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luna llena en Libra :: mariposa de fuego ::

LIBRA

El Sol ya cruzó la línea del Equinoccio de Marzo. La transición del Sol del signo de Piscis al de Aries nos invita siempre – de manera más o menos evidente o sutil- a un desprendimiento, a una separación. La transición de Piscis a Aries nos devuelve al pasaje arquetípico de nuestro nacimiento. De las aguas uterinas de la Gran Madre Oceánica -memoria del gran misterio de nuestra existencia- salimos hacia a luz. Salimos como un primer aliento de vida. Respiramos y comenzamos un camino de crecimiento. Nuestro camino encarnado.

De la oscuridad gestante del vientre de nuestra madre, inocentes y valientes, brotamos hacia el Sol. Es nuestro primer paso hacia la luz. Nuestro nacimiento: primera iniciación que nos habla del pasaje sagrado que va del Agua al Fuego. En cada ciclo solar, el equinoccio de Marzo, recrea anímicamente esta iniciación en nuestro interior.

En este momento del año nuestra alma cruza el Aro de Fuego que nos inicia a una vida propia. Nos separamos del útero, metáfora de lo que nos resulta cómodo, familiar, seguro. En este momento del año nos separarnos de este estado energético uterino para dar un paso hacia territorio desconocido y crecer. En Aries nos individuamos.

El Sol en Aries  refleja su luz en la Luna en Libra. Estamos en el umbral de la primera Luna llena del año astrológico. Desde el solsticio de Diciembre hemos gestado un proceso, invisible, discreto, sutil. Ahora, una vez cruzado el umbral del equinoccio de Marzo, esta semilla que ha germinado en nuestro interior, brota lentamente hacia la luz. Si hemos honrado el silencio y la retirada cíclica de pasaje de Capricornio a Piscis, entonces, es probable que vivamos un sentimiento de renacer poderoso y fértil : un florecimiento interior. Este brote de energía renovada es sutil e irá creciendo poco a poco a lo largo del ciclo solar.

Mercurio retrógrado en Aries hasta el 15 de Abril, nos invita a poner nuestra atención en cuidar esta luz emergente que nace en nuestro interior. Delicadamente, nos desprendemos de un pasado dominante para dar paso una nueva forma de querer estar, vivir, crear y expresarnos. Este pasaje implica un disolución de un patrón de seguridad y pertenencia que nos ha acompañado largo tiempo. Patrón que nos ha sido útil. Patrón que ya no nos sirve.

Entre esta Luna llena en Libra y la Luna nueva en Aries del 17 de Abril, tendremos la oportunidad de acompañar la disolución de nuestra resistencia a permitir que esta transformación se dé. Una Mariposa de Fuego emerge de la espesura de lo que nos atrapa en una repetición. Repetición de un rol. Repetición de una lealtad a alguien, a una creencia, a un sistema, a una forma que no ha sido renovada, actualizada o interrogada. Repetición de una obediencia a una autoridad, a una energía, a un poder, o un tipo de uso del poder. Repetición que nos esclaviza a infantilizarnos en un no crecer. Repetición que nos esclaviza al miedo a Ser.

Esta mariposa de fuego está llena de un potencial creativo que merece nuestra paciencia, nuestro compromiso y nuestra confianza. Es la llama de un fuego, de un aspecto creativo, de un potencial amoroso, de una verdad liberadora. Este fuego tiene que ver con la evolución de los tránsitos de Mercurio retrógrado a lo largo del año.

Mercurio retrograda en Leo del 26 de julio al 19 de agosto y en Sagitario del 17 de noviembre al 6 de diciembre. El 8 de diciembre Júpiter sale de Escorpio y entra en su signo, Sagitario.

Nuestra delicada mariposa de fuego, metáfora de esta luz naciente de Mercurio retrógrado en Aries, crecerá a través del portal del Corazón de Leo, en Julio y Agosto, y volará libre como Ave Fénix en Diciembre, en Sagitario. La trampa, hoy, es la de no confiar en este proceso.

