astrología 2016·entre eclipses·marte retrógrado

conjunción de marte y saturno :: entre águilas y hormigas ::

El 24 de Agosto Marte cruza el grado 9 de Sagitario, lugar en el cielo en el que comenzó su retrogradación en el mes de Abril. Antes de caminar por territorio nuevo, Martes hace una conjunción con Saturno en Sagitario. Por un lado es muy probable que sintamos la salida de Marte del territorio de retrogradación como una liberación energética. Por otro, también es probable que también sintamos la restricción de Saturno como un freno a esta energía expansiva.

Marte está vinculado al movimiento, la acción, la voluntad y, en Sagitario, al fuego del entusiasmo que nos inspira a movernos en la dirección de nuestro espíritu. Esta fuerza inspiradora que nos mueve a conquistar nuevos territorios ha estado postergada por un proceso de revisión espiritual y emocional muy profundo que de alguna manera a ralentizado nuestros pasos en la materialización de nuestros sueños y visiones.

Esta ralentización se expresa de varias maneras : a nivel interno puede visibilizarse como agotamiento, pereza, inercia, falta de energía o de inspiración que nos lleva a estados de frustración y resentimiento. Nos preguntamos, cómo es posible que tengamos tanto deseo de crecer y de compartir(nos) y a la vez sintamos tantas resistencias, dudas y miedos. Tal vez nuestro deseo de crear se cruce con nuestra falta de realismo y de pragmatismo y entonces las limitaciones parecen venir de afuera en forma de aparentes ataques y prohibiciones. Entonces los impedimentos son externos, los demás (colegas, pareja, instituciones, el sistema) son los culpables de la represión que sentimos. En vez de reconocer estos patrones como una extensión de nuestro propio proceso interno elegimos excusarnos y justificarnos detrás de la falta de recursos, la falta de apoyo, en que otros nos bloquean, en que nos tenemos suerte. Nos victimizamos. Tiranizamos a otros.

Elegimos empujar y forzar nuestra voluntad y las resistencias crecen, se hacen muros que nos separan, que nos confrontan, que nos polarizan. Entramos en lucha, en guerra, con nosotros, con la tarea, con Dios, con todos. La ira, el enfado, los humores reprimidos buscan una salida. No queremos hacer daño. Nos expresamos y herimos. Nos callamos y nos herimos. Hasta que el cuerpo grita, colapsa, nos detiene, nos muestra el camino de vuelta al centro, de vuelta a un lugar más profundo, un lugar estable, nutritivo, seguro. Un lugar fuera de la trampa de las acusaciones y las excusas, un lugar más profundo donde está el tesoro de nuestra sombra, donde la verdad de lo que somos nos aguarda.

Para muchos ralentizar implica una renuncia. Es una prueba de humildad y de confianza en un proceso que se despliega a largo plazo. Implica no poder controlar el guión que hemos establecido y reconocer que hay fuerzas mayores que nos interpelan a la escucha, a la paciencia, a la pausa, a estar presentes, a no huir del malestar. Esa es la voz de Saturno el guardián del tiempo.

La conjunción de Marte y Saturno en Sagitario nos muestran lo que está pasando en nuestra mente y cómo nuestras creencias colapsan ante la realidad. Saturno es restrictivo y en Sagitario quiere ser el jefe ideológico. Marte es el rebelde y se subleva ante esta autoridad. Saturno nos dice: no cruces la línea, reconoce tu lugar y obedece. Marte desobedece.

La batalla es interna ¿en qué y quién creemos? ¿qué ideas nos fecundan? ¿a qué ideología seguimos? ¿ a quién seguimos? ¿qué creencias colapsan ante el peso de la realidad? ¿qué creencias nos tiranizan?

Este es un tiempo de tensiones en el que nos podemos dar cuenta que hemos entregado nuestro poder a autoridades, maestros, ideologías y prácticas que ya no nos sustentan, que ya no nos nutren, que nos agotan en vez de vitalizarnos. Una fuerza interna grita por liberarnos de estos condicionamientos que nos devuelven a sentirnos como niños, infantilizados por poderes dominantes en los cuales hemos depositado nuestra confianza y que ahora son como cortinas de humo que nos distraen de nuestra verdad.

