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Luna llena en Escorpio :: tomar la vida ::

Coraje es una palabra del corazón. La raíz de la palabra coraje es cor – la palabra latina para corazón. En una de sus formas más tempranas, la palabra coraje significaba “nombrar desde la mente hablando todo desde el corazón”. Con el tiempo, esta definición ha cambiado y en la actualidad generalmente asociamos el coraje con hechos heroicos y valientes. Pero en mi opinión, esta definición no reconoce la fuerza interior y el nivel de compromiso requerido para que realmente hablemos de manera honesta y abierta sobre quiénes somos y sobre nuestras experiencias, buenas y malas. Hablar desde nuestros corazones es lo que yo considero como “el coraje común“. — Brené Brown

Poderosas energías planetarias han estado activas estas pasadas semanas en la que la luna ha crecido de nueva en Tauro a llena en Escorpio. El plenilunio en Escorpio será este sábado 18, en el grado 27 de Escorpio, a las 21 horas, hora central europea. Recordemos que colectivamente la firma astrológica que nos acompaña a lo largo de este año es la triple conjunción de Pluto, Saturno y el nodo sur de la Luna en Capricornio, Chirón en Aries y Urano en Tauro.  En esta lunación Urano, Venus, Mercurio más el sol nos hablan desde Tauro. Mercurio y el Sol hacen un ángulo benévolo con Pluto en Capricornio. Tal vez en esta luna llena en Escorpio tenemos la oportunidad de tejer un puente, de vincular, de crear un eslabón donde hasta ahora ha habido separación, disociación.

El eje de Tauro y Escorpio nos habla del misterio de la vida y la muerte, del espejo de la luz y la sombra. Nos habla del proceso de habitar nuestro cuerpo plenamente, integralmente, de abrazar y tomar la vida (Tauro) y también nos habla de cómo este “tomar la vida” implica también tomar la muerte (Escorpio).

En este contexto, la muerte es el invierno que precede el renacer de la primavera, es la composta que fertiliza y alimenta. Desde esta perspectiva cíclica, la vida y la muerte se entrelazan en una danza eterna. Esto implica que lo que muere hoy, anuncia un renacimiento, y que lo que florece hoy -a su debido tiempo- se desintegrará. Para que esta muerte esté aliada con la vida, necesita ser reconocida, honrada. Cuando no honramos los cierres de manera sagrada, cuando no honramos la muerte, entonces tampoco honramos la vida, no habitamos plenamente la vida, no la tomamos.

Los antiguos guardianes de la tierra reconocieron que -en la rueda del año- los portales de Tauro y Escorpio marcaban el inicio y el fin de un ciclo. En el calendario de la vieja Europa, Escorpio abre el portal del reino de la noche (1 de noviembre) y Tauro el del día (1 de mayo). Tanto el mes de mayo como el mes de noviembre son los portales de dos nuevos ciclos de seis meses de duración cada uno. Desde esta cosmología y orden, el año es mitad día y mitad noche, mitad luz, mitad oscuridad.

Visto desde la perspectiva del ciclo de la luna, la luna nueva en Tauro abre el ciclo lunar vinculado al reino del día. En noviembre será la luna llena en Tauro espejo de la luna nueva. La luna nueva en Escorpio abre el reino de la noche y está llena en el mes de mayo.

Esta es la luna que celebramos este sábado, la luna llena en Escorpio, espejo de la luna nueva en Escorpio. Este es un buen momento para recapitular dónde estábamos en noviembre del año pasado, qué lecciones hemos caminado, que puertas se abrieron o cerraron, ya que es probable que esta luna llena en Escorpio ilumine, aclare, revele algo vinculado a ese momento. Algo que necesitamos mirar, reconocer, integrar, para continuar nuestro camino en esta espiral de la vida, muerte, vida. Ese “algo” puede ser una cosecha, una idea, una revelación, una liberación.

En este contexto, cuando hablamos de muerte no nombramos algo letal. Hablamos de la buena muerte, esa centrífuga llamada cambio sagrado que pide que soltemos lo que ya ha cumplido su tiempo para abrazar lo nuevo. Este soltar implica un desprendimiento de toda forma arraigada – valores, apegos, maneras de relacionarnos- que limitan nuestro crecimiento evolutivo, que nos retienen en patrones de adicción, en intercambios tóxicos.

Adicción a determinada energía, a determinada bioquímica emocional, adicción a sustancias sustitutas de energía vital o de conciencia, adicción a dinámicas vinculares, adicción a la atención- energía ajena. Estas dimensiones de Escorpio encubren la mayor dificultad que tiene este signo (es decir esta fuerza arquetípica que se expresa en cada uno de nosotros) en soltar.

Este soltar implica una voluntad de reconocer que las despedidas suelen doler, que los cambios vitales mueven nuestras aguas emocionales, sacuden nuestras raíces y desafían nuestro sentimiento de seguridad. Y si hay algo que nos ofrenda esta luna llena en Escorpio es cambio -un gran cambio- que se viene cocinando, que se viene gestando desde hace meses sino años. Sí, las muertes también se gestan y las liberaciones profundas toman tiempo.  El cambio es la voz del tiempo que se abre paso para crecer, para dar paso a lo nuevo, parto de un nuevo tiempo, interno, externo.