Por ahora, esta mariposa es la energía fecunda que precede la palabra y da cuerpo a nuestra voz. Es la semilla de un deseo auténtico que -antes de poder ser expresado y compartido- necesita ser reconocido, nutrido y cuidado desde el interior. Es probable que sintamos este fuego del deseo como un brote tímido y delicado. Una nueva voz, un nuevo amor, una nueva manera de posicionarnos en la vida, un nuevo camino, un nuevo proyecto vital, que late vivo y nos inspira.

Tal vez por prisa, impaciencia o inmadurez queramos expresar y dar vida precipitadamente a esta energía. Tal vez sintamos una frustración profunda y dolorosa al reconocer que todavía no sabemos como dar cuerpo a esta voz que emerge desde adentro. Que todavía no sabemos cómo encauzar este deseo de libertad. Tal vez nos damos cuenta que en verdad no sabemos cómo relacionarnos con nuestro fuego ni cómo manejarlo.

Mercurio retrógrado en Aries nos invita a ir con cautela, a no descuidar la llama del fuego que se mueve frágil en el viento de nuestra mente depredadora. Esta llama interna es la luz de la verdad de nuestro corazón que se sostiene en medio del abuso del ruido mental, de las distracciones energéticas que vampirizan nuestra luz, devoran nuestros deseos y frustran nuestra expresión. Hay muchas llamadas de inatención, seducciones que nos alejan del cuido de nuestra llama amante, que nos toman nuestra energía y que se alimentan de nuestro deseo.

Y perdemos la llave de nuestro camino de individuación. Individuación siendo aquello que nombra un recorrido iniciático del alma en el (re)encuentro con su propia esencia. Es eso que llamamos nuestra integridad subjetiva encarnada en la singularidad de nuestra voz. Nuestra voz siendo eso que de una milagrosa manera nos diferencia de los demás. Esta diferenciación no equivale a una separación comparativa ni competitiva. Es una diferenciación que nos separa de la matriz que nos creó para que nos reconozcamos creadores de nuevas matrices.

La individuación es el paso necesario para reunirnos en conciencia recíproca con el otro. Nos invita a honrarnos como unidades separadas antes de intentar alcanzar la unidad con los demás. Unidad creativa, unidad amorosa, unidad cósmica, unidad terrenal.

El eje de Aries y Libra nos habla de este proceso de separación y reunión. Nos habla del proceso de independencia que nos lleva a la interdependencia. Ese binomio de Dos que danzantes encuentran juntos el Uno, es un camino de paz y armonización personal y colectiva.

Muchos queremos vivir esta vinculación dinámica con el otro. Eso que llamamos colaboración creativa es el vínculo que honra nuestra soberanía. Entonces, cuando hablamos de soberanía, hablamos de este espacio energético propio que primero ha de diferenciarse para después reunirse.

Es probable que muchas de las narrativas que nos rodean en este momento tengan sabor a destete, como si un antiguo e invisible cordón umbilical nos atara a creencias y lealtades antiguas. Como si una madre oscura e invisible retuviese esta separación. Sin embargo, para ir hacia la energía creativa amante, nos tenemos que separar de esta madre. Nos tenemos que separar del padre para ir hacia el amado. El binomio padre madre que nos domina internamente es un pozo energético en la medida que por un lado dependemos y por otro no honramos. Solo separándonos de la dependencia energética al padre- madre (ausente o presente, nutricia o abusiva, poco importa) es que podemos honrarlos. Al honrarlos, honramos de dónde venimos y podemos entonces honrar y valorar hacia dónde vamos.

El vínculo colaborativo es un anhelo amante, creativo, amoroso. Y es en la escuela de la relación, del tú a tú en el espejo compartido, que nos reconocemos o rechazamos. En este lugar de encuentro se arma también el mapa de nuestros profundos desencuentros ya que es en la fisura de la armonía compartida que valientemente podemos reconocer lo que está roto en nuestro interior. Entonces un vínculo dinámico permite que hayan tiempos y espacios saludables de separación -distancia, independencia- en los que nos hacemos cargo de lo que nos corresponde, a la vez que la otra persona también incurre en su propio camino.