Este es un tiempo de tensión ya que nos podemos sentir reprimidos y violados en nuestra intimidad y espacio por estas fuerzas dominantes que nos quieren devolver a un lugar en nosotros del cual nos estamos liberando. El peligro es caer en la trampa de proyectar estas dinámicas fuera de nosotros y caer en el drama de la lucha. La oportunidad es adentrarnos en nuestra mente y darnos cuenta que esta polaridad entre la expresión y la represión, entre la sumisión y el dominio, entre la defensa y la invasión, está ocurriendo dentro nuestro. Es un diálogo entre diferentes voces que nos habitan. De ahí que la maestría del momento está en cultivar un centro que nos permite observarnos y distanciarnos de la constelaciones externas. Solo desde aquí podemos elegir.

La conjunción de Marte y Saturno en Sagitario tiene un tono patriarcal, paternalista y fundamentalista. Podemos sentirnos inflamados por un sentimiento de justicia que nos inspira a sentirnos dueños de la verdad y a querer imponerla o defenderla sin darnos cuenta de que somos arrogantes, invasivos y poco respetuosos con los demás. Bajo esta configuración astrológica podemos sentir resentimiento ante la autoridad y/o violencia ajena que, disfrazada de buena voluntad, “nos enseña” la verdad y nos hace sentir inferiores – o superiores dependiendo de qué lado de la moneda nos encontremos actuando-. Al final ¿de quién es la verdad? ¿a dónde nos ha llevado la defensa de nuestra verdad? ¿cuán convencidos estamos de tener la razón? ¿cuán importante es prevalecer?

Júpiter -el regente de Sagitario- se encuentra en los grados finales de Virgo. Su tarea en este signo está culminando ya que el 9 de Septiembre hará su entrada en Libra. Antes de despedirse de Virgo – hasta dentro de 12 años- Júpiter hace una conjunción con Venus y con Mercurio los días 27 y 28 de este mes. Este trio planetario es benéfico y nos ofrece un remanso y refugio que equilibra la tensión de Marte y Saturno en Sagitario. Júpiter es el enlace entre estas dos fuerzas polarizadas y aunque Virgo no sea el mejor ámbito de expresión para el planeta más expansivo del zodiaco, no deja de ser la energía purificadora y sanadora de este signo la que acoge el Nodo norte de la Luna, el camino de nuestra Liberación y de nuestro Dharma colectivo y personal. La flecha apunta en esta dirección.

El Sol hace hoy su entrada en Virgo y el primero de Septiembre tenemos la Luna nueva en Virgo y un eclipse solar. El buen uso que hagamos de la energía de estas semanas nos va a ayudar a navegar las aguas del mes de Septiembre, que incluyen la retrogradación de Mercurio en Virgo del 30 de Agosto al 22 de Septiembre.

Una de las cosas que Virgo nos pide es que nos reconozcamos en la humildad de la tarea, del servicio, de la práctica cotidiana de sostener un orden interno y externo. No es un signo de grandes esquemas, ni de grandes visiones, sino es el signo que desde lo pequeño hace realidad y materializa la visión. Es el día a día, la práctica, la constancia, el método, la forma y la manera en la que caminamos la visión lo que la hace realidad. Las grandes verdades que se debaten ahora en Sagitario necesitan pasar por el ojo del la aguja del tiempo material al cual Virgo nos convoca. No es glamoroso, no es divertido y ,sin embargo, encontrar el gozo, el amor, la expansión de construir poco a poco, peldaño a peldaño, es lo que diferencia a los verdaderos maestros de los farsantes.

Vivimos en un tiempo de aceleración. Queremos manifestar nuestros sueños y visiones de inmediato. Somos como niños que desean ahora, ya, en el presente y nos frustramos al no recibir respuestas inmediatas a nuestros pedidos. Cambiamos de rumbo, abandonamos proyectos, saltamos de un estímulo a otro, buscamos alivio ante la incertidumbre, escapamos del compromiso y del trabajo y nos frustramos aún más porque no “vemos” resultados. ¿cuánto tiempo toma construir un mueble, cuidar un huerto, materializar un sueño? ¿cómo podemos honrar los tiempos de la creación, sus ritmos y etapas si estamos acostumbrados a consumir, a comprar, a tirar y a desechar sin tomar en cuenta el tiempo sagrado que todo lo habita? ¿cómo podemos materializar nuestro deseo si no estamos dispuestos a seguir un método, a honrar las etapas del proceso?

