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luna llena en Leo :: soberanía creativa ahora ::

Saludos a todas y todos,

Estoy haciendo algunos cambios en Luna de Abril. Uno de estos cambios implica publicaciones más frecuentes, y más cortas fuera de las lunas llenas y nuevas. Estas semanas he publicado estos tres artículos.

Mercurio retrógrado en Piscis

Lilith en Aries

Notas de enero

Los artículos sobre Mercurio y sobre Lilith son pertinentes para complementar el artículo de hoy sobre la Luna llena en Leo.

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Para la próxima Luna nueva en Piscis, el 23 de febrero, subiré la página de membresía/subscripción a LA ALQUIMIA DE LA ESPIRAL :: el horóscopo mensual para cada signo ::

Les dejo con el artículo sobre la Luna llena en Leo.

***

Lilith representa algo que se ha vuelto inconsciente y se esfuerza por volver a ser consciente. Lamémoslo energía arcaica, feminidad espiritual, algo parecido a la sabiduría de la diosa. Mientras no tengamos acceso a esta energía, la experimentaremos psicológicamente como pérdida, represión, aislamiento, vacío, adicción y, sobre todo, luchas de poder.

— Hannelore Traugott

Mañana domingo, cruzamos el umbral de la Luna llena en Leo. El Sol en Acuario refleja su luz en la Luna en Leo. La Luna llena nos habla de una culminación. Un clímax que pasa por ver la luz en algún aspecto de nuestra vida.

Ver la luz, claridad, conciencia solar, iluminación, como sea que lo nombremos, esta energía nos habla desde la energía del arquetipo del Sol en Acuario proyectada sobre la energía del Arquetipo de la Luna en Leo. Nuestros más altos ideales iluminan la sombra de nuestras necesidades más importantes.

Por una parte, esto no habla de integrar nuestra necesidad de reconocimiento y valorización como una condición necesaria básica para sentir nuestra pertenencia a una comunidad, un proyecto, una relación. Es a través del total reconocimiento del Yo Soy Solar (Leo) que podemos pasar al desapego y entrega desinteresada del nosotros colectivo (Acuario).

Por muchas vías sociales y espirituales, la narrativa heredada es que hemos de borrar el Yo para ser parte del Nosotros. Esta perspectiva merece nuestra interrogación. Es en el eje Acuario y Leo que se da el fluir del Yo Soy al Nosotros Somos, sin perder la reciprocidad y retroalimentación, sin perder el centro, sin aferrarnos tampoco.

Es una dinámica que nos habla de que siempre podamos volver al Yo para no perdernos en los otros, y que siempre podamos también olvidarnos del Yo para descansar, apoyarnos, nutrir y tejer el Nosotros. Un nosotros que evoluciona y crece, de manera orgánica y natural, en la medida que mantenemos el fluir entre lo colectivo y lo individual. Sin respeto al Yo Soy no hay comunidad íntegra.

Bajo esta Luna podemos reconocer las narrativas colectivas que borran la voz del yo, que la limitan a los guiones y decretos del círculo al que pertenecemos. En la macro narrativa, este círculo es la cultura dominante, las historias que nos han vendido y nos venden. Historias que consumimos, que creamos, que construimos.

¿Cómo participamos del tejido colectivo? ¿Cómo ponemos nuestra creatividad al servicio del tejido colectivo? ¿Cómo sumamos valor en amor, belleza, integridad, cuido? ¿Cómo lo hacemos si no nos reconocemos, si no nos valoramos, si no recordamos nuestra esencia, nuestra singularidad?

Bajo esta Luna llena podemos darnos cuenta de cómo nuestra expresión individual -nuestra autenticidad – está comprometida por el poder de la mente grupal.

La alineación planetaria en Capricornio (Saturno, Pluto, Júpiter, Nodo Sur) ha generado presión en diferentes áreas de nuestras vidas. Esta presión que hemos sentido en enero -en torno a la Luna llena en Cáncer el 10, y la conjunción de Saturno y Plutón el 12- marca el tono del año y de la década.