Escorpio es un signo de agua, de aguas profundas -quietas- como las de la profundidad de un lago que guarda secretos antiguos. La luz de la luna penetra esta espesura emocional para llevarnos a reconocer nuestra resistencia al cambio -eso que llamamos control o apego- que no es otra cosa que el intento de ejercer poder sobre determinada situación. ¿podemos controlar el poder de nuestros sentimientos? ¿podemos realmente dominar nuestros apegos?

Tal vez, en Escorpio cueste soltar, porque para encontrar la liberación hay que ir a lo profundo, y lo profundo suele generar miedo. Preferimos la superficie -ese lugar tranquilo, familiar y seguro- porque ¿quién nos toma de la mano ahí en el corazón del miedo, del dolor y de la confusión? Esta luna tiene un tono de iniciación, es decir nos invita a dar un paso voluntario al encuentro de este miedo, de dar un paso consciente de habitar el cambio con los ojos – y el corazón- abiertos.

Esto puede implicar sostenernos en un clima de duelo y abrazar el agua que se mueve para reconocer que ese movimiento -más o menos doloroso, intenso, transformador- nos llevará a nuevo puerto. Entonces de lo que se trata es de bracear el agua profunda que se moviliza y, a la vez, conectar con la visión del ave fénix que se levanta de las cenizas. Porque si bien tal vez nos sentimos hoy abajo en lo profundo, también sabemos que si honramos el desprendimiento sagrado que estamos llamados a vivir, si honramos el cambio -por más que duela- hay vida, hay luz, hay un renacer que nos espera. Y esta es la invitación de la luna llena en Escorpio : a no tener miedo de mirar ahí donde duele para abrir paso a la liberación que nos lleva a un nuevo reino, un nuevo tiempo.

Si algo nos ofrenda esta luna llena en Escorpio es reconocer -con entrega y humildad -que no hay poder que controle el cambio que vivimos, el cambio que se teje, el cambio que nos empuja a ir más allá de nuestras limitaciones para abrazar el misterio de un tiempo que sobrepasa nuestras creencias más arraigadas, un tiempo que doblega nuestra soberbia, nuestro orgullo. Este es el tiempo de la tierra.

Venus, regente de Tauro, guardiana de nuestra relación sagrada con la tierra, hace una conjunción con Urano, ambos en Tauro. Mercurio también en Tauro hace una conjunción con el Sol y ambos hacen un trino de tierra con Plutón (regente de Escorpio) en Capricornio. ¿Esperanza? ¿Un brote tierno que emerge de un sentimiento de devastación? ¿Una sacudida inesperada que nos libera de viejos pesos, de viejas cargas? ¿Un levantar de nuestra energía que dice sí, sí quiero despertar?

¡Cuánto poder tenemos a nuestra disposición cuando lo ponemos al servicio del buen cambio! Y ese abrazar el buen poder implica hacer frente a las formas antiguas de entender el poder. Este es el puente, la encrucijada, la decisión, la elección que este ciclo evolutivo de Urano en Tauro nos invita a abrazar. Cambio radical de nuestros valores, de nuestro propósito, de nuestras maneras de relacionarnos. Cambio y liberación de viejos dogmas que interfieren con nuestra soberanía energética, conexión directa con la sabiduría del poder de la tierra que se despierta en nosotros y nos permite ver cómo hay unas estructuras (internas y externas) que interfieren con este proceso de liberación. Que interfieren con este despertar del poder de la tierra en nosotros, y que nos libera de los falsos poderes, de los puentes externos con la sabiduría, para reconocernos todas y todos guardianes de un mismo templo. Esta luna llena en Escorpio nos habla que el reino de la vida no tiene dueños. Esta es la liberación.

Esta primera parte de mayo ha sido intensa, ya que los planetas personales -Mercurio, Venus y Marte- hicieron ángulos tensos con la triple conjunción de Saturno, Plutón y el nodo sur de la luna en Capricornio. Ahora todos han cambiado de signo y esta lunación en Escorpio revela los paisajes del pasado que se han quedado atrás. ¿Los podemos ver? Eso lugares de obediencia, de miedo a ser, de temor a expresarnos, de no sentir la seguridad y confianza para expresarnos.

Algo se desató, algo pasó que nos ha empujado a este nuevo lugar, y ahora con Urano en conjunción con Venus en Tauro (liberación de la voz) y Mercurio en conjunción con el sol (la palabra íntegra) parece que este parto -muerte y renacimiento- pasa por dar la palabra, por usar nuestra voz con integridad, pasa por expresarnos.

Y cuando nos colocamos en este lugar de dar la palabra íntegra, de poner nuestra voz al servicio de la tierra nos daremos cuenta de lo que nos hemos tragado, de lo que se ha atorado en nuestra garganta, de lo que tenemos tanto miedo de nombrar. Así, tal vez, el ave fénix sea nuestra voz que renace del pozo de un silencio tóxico y emerge, como la vida, llena de la buena muerte, llena del amor que rescató, ahí en el fondo, en el pozo del misterio, en la gran iniciación que hemos aceptado encarnar en este tiempo.

23 comentarios sobre “Luna llena en Escorpio :: tomar la vida ::

  1. Gracias paloma…en momentos de despedidas me ayuda leer sobre esta luna en escorpio, entendiendo que habrá también un renacer.
    Besos!

  2. Gracias por el regalo de tus palabras, Paloma! Desde que descubrí tu página tus publicaciones acompañan mis lunas y llenan de claridad mis procesos. Un abrazo.

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