuidadosa, respetuosa y delicada. Podemos hacer(nos) daño.

En estos días, nuestra parte más egoísta -caprichosa, narcisista-, la que está acostumbrada a la satisfacción inmediata, a que le hagan caso, a ser el centro de atención, es probable que se sienta arrinconada, irritada y desubicada. De ahí que expresemos reclamos que nos parecen legítimos. Sin embargo, en el contexto de la delicadeza del momento en el que vivimos, revelan ser expresiones infantiles de nuestro pasado. Nos tenemos que actualizar y responsabilizar.

Las relaciones narcisistas difícilmente se sostienen en esta realidad sin que haya una lucha, una batalla por el poder, por la energía, la atención y el tiempo. Las malas mañas del pasado ya no se sostienen. Una nueva integración de lo que es el respeto emerge. Toca poner un límite.

Los velos se caen a velocidad vertiginosas.

Nuestra esencia se deja sentir.

Para y siéntela.

Usa tu mente creativa y tu imaginación, trasládate al pie de tu árbol, en tu orilla del mar, en tu vereda, selva, río. Respira tu corazón enraizado en tu cuerpo. Alimenta tu conexión con la vida. Come caliente. Sopas y raíces. Caldos e infusiones. El agua hace su trabajo y la tierra también.  El fuego alquimiza.

Este no es un tiempo de juego. Si estamos en una posición de privilegio, maduramos y damos el cambio con la mayor impecabilidad posible. Nos rendimos al cambio. Colaboramos.

Los cambios que atravesamos piden una construcción ética, una conciencia de los valores que nos unen y sostienen. Piden fortalecer nuestra relación con las fuentes de sabiduría de las cuales nos nutrimos. Piden que nos reconozcamos merecedores de ocupar nuestro rol de servicio y/o liderazgo en la comunidad.

No sabemos cual es el alcance de la tecnología 5-G, ni el avance de esta estrategia de guerra, control, militarización, etc., que emergen como narrativas para este tiempo.

Estrategias que siembran dudas -violentas dudas- sobre qué tipo de futuro vamos a habitar.

No sabemos el alcance de este encierro, sus consecuencias.

Entonces esta restructuración que se da en el corazón del ser -la casa, la pareja, la familia, el liderazgo, la economía- merece atención, respeto y delicadeza.

Hay una oportunidad maravillosa, una apertura a la medicina del corazón como una herramienta poderosísima de sanación. Está aquí en nuestras manos. En la facilidad con la que fluye la energía de la colaboración, el apoyo. Si nos sentimos amargadas, solos, en nuestro retiro, tal vez es tiempo de cambiar nuestra estrategia afectiva, tal vez, es tiempo de bajar la guardia, de aflojar la guerra, de ir al encuentro.

Hay hogares, vínculos, familias que están pasando por una restructuración sanadora y liberadora. Qué bueno que esto también está pasando : que lo podamos mirar, reconocer y honrar. Celebrar.

Es tiempo de respirar profundo para sostener los matices del conflicto y del miedo que emergen.

La luna mengua y la sombra crece.

Cada cual trabaja como puede, y desde dónde puede, pero todas y todos contribuimos.

Cuando volvamos a la “normalidad”, en unos meses, ¿recordaremos estas lecciones?

¿o volveremos a los patrones de consumo de ayer? ¿nos corregimos o repetimos? ¿esta es la primera oportunidad, o la última? ¿tenemos otra oportunidad?

Durante esta luna menguante es vital cortar cualquier patrón de vicio que emerge. El nudo rancio se desata. Puede que huela mal, un rato. Hay que sanar la herida. Está infectada. Necesita aire.

Airar es hacer tiempo. Dar espacio. No exigir lo que no se ha previamente pactado. Y si se pactó, revisar el contrato.

En estos momentos, muchas personas están ahora forzadas a convivir con sus abusadores. Es una tragedia íntima que acontece silenciosa en los hogares, en la familia.

Entonces, las personas que -en nuestro encierro forzoso- NO tenemos que convivir con ese tipo de violencia, somos responsables de sostener nuestros límites con integridad, de no permitimos el abuso.

No nos podemos dar el lujo.

Se trata de compartir la libertad, aunque estemos en una celda.

Si puedes llama. Conecta. Saluda. Pregunta.

También respeta el tiempo y silencio ajeno. Cada cual digiere y metaboliza  lo que está pasando, desde sus recursos y herramientas.

Si necesitas ayuda, pídela.

No des por sentado que se te ha de proponer.

No cargues a los que cuidan, a los que sostienen, a los que de una manera u otra sirven, en primera línea, en este tiempo.

***

Este virus visibiliza el dolor, lo trae a la superficie.

No hemos digerido la pérdida de parte de los pulmones de la tierra, con los incendios de la Amazonía y Australia. Necesitamos elaborar ceremonias sagradas para mover el dolor, para atravesar estos tiempos, para poder navegar esta pérdida sin disociarnos.

Necesitamos recuperar el aliento, ya que todo va muy rápido.

Entonces, si es necesario, damos un paso atrás.

No forcemos.

Respiremos.

***

En este enlace encontrarás la información de LA ALQUIMIA DE LA ESPIRAL :: el horóscopo mensual para cada signo.

Para quienes han escuchado los audios anuales de PUENTE TIERRA :: ENCARNAR LA VOZ (horóscopos 2018) y TIEMPO AGUA :: CONSTRUIR LA ESPERANZA (horóscopos 2019) y me han preguntado por los HORÓSCOPOS 2020, este año la propuesta es LA ALQUIMIA DE LA ESPIRAL.

En vez de ser un horóscopo anual para signo, es un horósocopo mensual.

Te invito a que te acerques, leas la propuesta y si sientes el llamado te unas a LA ESPIRAL.

Puedes hacerlo en cualquier momento del año. Gracias por tu apoyo.

3 comentarios sobre “Luna menguante en conjunción con Plutón y Saturno :: equinoccio ::

  1. Tus palabras, siempre sanadoras , lúcidas , amorosas… me acompañan en mi camino, me dan luz y me guían hacia mi misma . Aportas mucha luz a este tiempo y te digo : gracias infinitas por todo.

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