astrología 2016·el tiempo es amor·mercurio retrógrado·nuevos tiempos

mercurio retrógrado en tauro :: tiempo adentro::

Hoy, jueves 28 de abril, Mercurio empieza su retrogradación en el signo de Tauro. El 22 de Mayo recupera su marcha directa, día que coincide con la oposición de Marte retrógrado con el Sol. Con Mercurio suman a cinco los planetas retrógrados durante el mes de Mayo : Júpiter, Saturno, Pluto, Marte y ahora Mercurio.

Mercurio es el planeta más cercano al Sol, Pluto el más lejano; algo que va desde lo más íntimo y personal, hasta lo más transpersonal y universal está conectado en esta retrogradación. ¿hacia dónde se mueve la humanidad? ¿dónde estamos colectivamente estancados? ¿hacia dónde deseamos movernos personalmente? ¿qué área de nuestra vida está paralizada? ¿qué parte de nosotros necesita un cambio? ¿qué parte de nosotros se resiste al cambio?

Marte y Mercurio retrógrados nos habla de un cambio de rumbo : un cambio en nuestra relación con el tiempo; un cambio de ritmo; una nueva manera de movernos; una nueva manera de hacer y de mover la energía; una nueva manera de actuar; una nueva manera de pensar y crear.

La retrogradación de estos dos planetas nos invita a dar varios pasos hacia atrás en el tiempo. Lo que experimentamos como algo que no se mueve es una voz oculta que necesita ser escuchada. Esta voz dentro nuestro es la llave-energía-poder que abre las puertas de nuestras futuras acciones. Una voz que dice : “escúchame, no vayas tan rápido, reflexiona, pondera”. Una voz, que nos interroga y nos dice: “¿cuál es la prisa? ¿hacia dónde vas? ¿cuál es tu meta? ¿quién o qué te empuja? Una voz que nos dice : “tómate el tiempo, es tuyo.”

Estamos condicionados por los valores y creencias de la sociedad de consumo : esa maquinaria capitalista que nos dice que lo que deseamos, lo podemos tener al instante. Lo compramos ahora : es nuestro. El sistema empresario voraz, el negocio mercenario, la conquista del éxito, la ambición y la competitividad que mide y compara : éstas son expresiones que nos empujan a ponernos metas, objetivos lineales, flechas precisas, que nos llevan a conquistar espacios, a crear productos y experiencias, a vender(nos) y comprar(nos). Por más explícita y abierta, o por más sutil y encubierta que sea, esta dinámica la tenemos internalizada, nos condiciona, nos influencia, es parte de nuestra identidad.

El movimiento retrógrado de Mercurio en Tauro nos invita a revisar nuestros pasos y a reconocer el valor de lo que consumimos. Valor de las personas detrás de lo que compramos. Valor de la materia. Valor del tiempo invertido. Dentro de la rueda evolutiva Tauro pertenece junto a Escorpio al eje del intercambio: es en la materia, en nuestra relación con el dinero, que se revela nuestra integridad, nuestra gratitud y nuestra honra. Mercurio retrógrado en Tauro nos invita a reflexionar dónde en el pasado nuestra falta de gratitud hacia los procesos de creación y productividad no hace ser consumidores inconscientes.

Ahí donde ponemos nuestro dinero honramos el valor de otro. Cuando vivimos conscientemente este intercambio, cuidando tanto al que da como al que recibe, caminamos conscientemente la rueda de la valorización. Traemos consciencia a la materia.

Si la energía material o creativa en nuestra vida está estancada, puede que sea el momento de dar las gracias, de honrar quienes nos han apoyado y nos apoyan. Mercurio en retrógrado nos invita a encontrar la genuina gratitud en nuestro corazón y extenderla hacia lo que somos, nuestros dones y nuestros recursos. Nuestro deseo necesita de esta conciencia en acción para abrirse paso.

Cuando no manifestamos nuestro deseo nos frustramos. Empujamos hacia delante, con voluntad y ambición, conquistamos dificultades. Y cuando las puertas no se abren, nos preguntamos: ¿estoy en el buen camino? ¿me habré equivocado? ¿estaré haciendo algo mal? ¿no lo merezco?

Cuando no manifestamos las cosas como queremos y cuando queremos, ¿qué nos pasa? ¿qué se mueve en nuestro interior? ¿qué emociones se revelan cuando “fracasamos”? ¿cómo nos relacionamos con las limitaciones? ¿qué nos pasa con la lentitud? ¿qué pasa cuando no controlamos el tiempo y la velocidad de nuestros procesos y manifestaciones?

El año empezó lento, y sigue lento. Parece que para muchos hay una sensación de larga espera, de algo que no se acaba, y queremos que se acabe; de algo que queremos que arranque y no arranca. Sabemos lo que queremos y, a la vez, hay una limitación y estancamiento que nos desafía. Nos confronta. Nos hace cuestionar nuestra capacidad de crear. Nos interroga en nuestras intenciones. Algo está parado. Algo se nos es negado. Algo la vida nos quita. Nos prohíbe. Nos duele. No entendemos.

Cuando lo que queremos, o queríamos, se nos ha sido negado, sufrimos, entramos en lugares en los cuales energías depredadoras se hacen visibles : la exigencia, la culpa, el miedo a la mirada ajena, la comparación, la vergüenza, la impotencia. Y, más profundo, la tristeza, el desamparo, el vacío existencial, la pérdida de la fe y la confianza. Emociones enterradas emergen para que las acojamos, las escuchemos, les demos nuestro tiempo, nuestra escucha, nuestra gratitud, nuestra atención y nuestro amor. Si algo afuera no abre, es porque adentro, una parte nuestra, nos necesita.

