astrología 2018·el tiempo es amor·encarnar la voz·júpiter en escorpio·luna nueva·marte retrógrado·puente tierra·soberanía creativa·urano en tauro

luna nueva en Tauro :: libertad y sombra compartida ::

TAURO_ FINAL

Aclaración :: desde hace unas semanas los artículos de Luna de Abril son publicados en inglés. Ahora este blog es bilingüe. Los textos son traducidos después de que los publico en español. Para quienes reciben notificaciones de las publicaciones del blog, implica que les llegará un nuevo mail de aviso para cada Luna. Si esto les incomoda, pueden darse de baja de las notificaciones. Siempre publico el día antes o el mismo día de la Luna llena y de la Luna nueva. Solo tienen que acercarse al blog. 

Invitación :: quedan plazas para el taller de Alquimia Lunar El 7 y 8 de julio en Barcelona. En este taller trabajamos con el poder de la Luna menguante como un camino de iniciación con la sombra fértil y creativa, la que crea la  composta energética que fertiliza nuestros sueños, visiones y deseos. Es un trabajo con la Luna, el Sol y Venus. Si sientes el llamado de hacer este camino, escríbeme a consultaluna@gmail.com

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“Mi abuelo solía llamar a la Lluvia “el ritual erótico entre el Sol y la Tierra”. La lluvia representa las semillas sembradas en el vientre de la Tierra por el Cielo, su feroz marido, para la continuidad de la Vida. Los encuentros lluviosos entre la Tierra y el Cielo eran amor sexual en una escala cósmica. Toda la naturaleza participaba. Las nubes -cuerpo del cielo- eran despertadas por la tormenta. A su vez, el cielo acariciaba la Tierra con sus fuertes vientos que los llevaba a su climax erótico, el tornado. Las hierbas que brotaban del centro cálido de la Tierra eran llamadas “los incontables hijos de la Tierra” que servirían a la humanidad en su necesidad de alimento.”  – Malidoma Somé, hombre medicina Dagara.

Mañana martes 15 de Mayo cruzamos en umbral de la Luna nueva en Tauro. Toda Luna nueva trae la oportunidad de un nuevo comienzo en el cual renovamos nuestros deseos y sembramos las semillas de lo que queremos materializar y ver crecer en los próximos ciclos de nuestra vida. Este es el micro ciclo de la Luna : cada 28 días, en cada Luna nueva, honramos la oportunidad darle cuerpo a nuestra voluntad en formas de semillas -intenciones, ideas, proyectos- que queremos ver crecer en la espiral del tiempo.

Cada Luna nueva -encuentro mensual del Sol y de la Luna en un signo de la rueda del Zodiaco- nos invita a honrar nuestros deseos, a revisarlos, actualizarlos y renovarlos. Y hay Lunas que vienen acompañadas de coordenadas planetarias que intensifican este principio de renovación, de cambio. Esta Luna nueva en Tauro nos habla de un cambio cíclico que conecta el micro con el macro. Urano, planeta vinculado a grandes cambios, personales y colectivos, hace sus entrada en Tauro unas horas después de la Luna nueva. Este orden sincrónico es significativo y merece nuestra atención.

Han pasado 84 años desde que Urano cruzó por el signo de Tauro. Esta Luna nueva nos habla del inicio de un nuevo ciclo que durará siete años en el que los temas vinculados a Tauro serán activados por la energía de Urano. Desde esta perspectiva, el portal de esta Luna nueva marca un antes y un después en nuestro camino evolutivo,  íntimo y humanitario.

Esta Luna nueva nos invita a empezar a familiarizarnos con el cambio que Urano despierta a través de la energía de Tauro. Con Urano la característica de este cambio conlleva liberación. Conlleva despertar de una realidad a otra, sorpresas y situaciones imprevisibles que cambian el rumbo de nuestra vida y sacudidas inesperadas que desafían nuestra estabilidad y seguridad.

