astrología 2017·eclipse en leo·el corazón del leo·luna llena·mercurio retrógrado

luna llena en piscis :: mar adentro ::

Mañana miércoles cruzamos el umbral la Luna llena. El Sol en Virgo refleja su luz sobre la Luna en Piscis. Mercurio recuperó su marcha directa en Leo ayer, justo en el mismo grado del pasado Eclipse solar en Leo. Mercurio volverá a transitar hasta el 19 de Septiembre los grados que ya recorrió en su retrogradación por Virgo. Las revelaciones, ajustes y calibraciones de este periodo de eclipses no han concluido, están aún en curso.

Es probable que la Luna llena de mañana alumbre y revele más capas de la narrativa que este eclipse nos ha traído a cada uno y una. Es un buen tiempo para escuchar agua adentro, hasta lo más profundo y remoto de nuestro corazón. El eclipse ha movido nuestro inconsciente y memorias profundas quieren ser reconocidas, escuchadas : quieren dar su palabra. Este es un buen tiempo para escribir y captar estos mensajes, aunque no los entendamos, aunque no sepamos aún qué hacer con ellos.

Marte acaba de hacer su entrada en Virgo y es probable que sintamos el llamado a ordenarnos para enfocar nuestra visión en pasos y tareas concretas. Queremos, deseamos y necesitamos materializar este cambio que venimos gestando en nuestro interior. Queremos y necesitamos dar cuerpo y tierra a nuestra visión, a nuestro sueño. Pero antes, desde el reino de las profundidades del mar, Poseidón, el rey de océano, nos convoca a visitar las entrañas de las memorias ocultas que nos habitan. Desde lo más oculto y profundo de nuestra alma un sentimiento emerge que pide nuestra atención y tiempo. ¿es un deseo olvidado?¿un trauma desenterrado revela su poder en nuestra nuestra vida? ¿nos damos cuenta de nuestras adicciones y de su poder en nuestra vida? ¿reconocemos que nos falta tierra?

Estas voces nos pueden hablar de una vulnerabilidad con la que no habíamos conectado antes. Tal vez un sentimiento profundo de dolor, un duelo congelado que se derrite y se disuelve. O nos abraza una sensación de desasosiego, de confusión y de incertidumbre mientras se desarman nuestras rígidas certezas. O, por otro lado, un sentimiento de renovada pertenencia a la vida emerge con fuerza. La memoria de una conciencia unitaria, empática y tolerante nos inspira desde lo profundo de nuestro ser a caminar con autenticidad, delicadeza y entrega. Una entrega al camino que el deseo de nuestro corazón abre con su fuego y su pasión.

Con tanto fuego expresivo disponible, con tantos estímulos creativos que nos han llamado a expresarnos y compartirnos, puede que esta llamada del agua adentro nos parezca desfasada, fuera de sincronía, un destiempo. Esta Luna llena en Piscis puede traernos una sensación de caos, desorden, confusión, desbordamiento. Se hunde nuestro barco, estamos en aguas desconocidas, sin mapa ni brújula y la incertidumbre nos acecha con sus ilusiones, sus velos y sus trampas.

Esta Luna hace una conjunción casi exacta con Neptuno en Piscis. Es enorme. Algo nos sobrepasa. Una narrativa se desborda. Es personal, es colectiva. ¿acaso hemos soñado tan alto que hemos perdido nuestro norte en la tierra? ¿acaso nuestra visión nos ha emborrachado y no nos hemos dado cuenta de que hemos descuidado algún detalle vital para su materialización? ¿despertamos de un sueño? ¿era una fantasía? ¿acaso no era verdadero, bello, sagrado? ¿qué pasó? ¿qué velo se rasgó para mostrarnos el rostro de nuestra ingenuidad, infantilismo, adicción, pereza, escapismo, huida?

Esa sombra que con tanto esmero hemos ignorado, hemos intentado maquillar, disfrazar, se presenta ahora, cuando menos la esperamos, cuando menos la queremos ver, y nos pide nuestra mirada, nuestro fuego, nuestro coraje, nuestro abrazo. Nos pide que no la dejemos atrás. ¿la incluimos? ¿la exiliamos? ¿huimos de la verdad que nos muestra? ¿nos anestesiamos para no sentir lo que late oculto en la sombra? ¿evitamos recordar?

Tal vez bajo esta Luna nos damos cuenta de que nuestro inconsciente ha sido secuestrado por narrativas de culpa y vergüenza. Como si nos tuviéramos que avergonzar de sentir. Como si nuestra vulnerabilidad fuera un pecado. Como si tuviéramos algo que esconder. Como si el miedo, el dolor y el duelo estuvieran prohibidos, porque para pertenecer y ser aceptados tenemos que participar de la narrativa del éxito y del bienestar constante. Esta exigencia es una forma sutil de dominación que nos encarcela en una identidad limitada y limitante. Es una exigencia que nos congela y nos lleva a la depresión, la adicción, el olvido de nuestra esencia y a la auto-negación.