Esta presión empieza ahora a integrarse. Es por fases. Estos próximos meses -hasta junio y julio- estaremos en un proceso de integración de esta presión (interna, externa) que nos ha llevado – nos lleva- al límite de la resistencia.

Algo empieza a aflojar, a dar paso al cambio. Es como una olla de presión, hay que tener cuidado al abrirla. Esta Luna llena revela que una parte de la presión-tensión se empieza a liberar, a aflojar. Eso es bueno, en la medida que tengamos cauce creativo para su expresión. Es decir, la capacidad y los recursos para snos identificarnos con el drama del trauma; que tengamos la capacidad de sostener la rabia sin que devore a otros, sin que nos coma por dentro. Que tengamos la honradez de quitarnos las máscaras antes de entrar en negociaciones del corazón.

Que todo esto se traduzaca en un uso claro y asertivo de la palabra para hacer valer nuestros límites, nombrar nuestras necesidades.

El arte del consenso es un valor supremo para estos tiempos. La palabra y la escucha son herramientas refinadas, que merecen que estemos atentos a lo que creamos y construimos desde el uso consciente e inconsciente qeu hacemos de la palabra. Mercurio en Piscis ya recorre los grados por los cuales retrogradará a partir del 16 de febrero.

Bajo esta luna nuestros reclamos y nuestras pasiones pueden ser incendiarias, pero si no sabemos comunicar lo que sentimos, cómo nos sentimos, lo que queremos y lo que no queremos, si no lo sabemos escuchar y acoger por quien intenta comunicárnoslo, entonces, esta presión puede ser explosiva.

La opresión arquetípica de la conjunción Saturno y Pluto nos ha hecho contactar con un desequilibrio de fuerza y de poder. Tanto a nivel global -como en algún círculo o comunidad, o en determinada relación- como a nivel interno, hemos entrado en contacto con una dinámica de dominio y sumisión, abuso y victimismo, control y miedo que ha detonado nuestra alarma, que nos ha puesto en alerta del linaje de la violencia y el abuso en nuestra biografía, en nuestra vida.

Esta Luna llena en Leo nos habla de un darnos cuenta cómo hemos sido cómplices de esta violencia, con nuestro silencio, con nuestra pasividad, con nuestra sumisión. También nos revela cómo hemos sido la voz de esta violencia en el pasado, y cómo hoy vuelve a mostrarnos el espejo de nuestra herida que late oculta detrás de nuestro reclamo de amor.

Entonces, ahora, gracias a la luz que brota de nuestro corazón, nos colocamos en la dignidad y la valía, en el reconocimiento de nuestro valor. Por el simple hecho de haber sobrevivido lo que hemos sobrevivido, merecemos. Somos esa valía. Somos nuestro amor propio. Somos el amor sano y verdadero. Los somos, no como un engrandecimiento egoico. Los somos por el simple hecho de ser capaces de reconocer la verdad de lo que somos, ver su brillo, su valor.  

La mente grupal nos habla del consenso colectivo a través del cual creamos la visión de la realidad. La mente grupal es la matriz de la narrativa compartida, el útero del código de lo que creamos. Todo esto en belleza, armonía.

Esta red que nos sustenta, es la misma red que sustentamos y nutrimos gracias a la expresión de nuestra voz, gracias a nuestra singularidad. Este es el brillo de nuestro Sol interior -nuestra expresión- representado por Leo. La Libertad con la que expresamos nuestra autenticidad y singularidad es lo que nutre la Red de la Vida. Somos parte de la expresión orgánica de la Vida. Somos -orgánicamente- como la expresión de la Tierra Creativa. Este es el misterio de la llamada Cruz Fija, configurada por los signos de Tauro (tierra), Leo (fuego), Escorpio (agua) y Acuario (aire).

El misterio de la Cruz Fija revela la participación humana dentro de orden de la creación. Esto nos habla de la dimensión creativa de la mente grupal, que es cuando nuestra mente está sincronizada con los ciclos de la Tierra. En esta mente orgánica cada cual reconoce su soberanía creativa.