En Tauro, los ecosistemas de nuestra vida que serán activados por esta energía están vinculados a reformas (nuevas formas) en la manera en las que manejamos, nuestros recursos. Reformas en nuestro código de valores y el valor que dejamos de dar a ciertas cosas para valorar otras. Reformas en nuestras relaciones interpersonales, íntimas, afectivas, laborales especialmente desde la perspectiva del intercambio de energía, recursos y tiempo.  Reformas en el cauce que hacemos de nuestra energía creativa. Y reformas en la manera en que honramos nuestra conexión con la Tierra y/o sanamos y reparamos nuestra desconexión con la Tierra. En este contexto, cuando hablamos de Tierra, incluímos nuestra conexión o desconexión con nuestro cuerpo.

Si bien las personas nacidas bajo el signo de Tauro son la que van a sentir el impacto de este cambio de una manera directa, todos tenemos a Tauro influenciando algún aspecto o sector de nuestra vida, por lo cual todas y todos sentiremos esta energía de reforma y llamado a la liberación activarse en una dimensión vital de nuestro camino. Este es un tránsito que vamos a sentir en la esfera de lo íntimo y de lo global ya que una de sus dimensiones es liberarnos del falso concepto de separación entre lo personal y lo colectivo, lo material y lo espiritual, lo político y lo energético.

La naturaleza de Tauro es resistir el cambio. Este arquetipo es fijo, lento y le cuesta asimilar el movimiento de lo impredecible. Es probable que la entrada de Urano desafíe las estructuras estables que nos dan un sentido de seguridad y pertenencia. Al entrar en contacto con la irrupción característica de Urano, los lugares internos o externos en los que nos hemos acomodado, son sacudidos hasta su base y su raíz. Entonces este cambio está vinculado a nuestra capacidad de soltar, de adaptarnos y de ser más flexibles a la hora de entrar en contacto con las situaciones, personas o información que despiertan esta resistencia. Visto de esta manera la resistencia se hace voz y portadora de lo que quiere ser liberado. La resistencia es la primera puerta de un proceso de liberación.

Cuanto más fijos o testarudos seamos en intentar mantener estas estructuras llamadas a ser cambiadas, más desafiante puede ser el cambio que anuncia este tránsito. Esto nos llama a usar la virtud de la perseverancia y la paciencia como cualidades de adaptación, a no temer lo que pide ser reformado y a participar conscientemente de un proceso de liberación material, energética y espiritual. Urano nos viene a liberar a cada uno y una de nosotras de algún aspecto de nuestra vida en el que no nos movemos, en el que estamos estancados, o en el que repetimos formas y patrones que hasta ahora han contribuido a una manera de ser y estar en el mundo que ya no es pertinente ni coherente con nuestro proceso evolutivo.

Este llamado a la flexibilidad nos pide una escucha abierta a la nueva energía que se presenta. Esta energía nos sorprende y probablemente nos trae una realización que no esperábamos. Es probable que esta realización sea una experiencia que sacuda nuestra base y, si somos capaces de ir más allá de nuestra zona de confort y la escuchamos en apertura consciente, nos ofrenda una gran liberación. Nos ofrenda una renovación y una actualización de nuestra energía -nuestro propósito y nuestra dierección de vida- necesaria para evolucionar con este tránsito de siete años en armonía.

Para recibir la abundancia implícita en este cambio, una parte de nosotros -acomodada en unos valores, una percepción, o un sentimiento de pertenencia particular- necesita abrirse a esta irrupción de lo inesperado. Aunque el primer impacto puede sentirse desagradable, injusto e incluso desafíe alguna certeza profundamente enraizada sobre la cual hemos construido parte de nuestra vida, la invitación es a no cerrar la puerta, a no enfrascarnos en una lucha defensiva y obtusa de lo que creemos nos pertenece. Esta Luna nueva en Tauro nos invita a sembrar la semilla de un deseo de apertura, de una voluntad de movernos a favor de  esta energía transgresora, libertaria, innovadora de Urano. También nos recuerda que al hacerlo en un plano íntimo y personal colaboramos al proceso de cambio, despertar y liberación colectivo.