Esta Luna tal vez nos devuelve la memoria de una visión olvidada, nos reconecta con un gran amor perdido, nos revela nuestra conexión ancestral con el linaje de la belleza en este mundo. Tal vez hemos encontrado la raíz del árbol de nuestra vida y hemos aprendido a nutrirlo con la belleza de nuestras intenciones, con la lealtad a nuestro corazón y a nuestra verdad. Tal vez nuestra arqueología original emerge debajo de capas de dogmas y creencias que nos han limitado en la expresión de nuestra libertad.

Tal vez miramos atrás para recordar que cada paso que damos está custodiado por nuestros ancestros, que nos dan fuerza, amor, guía y protección para que podamos entregar lo mejor de nosotros a nuestra comunidad, tribu , familia. Tal vez esta Luna revela que hemos encontrado nuestro tesoro, recordado nuestro lugar y que lo sabemos honrar y cuidar como leones guardianes del templo.

Tal vez estas dos semanas -entre el eclipse total de Sol en Leo y esta Luna en conjunción con Neptuno- nos han hecho abrir los ojos a una realidad colectiva que despierta un sentimiento de integridad y autenticidad largamente cortejado y que solo ahora se presenta maduro para ser encarnado, compartido. Este sentimiento nos autoriza a ser, estar y expresarnos en soberanía creativa.

Este puede ser un momento que para algunos parece la culminación de un camino milenario de conciencia fragmentada que se unifica en un identidad fuerte, coherente que reconoce y sabe cual es su lugar y llamado para este tiempo, en este mundo. Lugar de liderazgo, lugar de visibilidad, lugar con voz, lugar en servicio, lugar de gozo. Lugar que habla de un trabajo bien hecho. Lugar que habla de una sombra personal y colectiva integrada. Lugar que habla de un sentimiento de unidad flexible y dinámico.

Y lo importante bajo esta Luna compleja, mutable, es que en este ecosistema humano, en esta ecología humanitaria que somos, la invitación es a abrazar la diversidad y la diferencia, a no señalar fuera de nosotros como enemigo, como extraño, como ajeno, aquello que no sabemos acoger en nosotros. Para esto es vital abrazar nuestra propia extrañeza, nuestra propia complejidad, nuestro propio enemigo interno.

Esta Luna nos confunde porque borra los límites que hemos construido para sentirnos dignos, seguros, poderosos. Esta Luna disuelve, desmonta, diluye lo que queda de falso, lo que todavía nos seduce a mentirnos, lo que todavía escondemos detrás del disfraz de la apariencia. Disuelve la identidad que hemos armado para sobrevivir y nos invita a cruzar las líneas que nos dividen y separan, a contemplar la posibilidad creativa de experimentarnos a nosotros mismos, y a otros, de maneras menos rígidas, más dinámicas. Esta disolución puede ser desagradable, puede movilizar y detonar respuestas dolorosas, puede incluso ser violenta. Nuestras aguas rugen con fuerza y nos piden integridad, nos piden autenticidad, nos piden que no nos mintamos más y que nos atrevamos a sostenernos tal como somos, sin máscaras, en pensamientos, palabra y acción.

Esta Luna llena en Piscis nos habla de la memoria del agua que habita la mente colectiva. Esta Luna nos muestra la violencia del olvido cuando no honramos el fuego de nuestros ancestros vivos en el agua de nuestra sangre. Agua hecha de fuego que bombea nuestro corazón y nos hace sentir la vida en cada pulso, en cada paso, en cada pensamiento.

Cuando aceptamos anestesiar nuestro linaje olvidamos quiénes somos, de dónde venimos y qué hacemos aquí, ahora, en este tiempo. Esta Luna nos recuerda que para palear la violencia del olvido necesitamos honrar las verdades que emergen en nuestro interior, por más que nos remuevan, por más que nos disgusten. Nos invita a volver a tejer las historias del agua alrededor del fuego, en el círculo que acoge todos nuestros sentimientos, emociones, estados de ánimo, sin segregar, sin juzgar, sin excluir.

Mercurio nos invita a poner atención a cómo contribuimos desde nuestra mente individual a las historias que tejemos colectivamente. Esta Luna unificadora nos recuerda que somos parte de una sola mente, una sola alma humana, un solo cuerpo de agua memoria, y también una sola sombra. Todos tenemos nuestro personaje, con su identidad, con sus trucos y sus fachadas, y todos también tenemos una trastienda, las bambalinas de nuestro escenario, lo que corre detrás del telón de nuestros roles.