Hace falta mucha valentía, sinceridad y confianza para asumir esta separación sin darle poder al miedo de “no volver”. De ahí que la separación primaria del arquetipo materno paterno necesita ser revivida cíclicamente para actualizar nuestra autonomía, para nutrir la libertad que nos permite volver al encuentro sin demandas y ataduras. Esta separación cíclica nos llama a individuarnos en la elección : ¿somos amantes creativos o jugamos a ser padres e infantes? ¿asumimos la responsabilidad de la interdependencia o solo queremos repetir ecosistemas emocionales en los que nos recreamos como dependientes?

Una de las múltiples trampas a la que nos enfrentamos en esta realidad de sobre estímulos mentales fragmentados -en los que consumimos verdades políticas, espirituales y sociales como un producto- es la pérdida de un profundo sentimiento de pertenencia a nosotros mismos. Cambiamos de prácticas y creencias, tomamos lo que nos conviene de una línea de conocimiento y de otra, hacemos mezclas de disciplinas que van nutriendo superfluamente nuestra búsqueda de identidad : esa pregunta que nos empuja a crecer y dice, ¿quién soy? ¿cuál es mi propósito? ¿hacia dónde voy? Y creemos que cambiando de vestidos y canciones, cambiando de discursos y alianzas, de terapias y cursos, de parejas, de círculos, de maestros y de gurus, de medicinas y remedios, realmente caminamos un proceso de libertad y autonomía.

Todos estos recursos son fundamentalmente apoyos y espejos de un proceso interno. La individuación es interna. Las muletas que buscamos fuera para dar un propósito a nuestra vida – ceremonias y rituales (políticos, sociales o espirituales) que invocamos- son solo procesos que enmarcaran la ausencia de un eslabón esencial.

Este eslabón interno esencial es un lugar del que huimos, del cual escapamos. Y preferimos florecimientos transitorios, fuegos fatuos, que nos llevan de trance en trance, de movimientos en movimientos, fuera de este lugar interno, trágicamente abandonado, dolorosamente devastado. Y queremos todas y todos la luz, el fuego, el brillo, el resplandor, el éxtasis, la iluminación, la trascendencia, la ausencia de sufrimiento, y lo queremos ya, aquí y ahora. Y queremos que venga de fuera y nos salve de la incertidumbre de la libertad. Queremos que nos lleve, que nos nutra, que nos colme, que le de un sentido a nuestra vida.

Somos grandes consumidores de experiencias extáticas y ahora con la hiperventilación de un mercado salvajemente manipulador, depredador de nuestros deseos y carencias más profundos, todo está a nuestra disposición a base de un click. Nos subimos a un avión para ser turistas espirituales o, nos llega por buzón, en casa sin movernos, esa sustancia mágica que nos va a liberar. Y navegamos esta ciudad virtual de autoengaños, disfrazados de fantasía, y nos desconectamos del pulso vital que late en nuestro interior. Ese Yo Soy Solar cuyo único deseo es levantarse, reconocerse y expresarse, sin artificios, sin drogas , sin trances.

Y nos saltamos un paso básico, que es la comprensión que nuestro proceso de individuación, ese paso a la verdadera autonomía, pasa por separarnos de papá y mamá y asumir la responsabilidad de ser nuestros propios padres y madres internos. Este eslabón es muy fácil de saltar, porque creemos que salir de casa y encontrar nuestro camino creativo es suficiente, y no nos damos cuenta que vamos buscando en nuestras relaciones eso que papá y mamá nos dieron, o no nos dieron.