Bajo esta astrología el cambio nos cambia aunque nos resistamos. A mayor la resistencia más radical puede ser este llamado a movernos a un nuevo territorio. Tauro rige la Tierra, por lo cual está vinculado a cómo habitamos y encarnamos nuestra tierra primaria que es nuestro cuerpo. De ahí la importancia de intentar flexibilizarnos ante los cambios, ya que cuanto más dura sea nuestra negación de esta energía, más ésta va a empujar para expresarse y visibilizarse. De ahí que bajo esta Luna, y en las próximas semanas, es precavido ralentizar nuestros movimientos, nuestras respuestas y reacciones e incluso nuestros pensamientos.

Bajo esta Luna Marte hace una cuadratura con Urano, lo cual es un llamado a prestar atención a las presiones y demandas de nuestro entorno ya que este es un clima propenso a accidentes, caídas y heridas. Accidentes físicos, accidentes afectivos, accidentes energéticos, poco importa el cauce que tome esta narrativa, es el tomarnos el tiempo lo que nos ayuda a reconocer cual son los valores que en estos momentos queremos encarnar, qué nos importa realmente y qué, y a quién, queremos cuidar.

También es un llamado a escuchar nuestro cuerpo y no empujarlo más allá de sus límites ya que Urano gobierna el sistema nervioso central. Este puede ser un tiempo de agotamiento, colapsos energéticos y de síntomas corporales y emocionales que están expresando desde adentro la necesidad de que nos alineemos con esta energía eléctrica. Si insistimos en no escuchar esta voz interna -más o menos sutil- nuestro cuerpo encarnará su llamado a través de lo que llamamos enfermedad. Si insistimos en no mirar cómo, desde adentro y desde la voz del cuerpo, este cambio se visibiliza, dependeremos de ser despertados desde afuera.

Una de las grandes lecciones que este tránsito de Urano en Tauro nos ofrece está vinculada a nuestros recursos. Cuando hablamos de recursos hablamos de su dimensión material a través de la energía de las posesiones y del dinero. Hablamos de la dimensión afectiva de nuestros recursos que son nuestras relaciones y también hablamos de la dimensión creativa de nuestros recursos que son nuestros dones y talentos. Hablamos de la dimensión espiritual de nuestros recursos que son nuestra energía, nuestro tiempo y nuestra presencia.

Venus es el planeta regente de Tauro, por lo tanto todo lo que reconocemos vinculado al arquetipo de Venus estará tocado y activado por la energía de Urano. Venus en su expresión consensuada en la psiquis colectiva está vinculada al amor, a la belleza, a la creatividad y a la energía femenina. Estas son dimensiones que más o menos todas y todos reconocemos. Sin embargo, Venus nos habla de un proceso de integración de todo un cuerpo de conocimiento y sabiduría que, como expresión de lo femenino, ha quedado invisibilizado detrás de las expresiones más planas y mundanas de este arquetipo. Rescatar esta dimensión íntegra e integrada de Venus es un paso necesario para reconocer las áreas en las que Urano va a mover, liberar y sacudir esta energía.

Cuando hablamos de energía femenina, hablamos de una dimensión del alma que va más allá del género. Es probable que una primera fase del despertar de Urano nos convoque a integrar de una manera más profunda que la concepción de lo femenino abarca e implica tantos a hombres como a mujeres. Lo femenino no pertenece a las mujeres así como lo masculino no pertenece a los hombres. Urano nos habla de rupturas de moldes morales y éticos que nos convocan a renovar nuestros valores y creencias para reconocer qué estamos llamados a amar y a cuidar(nos) en interconexión femenina y masculina, y que este es un proceso interno en cada hombre y mujer. Urano nos convoca a liberarnos de un paradigma que nos domina a través de la polaridad y la lucha entre géneros.