En este momento es vital ser conscientes de lo que se mueve detrás del telón de nuestro personaje para ver el cuadro completo de lo que somos. Sin esta visión somos víctimas potenciales de todo tipo de manipulación o abusos. Energías depredadoras entran por las fisuras de nuestra inconciencia, por las puertas de nuestro inconsciente, y penetran nuestra mente con pensamientos e imágenes ajenos, seductores, encantadores, tóxicos, destructivos. El poder de una mente vital y creativa, autónoma y soberana, discrimina, elige, porque  conoce sus flaquezas, porque ha abierto los ojos en su propia oscuridad y ha vencido el miedo a verse.

Esta integridad no se puede dar si negamos nuestra sombra. Cuando negamos o huimos de nuestra sombra entregamos nuestro poder al olvido. El olvido enfría, endurece, entristece y llama nuestra atención, nos convoca a recordar a través de nuestras depresiones, de nuestras adicciones, de nuestras resistencias. En vez de juzgar estos estados de ánimos como “negativos” podemos usar el poder de nuestra mente para interrogar qué narrativa nos traen, qué historia convocan, qué voz oculta y silenciada necesita y quiere ser escuchada. Ahí encontraremos un tesoro. Encontramos el tesoro de una conexión interna profunda que nos da base y raíz para sostenernos, crecer y crear.

Estas dos semana post eclipse puede haber visibilizado las sombras que oscurecen la visión de nuestro corazón y ahora la Luna nos revela las acciones necesarias para traspasar el miedo a mirar nuestros engaños, adicciones -y demás expresiones del trauma y el dolor. El símbolo de esta Luna son dos peces que nadan en direcciones contrarias formando una unidad. Abrazar esta danza dual entre nuestra luz y nuestra sombra, -nuestro dolor y nuestro gozo, nuestro brillo y nuestra opacidad- hace parte de las potencialidades de este momento. La sabiduría de Piscis está en la unidad de estas fuerzas aparentemente contrarias, está en la aceptación de que lo que sube baja, de que somos como un péndulo, de que nos perdemos para encontrarnos, nos diluimos para recomponernos. Esta danza nos invita a traspasar las limitaciones del dogma y la moral del bien y el mal. Nos invita a aventurarnos en los reinos internos que abrazan compasivamente nuestra dualidad, nuestra humanidad y divinidad, nuestro cielo y nuestra tierra.

El Sol en Virgo ancla estas mareas y movimientos y nos recuerda que el ojo de la aguja es nuestro cuerpo, nuestro día a día, nuestras prácticas. Podemos sentir la mutabilidad del momento y a la vez sentir el ancla sólida de nuestro propósito. Aunque no tengamos aún el método, aunque la forma no emerja todavía, lo que sí tenemos es la posibilidad de enfocar nuestro deseo en la materia. ¿Qué pequeños pasos podemos dar para dar cauce a esta agua sin que nos desborde? Virgo nos habla de cambios de dieta, de descartar lo que no es útil, de poner orden en nuestras cosas, de sentarnos con calendario en mano y tomar una perspectiva del tiempo y cómo lo queremos fecundar.

Si nos sentimos tóxicos, si nos sentimos confundidos y perdidos esta próximas dos semanas son propicias para un proceso de desintoxicación, de dieta y de eliminación. Puede ser corporal, mental o emocional. Puede implicar menos internet y más naturaleza, menos harinas y más frutas, menos distracciones y más creaciones, menos palabras y más silencio. Cada cual sabe dónde está en este ciclo.

Ya sea con el pez hacia arriba, ya sea con el pez hacia abajo, ya sea en la sombra, ya sea en la luz, ya sea hacia fuera, ya sea hacia adentro, estamos todos y todas en la misma danza, en la misma barca, en el mismo escenario, navegando el mismo mar, bajo un mismo cielo y una misma Luna. Celebremos esta unidad. Celebremos la diversidad en la unidad.

****

:: Aquí está el pasado artículo del Eclipse solar en Leo::

:: Aquí encontrarás las fechas de los próximos talleres de Alquimia Lunar en Barcelona :: quedan plazas para el taller del 16 y 17 de septiembre :: si sientes el llamado de participar escribe a consultaluna@gmail.com ::

♥ COMPARTE CON AMOR ♥ Este texto está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional. Copyright ©Paloma Todd para http://www.lunadeabril.com

12 comentarios sobre “luna llena en piscis :: mar adentro ::

  1. Paloma GRACIAS!! Que llegue a “conocerte” digo desde la lectura de tus informes…son de mucha Luz Gracias Gracias Gracias

  2. aveces bromeanos que seguro nos ves por la cámara escondida, jaja tan genial acompañar la luna rítmica con estos textos tan hermanadores.. maltyox chawe nana desde el iximulew

  3. divino este post!

    nunca me canso de leerlos. son un placer total.

    Mil mil Gracias por compartirlos!!!

Los comentarios están cerrados.