Nuestra soberanía creativa es nuestro lugar en la creación. Este es el poder de la mente grupal que crea la realidad gracias al amor que reúne los corazones en torno a un mismo centro, a una misma fuente.

La luna llena en Leo ilumina la sombra de la mente grupal, la sombra del poder y la autoridad de la mente grupal. La Luna llena en Leo también alumbra el abuso del poder hecho desde la individualidad. La sombra de Leo incluye arquetipos como el Dictador, la Diva. Individualidades dominantes que ejercen poder de influencia en la mente del grupo, dominan la expresión orgánica del grupo. ¿Con qué intención lo hacen? ¿Son líderes que incluyen o excluyen? ¿Son líderes que abren a la diferencia, o cierran?

La luz de la Luna llena en Leo ilumina nuestra conciencia grupal hacia el pasado y hacia el futuro. Es decir que la narrativa de esta Luna puede iluminar cómo en el pasado hemos participado de ciertos círculos y comunidades en las que determinadas voces han sido censuradas y exiliadas.

La luz de la Luna llena en Leo revela los espacios grupales, las relaciones sociales en la que hemos participado, en las que la voz individual a sido acallada en favor de un guion determinado. Espacios en los que algo ha sido reprimido, censurado. Espacios en los que ha habido mentiras, falsas verdades, encubrimientos, chismes. Espacios en los que se revela con más claridad el abuso de la autoridad, el abuso del poder hecho en nombre de un ideal, y en detrimento de ciertas voces de la comunidad, del colectivo.

Hay quienes hablan en susurros y merecen el mismo tiempo y respeto que quienes manejan el arte de rugir. No es porque gritemos y sepamos amedrentar que somos más fuertes. El respeto traspasa la lucha de poder.

Bajo esta Luna llena en Leo, el llamado es a encarnar, a sentir nuestro autorespeto, nuestra verdad, nuestra valía. Y si hemos errado, reconocerlo con humildad y buscar la vía, interna primero, de remendarlo. Es nuestro corazón roto.

A partir del 16 de febrero, Mercurio retrógrado en Piscis nos mostrará las heridas del mal uso de la palabra hecho en los pasados meses, y durante el 2019. Podemos recapitular hacia marzo del 2019 y veremos que una narrativa que nos hechizó en ese momento ha perdido su poder. Una ilusión se deshace para mostrarnos la trastienda de lo que creímos era una verdad.

En general, este mes de febrero se nos presenta resbaladizo a la hora de discernir lo verdadero de lo falso. Tanto en el pasado, como en el hoy, las líneas son borrosas.

Tal vez a partir de esta Luna llena -y a lo largo de las próximas semanas- una historia del pasado se vuelve a presentar para que veamos cómo en ciertos círculos y relaciones hemos estado atrapados en una narrativa de la mente grupal dominante.

¿Qué es el consenso? ¿Qué es una realidad consensuada? ¿Qué es una realidad co-creada? ¿Qué es el consenso sexual? ¿Qué es una relación sexual consensuada? ¿Qué es una sexualidad co-creada?

 ¿Qué es un espacio de intercambio íntimo no sexual consensuado?

¿Cómo aplica la programación cultural de los roles sexuales en nuestra intimidad, y en la expresión de nuestra sexualidad?

¿Nos sentimos representadxs – con voz soberana- en nuestra sexualidad, en nuestra expresión?

¿En la intimidad no sexual consensuada, sabemos nombrar y dialogar los límites de lo que queremos y no queremos compartir?

La realidad que co-creamos está cada vez más fragmentada por el virus de la polarización. Nos toca traspasar la mentalidad de la defensa y la guerra, para articular un nuevo lenguaje, un nuevo uso de la palabra y la escucha, para crear espacios de consenso. Sin consenso no hay seguridad, no hay intimidad. Sin seguridad no hay terreno fértil para nuestro amor.

Para que nuestra visión del amor comunitario florezca, hemos de iluminar la sombra de nuestro egoísmo. Esa que nos pone a la defensiva, que nos impide bajarnos del orgullo, del sentimiento de ofensa, que nos lleva a la mentalidad del ataque, de la guerra.