Este es un proceso que a partir de esta Luna nueva nos invita a transitar un camino de recapitulación de lo aprendido, de lo profundamente programado en nuestra psiquis por un sistema que se expresa a través de un exceso de energía masculina, y que reprime, marginaliza y abusa de la expresión de lo femenino. Bajo esta Luna nueva, Marte hace su entrada en Acuario, signo en el cual retrogradará entre el 26 de junio y el 29 de agosto. Este tránsito nos convoca a todas y todos a hacer una reflexión sobre cómo esta energía masculina dominante opera desde un lugar oculto  en cada una y uno. El peligro de estos tiempos es llevar el proceso de liberación hacia afuera como una lucha de géneros, que es válido política y socialmente si está enraizado en un proceso interno de reconocimiento de como estas fuerzas polares están dominándonos desde adentro.

La órbita de Venus se encuentra entre está el Sol y la Tierra. Venus es el planeta más cerca de la Tierra. Venus es un planeta que filtra la conciencia solar hacia la Tierra. Esta energía solar de Venus irradia a todos los seres vivientes y nos habla de una cosmovisión muy antigua, ancestral, que delinea la forma y los valores de la expresión del Sol en la Tierra, semilla de toda vida.

En este contexto, Venus es una guardiana de la vida en la expresión de la forma que esta vida toma. Esta forma es lo que llamamos belleza. Esta forma es lo que llamamos armonía. Esta forma es lo que llamamos orden. Esta forma es lo que llamamos relación. Esta forma es lo que ha ido tomando cuerpo como arte, arte ceremonial y rituales. El origen de todas estas expresiones está vinculado al Sol, la Tierra, los planetas. La que rige sobre estas formas encarnadas en la Tierra es Venus.

Cuando los antiguos hermanos y hermanas Lakotas del norte decretan como guía de existencia, “por todas mis relaciones”, invocan y honran al orden de Venus. Venus es la que gobierna todas nuestras relaciones. La de la vida, la de los elementos, la del tiempo, la de las plantas y los animales y, dentro de este sistema, las relaciones entre los seres humanos y la forma en que nos relacionamos con la Tierra y sus recursos. Desde esta perspectiva no hay separación. Es un campo unificado que llamamos Vida, que llamamos Gaia, al cual pertenecemos, del cual dependemos para nuestra sobrevivencia y al cual estamos llamados a cuidar.

De ahí que Venus esté vinculada a nuestra expresión creativa, ya que es la voz de cómo damos forma a nuestros recursos, siendo estos nuestros dones, nuestros talentos y nuestros deseos de participar del orden y a belleza que nos rodea.

Es a través de Tauro que entramos en contacto con la energía arquetípica de esta relación amorosa, armónica, ordenada entre el Sol y la Tierra. La Tierra receptiva, femenina, acoge y recoge la energía fecundante del Sol. Entender este principio nos permite acoger la concepción de lo femenino como la expresión receptiva y armónica de nuestra relación con la Tierra. De ahí que Venus esté vinculada a dos principios ocultos detrás de su máscara de diosa contemporánea. El primero tiene que ver con la integridad y el segundo con nuestros valores.

Urano en Tauro viene a sacudir la base de nuestra integridad y de nuestros valores. Viene a visibilizar las áreas en las que no estamos en conexión íntegra con la Tierra. Viene a sacudir los valores que gobiernan nuestra vida y el impacto que tienen como fuerzas dominantes sobre nuestro consumo y nuestras decisiones en una escala global. Viene a sacudir nuestras relaciones. Nos vienes a despertar a nuestra falta de integridad cuando no cuidamos lo que decimos amar, cuando nos maltratamos, cuando no honramos y valoramos nuestros recursos.