Somos niños y niñas vestidos de adultos que no saben cómo honrar los ciclos iniciáticos de separación de la matriz materna y paterna. Entonces nuestras relaciones vitales se empantanan fácilmente al darnos cuenta que estamos atrapados en la repetición de una carencia que proyectamos en el otro. Buscamos atención, recursos, energía, queremos teta, somos invasivos, nos dejamos invadir, damos la teta, entregamos nuestra energía a quién no la aprecia y la reclamamos a quien nos atrae.

Poco importa de qué lado del espejo nos encontremos estamos atrapados en esta repetición tóxica que nos empuja a huir. A huir de nosotros cuando eso que tanto queremos es nuestro propio fuego y está en nuestro interior.

Entonces que sepamos honrar nuestra llama interna, y si es necesario, feroz y valientemente, elegir el paso que nos libere, que nos empuje a atrevernos a ser. Todo conspira a que nos durmamos, a que nos apaguemos de tristeza, de frustración, de desasiego existencial e impotencia ante una falsa realidad que ha perdido toda raíz de sentido.

Sin embargo, la verdad es que el sentido está en cada uno de nosotros. Solo hemos de escuchar esa delicada mariposa de fuego que aletea en nuestro corazón y seguir sus pasos.

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Ya he retirado el enlace directo de Proyecto de Puente Tierra :: Encarnar la Voz :: una guía astrológica para cada signo del Zodiaco. Si sientes  el llamado de escuchar los audios y compartirlos con tu tribu y no llegaste a tiempo para dar el paso, escríbeme a consultaluna@gmail.com y te haré llegar la solicitud de pago directamente.

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Entre abril y junio haré una pausa de lecturas astrológicas. He abierto espacios de consulta para finales junio hasta septiembre. Si sientes el llamado de trabajar con tu carta astrológica reserva tu espacio en este enlace .

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19 comentarios sobre “luna llena en Libra :: mariposa de fuego ::

  1. Hola! Me encanta como expresas con palabras y frases justo lo que no se ve, y una siente.
    Muchas gracias por abrir consciencia a distancia y ayudar tanto a entender y comprender en el proceso que tenemos.

    Un abrazo grande,

  2. Gracias, cuanto amor y calma me dio leer estas palabras, ahora tengo una miranda más comprensiva de todas esas experiencias casi trágicas que me forzaron a salir de ese lugar. Gracias!

  3. Gracias, Paloma.. por tu voz, que es voz de muchxs. Mucha solidez al describir la sutileza. Ayudás a que el entendimiento suceda e incentivás a percibir desde nuestros centros vitales. Gracias. Te abrazo.

  4. Gracies, es dur el que ensenyes i molt clar doncs continuo polínt.me amb les forces que tinc 🙏🏾💐✨

  5. Agradecer profundamente tu canal astrológico y tu misión es este tiempo… esta información llega a quien tiene que llegar y, así, agradezco también que mi camino se haya cruzado con el tuyo… que tu colaboración en este espacio te sea retribuido en abundancia y amor.
    Luz en tu andar!.

    Gracias

  6. reconforta encontrar en tus palabras el proceso que estoy viviendo, esa impaciencia por estar ya en otro lado. gracias por ser luz en este camino

  7. Paloma, siempre me impresiona la traducción que haces con palabras de lo que estoy sentiendo. Aunque ni siempre los sentimientos sean buenos ante la dinámica del cielo, me alegra que la conexión sea tan directa y que lo que pasa aquí es solo ese reflejo de lo que pasa allá…como un sistema hermeticamente cerrado. Muchas gracias!! Te leo siempre! Un fuerte abrazo desde Brasil.

  8. Gracias Paloma, eres muy buena en lo que haces y leerte es siempre un desahogo! Traes tanta conciencia, te agradezco de corazón! Besitos desde Brasil!

  9. Belleza de texto. Siempre transcribís de manera sorprendetemente exacta lo que estoy sintiendo. Con tu guía comencé un proceso muy profundo y te agradezco desde mi corazón tus palabras y sabiduría. Saludos!!

  10. Muchas gracias Paloma. Me encantó la potencia de este último texto. Lo aprecio y lo valoro.
    Te mando un abrazo gigante.

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