Bendita lentitud que desafía nuestra velocidad, nuestra ambición y nuestro control. Bendita lentitud que revela lo que está detrás de las máscaras del éxito. Bendita lentitud que nos recuerda la humildad de que somos parte de algo más grande que nosotros. Bendita lentitud que nos devuelve al tiempo del cuerpo, al tiempo del alma, al tiempo del corazón.

Cuando traspasamos nuestras pataletas rabiosas, nuestra intolerancia a la frustración y la incertidumbre -ahí donde el caos y la confusión sacude nuestras certezas y nuestro perfeccionismo- es ahí que late el ritmo del tiempo interno. Ahí, en el latido de la escucha, oculto en el corazón del fracaso y la pérdida, late la piedad y la compasión. Sagradas virtudes que ablandan la rigidez que todo lo sabe y todo lo conquista y que nos llevan a la rendición y aceptación de un nuevo tiempo.

Este es el tiempo de cultivar el nuevo tiempo que brota desde lo más profundo de nuestro ser. Un tiempo interno que es el tiempo eterno que quiere abrirse paso y romper el hechizo del tiempo impuesto, del tiempo artificial, del tiempo velocidad, del tiempo prisa, del tiempo consumo, del tiempo inconsciente.

Tauro es el signo de la lentitud. Los tiempos de Tauro honran los tiempos de Gaia Tierra. Tiempo cíclico. Tiempo espiral. Hay un tiempo para todo y todo tiene su tiempo. Tiempo para gestar. Tiempo para crecer. Tiempo para morir. Tiempo para parir.

Tauro nos habla del tiempo femenino. Tiempo receptivo. Tiempo escucha. Tiempo creativo.

Tiempo para disfrutar. Tiempo para el placer. Tiempo amor.

Tauro es un signo fijo y de tierra. Tauro está vinculado a nuestros valores, lo que valoramos como recursos y dones. El don de la vida. El don de vivir y crear en armonía con los valores de la vida. El don de sincronizar nuestros deseos con el valor de la preservación de los recursos vinculados a la vida. El ritmo de la tierra. El ritmo de nuestro cuerpo. El tiempo verdadero. El tiempo de la verdad.

Mercurio retrógrado en Tauro nos invita revisar nuestra relación con el tiempo natural. A dar unos pasos hacia atrás para ver cuán sincronizados estamos o no con el tiempo de la verdad dentro nuestro, que son los tiempos de la vida hecha materia en nuestra Tierra, en nuestro cuerpo.

Mercurio nos invita a escucharnos, a conectar con el pulso de la verdad interna, con el ritmo de la vida que late en nosotros y armonizarnos con este tiempo.

Si hay un desfase entre lo que deseamos y lo que manifestamos, esta reflexión introspectiva de Mercurio nos habla de rescatar un deseo escondido que nos pide tiempo, paciencia y cuido. No pide que recojamos nuestra energía externa de los lugares bloqueados, que dejemos de luchar, de insistir, de empujar y que miremos hacia adentro donde encontraremos un lugar necesario, imprescindible, para seguir avanzando.

Tauro nos da estabilidad, seguridad, firmeza, perseverancia. Mercurio retrógrado nos ayuda a bucear dentro nuestro para encontrar estos valores y recursos, para construir desde una base interna firme, para estar anclados en nuestro propósitos.

Mercurio retrógrado en Tauro quiere que escuchemos, honremos y valoremos esa voz interna, firme y segura, que nos recuerda que es tiempo de tomarnos el tiempo. Esa voz fértil, esa voz profunda vinculada a la raíz de nuestra tierra interna, se hará pensamiento, sembrará ideas, creará palabras que dibujarán nuevas formas. Primero la escuchamos a nivel interno. Luego la sembramos hacia fuera. Y después la caminamos en acciones y decisiones coherentes en íntegras. Caminamos el nuevo tiempo.

El camino del tiempo natural nos desafía a abrirnos a los misterios de la muerte. Escorpio, signo opuesto a Tauro, acogerá a Marte retrógrado, donde nuestro guerrero de la acción irá a purificar la espada de la acción en las aguas de la iniciación al misterio. La narrativa de estos meses es intensa y profunda. De ahí que el tiempo nos pide tiempo para caminar estas semanas con cuidado, consciencia y gratitud. Cuando lo escuchamos, nuestro tiempo es fecundo, abundante y generoso.

8 comentarios sobre “mercurio retrógrado en tauro :: tiempo adentro::

  1. Hoy lo que he querido todo el tiempo es entrar en una cueva con agua y comida y no salir hasta nuevo aviso. Pensaba que no era tiempo para hibernar, pues estamos en plena primavera. Aparentemente mi tiempo, mi momento vital, me piden acción; pero mi cuerpo, mi alma y mi espíritu piden paz, viajar al interior y detenerme. Ayer se lo comentaba a una amiga, que lo que quería realmente era dejar todo a un lado, parar un tiempo y retomarlo con nuevos ojos más adelante. Acabo ahora de leer esta entrada y parecen ser mis palabras de ayer y mis pensamientos de hoy escritos en clave astrológica. Es como si el cielo me entendiera perfectamente o yo entendiera perfectamente al cielo. ¡Bendita comunión!

  2. Paloma, tus palabras sobre la lentitud y el tiempo tienen mucha resonancia en mi!!Muchas gracias!! Me encanta lo que escribes y como lo haces

  3. Gracias Paloma tus textos me ayudan a poner luz en mi proceso, en el proceso que toca en el estar adentro, tomando tu tiempo, dando espacio a lo profundo aun no atendido y con infinito amor en una misma, ir sanando y escuchando a esa voz interna , guia y alma.
    Gracias Paloma por tanto.

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