Esta sacudida de Urano puede, por ejemplo, visibilizar cómo el culto New Age de la diosa y del sagrado femenino no está en integridad con el patrón original de la honra a lo femenino, a la Tierra y a la vida. Esta honra no es otra cosa que la expresión creativa de la continuidad del amor que nuestras ancestras y ancestros -de todas las civilizaciones indígenas del planeta- practicaban.

Con Urano en Tauro hay una revelación de una dimensión inconsciente de nuestra mentalidad moderna que no está en integridad con los ciclos de la Tierra, aunque así lo creamos y sintamos. Esta es una de las sorpresas que pueden revelarse con Urano en Tauro : que hay una dimensión no sustentable en el mercado de la espiritualidad femenina que no está enraizada en su verdadero origen.

Entonces, Tauro, como arquetipo que preserva la vida, tiene una función custodia de estos valores originales e íntegros. En este sentido Urano – que nos habla de futuro y de innovación-, en tránsito por Tauro -que preserva y conserva- nos indicaría que tal vez tenemos que volver un pasado antiguo para poder evolucionar de manera sustentable. También nos indicaría que eventos externos e inesperados tal vez nos fuercen a un cambio que simplifique radicalmente nuestra vida, nuestros patrones de consumo y nos fuerce a recodar los valores esenciales que nos conectan a la Tierra y a la Vida.

La integridad a la que Tauro nos convoca, nos habla de un ecosistema dual que implica la integración de la muerte como parte de la vida. Bajo esta Luna, Escorpio, el signo opuesto a Tauro, acoge a Júpiter retrógrado y nos recuerda que el jardín de la diosa no es honrado con integridad sin un trabajo constante, visible y consciente con la sombra. Aquello que está invisibilizado, silenciado, secreto, escondido, no verbalizado, censurado, reprimido revela una falta de integridad. Esta dimensión no visibilizada de lo femenino está siendo llamada a ser vista, reconocida e integrada en hombres y mujeres por igual.

Esta dimensión evolutiva es importante que empecemos a reconocerla ahora, bajo el nuevo ciclo de esta Luna nueva, porque irá progresando hasta octubre cuando Venus hará su retrogradación en el signo de Escorpio abriendo un ciclo de 18 meses en el que estaremos bajo la influencia de esta dimensión de Venus y el inframundo femenino.

Cuando nuestras prácticas y prédicas no contemplan un trabajo creativo, afectivo y ceremonial que incluya esta dimensión invisibilizada y censurada estamos perpetuando una falta de integridad. La negación a trabajar con el trauma, el dolor, el duelo, la pérdida como parte del camino del sagrado femenino nos habla de una energía estancada, de una energía que necesita ser renovada. Cuando el oscuro femenino no es entendido e integrado genera caos, sentimientos de exilio, rechazo, separación, depresión y enfermedad. ¿A dónde va a parar toda esta energía cuando no la trabajamos colectivamente, con consciencia, apertura, integridad y amor?

En la tribu de los Dagara, en Burkina Faso, celebran una ceremonia colectiva de duelo y expresión del dolor una vez a la semana. En una sociedad enfocada en la productividad -en la que estamos llamados a demostrar nuestro éxito, a destacarnos con nuestros talentos y dones en un mercado que depreda nuestra energía vital, que nos niega el derecho al tiempo oscuro, al tiempo de retiro y recogimiento- es fundamental que restauremos prácticas colectivas de trabajo con la sombra. La sobreexigencia de tener éxito, estar siempre bien y triunfar, no nos permite encontrar el camino sagrado del duelo como la fuerza que alimenta el amor.

Honrar el ciclo de la vida implica hacer juntas y juntos la composta con la que nutrimos y fertilizamos lo que amamos. Lo que llamamos pérdida, muerte, dolor es alimento de vida, fuerza vital.