Habitamos una realidad cambiante. Vivimos una transformación vincular acelerada por la tecnológica. Vivimos una transformación tecnológica de la realidad. Ahora mismo estamos fragmentados en cómo ponernos de acuerdo, cuál es el consenso sobre la realidad que queremos crear.

Una de las bases para crear consenso es la soberanía. La soberanía del Ser. Lo primero que hay que observar es dónde esta inhibida la soberanía del Ser. En qué lugares del pasado hemos tenido una voz censurada, o inhibida. Especialmente, esta es una invitación a mirar la voz femenina, -en hombres y mujeres-; la voz femenina dentro de nuestros círculos y comunidades; la voz de la sombra femenina.

Ayer Venus hizo su entrada en el signo de Aries. Esta es la dimensión más feroz de nuestro femenino colectivo. Entre el 8 y el 11 de febrero Venus hará primero una conjunción con Lilith y otra con Chirón.

Venus, Lilith, Chirón en Aries nos habla de una sanación que pasa por independizarnos de una prohibición a expresarnos. Esa voz que -por alguna razón- no pudo salir a su tiempo, ahora encuentra un curso para su expresión.

La autoestima, el valor y el coraje, la dignidad : algo se quiere poner en su lugar y en su centro. Este centro ha sido desplazado (por no decir robado) por un consenso grupal (cultural, espiritual) del pasado. Bajo esta Luna llena, nuestro despertar se da corazón adentro. Esa llama que nos guía, nos inspira y nos sostiene -a rugir si es necesario- y a tener también mucho cuidado con el cuerpo de palabras que creamos para hacer valer nuestra voz, para nombrar nuestro lugar, para ocuparlo.

En comparación con la intensidad de las lunas pasadas, esta Luna llena en Leo se siente tranquila.  Que su quietud no nos despiste de sentir su fuerza, y su poder.

Hagamos acopio de la energía creativa que gestamos cuando estamos en contacto con la voz de nuestro corazón. Esta es la última luna llena del año astrológico. La Luna nueva en Piscis -el 23 de febrero- cierra un ciclo de 13 lunas. Esta Luna llena en Leo nos mueve hacia un cambio de realidad.

Este cambio se irá revelando durante el mes de febrero. A mediados de mes, Marte entra en Capricornio y Mercurio empieza su movimiento retrógrado. No dejemos que la presión salga demasiado de golpe, ya que necesitamos la energía para una carrera más larga. Qué el drama de Leo no se nos suba e inflame, ya que necesitamos su fuego para un tiempo más prolongado. Hacer acopio de la energía, es decir, elegir las batallas, es de sabios.

Marte en Capricornio hará conjunciones con el Nodo Sur de la Luna, Júpiter, Saturno y Plutón. Esto nos habla de movimiento donde había estancamiento y obstáculos. Nos habla de la aceleración de un proceso que hasta ahora ha parecido estancado y lento. Marte va a llevar algunas cosas a su fin y culminación. El mismo día que Marte entra en Capricornio, Mercurio empieza su movimiento retrógrado en Piscis.

Estemos atentos a estas semanas: las heridas se abren para dar voz al desamor, al exilio, a la indignación. Usemos esta fuerza como motor para nuestra creatividad, para ver moverse nuestro sueño personal y colectivo, hacia la dirección de nuestro corazón, fuera de la polarización y la guerra.

Si el conflicto es parte de la sanación necesaria que este momento merece, que sea respetuoso y digno, que nuestro conflicto sea consensuado. Ese es el desafío. Sostener el brillo del amor, ahí donde más quema ser quienes somos. Y reconocer que a veces en el sano conflicto, sostenemos juntos la misma llama.

Fuerza y bendiciones solares y lunares,

Paloma

9 comentarios sobre “luna llena en Leo :: soberanía creativa ahora ::

  1. Muchas gracias Paloma por toda tu generosidad en compartir tu sabiduría.

    Fuerza y bendiciones solares y lunares también para ti.

    Un fuerte abrazo

    Pizco

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