El camino de la integridad es un camino de artesanía. El llamado es a la perseverancia en la tarea. Una imagen que nos resulta útil es la del carpintero, la constructora, la tejedora. Esa capacidad de sostener nuestro foco y voluntad en lo pequeño, de saber administrar nuestro tiempo y nuestra energía con la disciplina y el entusiasmo sobrio de quien honra el camino del detalle, de quien sabe que para materializar la visión es imprescindible sostener cada paso en el camino.

Virgo nos invita a reconocer cómo y cuando recurrimos a venenos para encontrar alivio al dolor y al desasosiego. Estos venenos pueden ser la repetición de actitudes, pensamientos críticos, conversaciones tóxicas, sustancias que nos devuelven a un aspecto del pasado familiar, sí, pero que no corresponde con el hoy. La crítica y la queja nos dan una sensación familiar de control que nos alivia a corto plazo pero que nos entrampan y atrapan.

Virgo nos convoca al cuido y al cuidado. Cuidar nuestra espalda, nuestros huesos, nuestros movimientos, nuestra energía. Nos convoca a dejar ir y soltar las guerras y batallas que nos son nuestras, a soltar las relaciones que nos desvitalizan, a despedirnos de las dinámicas que nos oprimen o nos humillan. Esa es la tarea. Esta es la artesanía de ser.

Virgo no es divertido. Sí es necesario. Podemos usar este tiempo para discriminar de manera realista qué funciona y qué no funciona en nuestra vida. Para recoger, ordenar, limpiar. Para sanar, depurar, desintoxicar. La Luna mengua hacia un eclipse solar en Virgo y esta es la oportunidad para remangarnos y deshacernos de lo que sobra. Es trabajo, sí, y de lo que se trata es de hacer este trabajo con gozo , como el artesano que se compromete con cada etapa de la obra, que ama cada momento del camino porque sabe lo que está construyendo, reconoce su valor y utilidad.

Virgo como signo mutable y de tierra nos recuerda el poder de la adaptación a los ciclos naturales de cambio. Esta adaptación nos convoca a una actitud de servicio y entrega al Orden Sagrado de la Tierra. Lo que está en juego es la sanación de todo el ecosistema llamado Gaia del cual somos parte. Somos las artesanas del cambio, los tejedores del hoy y del mañana. No hay águilas sin hormigas. Es Tiempo de mirar cada paso en el camino con cuidado y amor. Sin prisa. Despacio.

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9 comentarios sobre “conjunción de marte y saturno :: entre águilas y hormigas ::

  1. Ay! Paloma!… Cómo me balsamizan y atormentan tus sabias indicaciones! Gracias de nuevo por tu estupendo trabajo!

  2. En ello estoy Paloma, aunque haya peldaños dificiles de subir, pero pienso que no importa el tiempo que ocupe en intentarlo, sino el hacerlo.
    Gracias.

  3. Impresionante descripción de lo que me ocurre y de lo que necesito. Me invaden el resentimiento, el enfado, a la vez se que no es de los demas, que tengo yo la lucha interna. Tengo miedo y siento la fuerza de Saturno que me frena para ver en cada momento lo que hay bajo mis pies. Es igual que si te dan la oportunidad de rectificar en casa minuto de tiempo o milímetro de espacio.
    La tensión que guardo dispara y explota haciendo daño, fuera y dentro de mi, pues me hago consciente de mi energía contenida y explosiva, dañina. Me cuesta encontrar mi centro este verano.
    ¿Existe algún ritual para hacer mañana y conectar mas conmigo y el amor?
    Gracias, fabuloso y esperanzador artículo para mi.

  4. Gracias Paloma… Me ayudas muchísimo a ver y entender que ocurre dentro de mi ,y a estar preparada , aceptar cada momento.

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