El duelo que nos pertenece, y del cual huimos y no honramos, lo cargan otros. Cuando hablamos de integridad, armonía y orden es necesario que reconozcamos que cuando estamos siempre en la celebración de la luz , otras personas sostienen la sombra : la nuestra y la de la comunidad. Estas voces suelen ser los chivos expiatorios de los grupos y círculos. Son las personas en las que solemos proyectar lo que no estamos trabajando internamente. El tránsito de Urano en Tauro nos indica un proceso de liberación de esta carga asumida por unos pocos en nombre de muchos. Nos habla de un despertar colectivo que nos habla de relaciones sustentables, de apoyo mutuo. Sin un trabajo compartido con la sombra este camino llamado integridad no es real. De ahí que este tránsito de Urano revele fisuras y rupturas de vínculos en los que el ecosistema del amor y el respeto depende de esta composta compartida.

Conectarnos con la Tierra es cuidar de lo femenino y lo masculino juntos y juntas; es cuidar la conexión y reparar la desconexión en unión; es tejer el puente roto entre el duelo y el amor, entre la sombra y la luz, entre lo invisible y lo invisible en solidaridad compartida. Implica reconocer lo destructivo que es entrar en batalla por el poder, por tener la razón. Implica reconocer lo destructivo que es proyectar hacia afuera lo que no está carteado ni reconocido a nivel interno.

Esperemos que la entrada de Urano en Tauro y los tránsitos retrógrados de Marte en Acuario y Venus en Escorpio de este año sirvan para recordar cómo honrar y cuidar juntas y juntos los procesos cíclicos de vida muerte vida.  Y también de restaurar los patrones de belleza, armonía y orden en todas nuestras relaciones, sin temer la sombra compartida, el dolor, la muerte : uniendo compostas conscientes para un camino de mayor coherencia, libertad e integridad.

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Entre la Luna nueva en Tauro y la Luna nueva en Géminis he vuelto a poner el enlace para :: Puente Tierra :: Encarnar la Voz :: son 12 audios d más de una hora cada uno -para cada signo- en el que narro la astrología del 2018. Si quieres recibir más información y guía de cómo el tránsito de Urano en Tauro toca a tu signo solar o a tu ascendente puedes ir directamente al enlace de Paypal aquí abajo. El valor del trabajo es de 55 euros por los doce signos. Recibirás el enlace a los audios por correo electrónico. Te invito a que hagas la inversión y compartas los audios con tu tribu afectiva, o que te unas con otras personas para hacerlo.

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11 comentarios sobre “luna nueva en Tauro :: libertad y sombra compartida ::

  1. Hola!! no se bien quien escribe estas palabras por que no lo dice en ningún lugar de esta pagina. Paloma lei arriba de un comentario. Pero quiero agradecerte ser de luz por aparecer horas antes de este gran encuentro sagrado cosmico que abrira un portal de cambios. Gracias por ser guia. Guia aqui y alla, guia espiritual. Agradezco al universo haber llegado aqui y a ti, por brindar la sabiduria ancestral que aguarda a ser convocada.
    Te agradezco mucho!
    Lia.

  2. Precioso y tan certero! Vibro con cada palabra tuya! Gracias por tu trabajo! Lo único en lo que no coincido es que para mí lo cíclico es nacimiento muerte nacimiento, ya que, creo que la vida en si engloba los dos conceptos. Un abrazo!

  3. Mariana no entiendo nada de lo que dices…, tu discurso me resulta ininteligible, sólo veo palabras de discordia; grito, enojo, resistencia, conflicto, lucha y mas lucha. Creo que el significado de esta lunación va por otros derroteros, de renovación, de aceptación de la sombra, de flexibilidad, de un florecimiento de la esencia femenina más allá del género…
    Por eso tu comentario me sugiere si no habremos leído artículos distintos y me confirma la idea de cuán distinta es la realidad para cada uno. Gracias por mostrarme esa parte antagónica

    1. Qué pena Sonia , no es lo que quise transmitir , probablemente no lo exprese muy claramente. Es posible que incluso lo estuviera procesando mientras lo escribía. No quise llamar a la discordia , solo quise rescatar la noción de “lucha” para las mujeres.

  4. Hola Paloma: Te leo siempre, y siento una conexión muy especial con tus palabras. Adhiero en que esa lucha no puede dejar de contemplar ese aspecto femenino ultrajado, minimizado históricamente. Sin embargo, no quiero dejar de expresar que en este momento tan particular de conscientización de las mujeres acerca de sus propios abusos y los ajenos, fenómeno impresionante (muy plutoniano) a escala internacional, está pidiendo un grito, un enojo, y una resistencia (en términos quiérase más masculinos y de lucha y combate) muy necesarios. Por eso en Argentina existe una página llamada “No nos callamos más” donde las mujeres cuentan y denuncian muchas veces por primera vez los abusos que vivieron, muchas veces por hombres públicos o semi públicos. Asimismo estamos en pleno debate por la despenalización del aborto que está uniendo al colectivo feminista como, diría, nunca en la historia de nuestro país. Entiendo que el posicionamiento político, que es de lucha y de conflicto es necesario, como también comprendo que no podemos dejar de lado al esfera histórica de la noción de lucha. Esto que digo, una vez más, no está apuntando a una desvalorización del posicionamiento acerca de la defensa de lo espiritual detrás de lo político, ni de la integración entre lo femenino y lo masculino. Es más, coincido en que es ahora en este tiempo cuando más necesitamos escuchar nuestra sensibilidad, receptividad, intuición, nuestro cuidado, nuestro tiempo de silencio, sombra y espiritualidad. Esto como modo alternativo de vinculación con nosotras mismas y los demás. Sin embargo, este no puede dejar de integrarse a nuestro coraje, nuestra resistencia y lucha, nuestro grito, nuestro empeño, y nuestra participación pública. Saludos!

    1. Hermana.
      Estamos las mujeres bien revueltas y cansadas , en pie de guerra en muchos lugares del planeta, despiertas en lo colectivo como hace siglos que no estábamos.
      Entiendo de las palabras de Paloma que ,sin negar esa lucha tan imprescindible en estos momentos, invita a mirar además los aspectos negados del femenino en lo íntimo, en lo privado …Cómo podrían ser por ejemplo los sentimientos negados , relegados, marginados, como el procesar del dolor.
      Cuando sólo unas pocas estamos abiertas a que nos atraviese para transformarse, esas pocas estamos haciendo el trabajo de muchas.
      Siendo a veces además relegadas, marginadas, e incomprendidas por ello.
      Igual que las guerreras que alzan su voz y son castigadas socialmente por ser canal de la voz de muchas, de igual modo somos guerreras las que damos voz a la sombra en lo pequeño.
      Esto es también el patriarcado con su pensamiento lineal y superficial.
      Y tejer redes fuertes, sostenidas y sustentables con espacio para luces y sombras es también feminismo.
      El feminismo profundo diría yo.

    2. Saludos Mariana, te escucho y respeto lo que dice. Creo que estamos de acuerdo. La lucha social y política de las mujeres no está en entredicho. Eso sería desahuciar a nuestras hermanas que están ahora mismo viviendo en cuerpo y carne el costo del abuso. La propuesta es también atender las consecuencias de este abuso en el cuerpo de nuestra memoria emocional y corporal ya que la “lucha” también es interna. Un abrazo

      1. Hola Paloma
        Gracias por tu respuesta. Estoy totalmente de acuerdo.
        Solo quise reivindicar ese término (lucha), y además tratar de transmitir que en el caso de muchas mujeres es sinónimo de resistencia y de no dejar pasar. Tal como lo expresado esa lucha es interna. Ayer viendo “El lago de los cisnes ” pensaba en ese ser oscuro , interno, y el externo, como parte de lo mismo. Cuan importante también es tratar de transmutar esa oscuridad interna. Muchas gracias por tus siempre hermosas y sabias palabras. Saludos afectuosos

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