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luna llena en cáncer 2015 :: el arte de la concordia ::

Cerramos un año de transición. El 2015 ha sido un año en que hemos habitado un espacio intermedio, un territorio caótico, confuso, crítico y creativo. Intermedio porque estamos en transición entre las energías de la Cruz Cardinal y la Cruz Mutable. Intermedio porque este año Saturno pasó de Escorpio a Sagitario. Intermedio porque los Nodos de la Luna pasaron del eje de Aries-Libra al eje Piscis- Virgo. El 2015 ha sido una iniciación personal y colectiva de flexibilidad y adaptabilidad en algún aspecto trascendental de nuestra vida. Tal vez la evidencia de que el mundo está en una dramática transición ha sido contundente. Lo personal y lo colectivo se unen y las fronteras entre mundos se diluyen. No podemos negar la evidencia de este cambio en nuestra vida y en nuestro entorno.

La sensibilidad desarrollada a través de las iniciaciones personales de los pasados siete años ha transformado nuestra receptividad, visión y percepción de la realidad que nos rodea. Realidad ambigua y confusa en la medida que “lo que nos rodea” es creado dentro de un marco de creencias y leyes que benefician unos pocos a expensas de la vida, tiempo y energía de muchos. Lo podemos llamar capitalismo, nuevo orden mundial, patriarcado, sistema, poco importa cómo lo nombramos, lo importante es reconocer lo que nombramos. Nombramos un cuerpo de abuso y de corrupción. Nombramos un desequilibrio que atenta contra la sustentabilidad y continuidad de la vida en la Tierra. Nombramos una estrategia de dominio. Nombramos mercado, negocio, consumo. Nombramos explotación, esclavitud. Nombramos dolor, guerra, separación, desigualdad.

Confusión en la medida que el orden, que hasta ahora nos ha ofrecido la base de seguridad y coherencia para vivir nuestra vida, se resquebraja, se deshace, se diluye. Mientras un mundo se derrumba otro es creado, y sin embargo, esta nueva creación parece escaparse de nuestro control y tener vida propia. A medida que recuperamos nuestro poder personal, podemos reconocer, cada vez con mayor claridad, las maquinarias del juego del poder, el costo de la ceguera y la ignorancia, y su influencia en nuestra vida.

Durante estas fechas los encuentros con las familias suelen ser terrenos en los que confluyen estas narrativas. El sentimiento de impotencia personal ante la magnitud del poder que la maquinaria global despliega, y su impacto en nuestra realidad personal, hace parte del cuerpo de dolor activo en estos momentos. Las festividades navideñas, y el cierre del año, suelen convocar emociones dolorosas para muchos. Esta época del año suele ser difícil, dura o triste para un gran número de seres humanos en este planeta. No todo el mundo tiene la bendición y el privilegio de encontrar un refugio en su familia próxima. No todo el mundo cuenta con una familia, de sangre o espiritual, que le apoye y que le ayude a sustentarse en medio del desasosiego de estos tiempos. No todo el mundo cuenta con un lugar de amor incondicional en su vida. Por el contrario, para muchos la familia es un lugar de riesgo, de peligro emocional, de violencia. De ahí que el espíritu de la Luna llena en Cáncer, justo en el día de Navidad (evento que no ocurre desde el 1977 ) active nuestro cuerpo de dolor, active nuestras memorias de desamor, de soledad y aislamiento.

Sincronía significativa la de la Luna llena en Cáncer y la Navidad ya que el Sol en Capricornio (el padre) en oposición a la Luna en Cáncer (la madre) nos habla de lo heredado, de la tradición familiar que nos influencia y nos condiciona. Los rituales navideños de celebración y festividad suelen reavivar el fuego del amor o el fuego de la guerra. Dentro de la dinámica de la familia, la línea que separa estos dos fuegos es muy fina. Esta es la complejidad emocional de este tiempo. Una mezcla de amor y rechazo, de obligación y rebeldía, de violencia y excesos, de seguridad y vulnerabilidad en medio de una potente Luna llena que magnifica estas expresiones y remueve nuestras aguas.

Unos de los factores que contribuye a esta dinámica tiene que ver con una dificultad en reconciliar nuestro proceso de individuación con las expectativas de los demás. En la familia tenemos un rol, un guión, una manera de ser y estar, que no siempre corresponde con lo que realmente somos, menos si estamos viviendo un proceso consciente y activo de despertar e individuación. Muchas personas no se sienten valoradas o reconocidas en/y por su tribu. Otras reclaman una atención que no es real ni es posible recibir. Esta Luna llena puede revelar este lugar de impotencia, de aceptación y de rendición, ante dinámicas vinculares dentro de los círculos que llamamos familia, especialmente de sangre. Aunque para muchas personas esta dinámica puede expresarse a través de amigos o colegas.

Esta Luna llena tiene un tono de ruptura y de discordia que nos pide cautela a la hora de expresarnos y posicionarnos. Este puede ser un tiempo en el que elegimos dar la espalda a los rituales familiares para honrar un sentimiento de autenticidad y de verdad personal : un deseo íntimo que nos lleva a adoptar una nueva posición frente a la ceremonia y el deber, frente a lo que se espera de nosotros en nombre de la unidad y el amor. Este tono de discordia es la expresión de un “alto al juego”, de una negación a participar de algo que no resuena con lo que sentimos y queremos sentir en este presente.

Este sentimiento de discordia se expresa a través de una cuadratura exacta entre Eris  en Aries y Mercurio en Capricornio en el momento de la Luna llena. Una cuadratura es un ángulo entre dos o más planetas que genera fricción. Eris es uno de los cuerpos celestes más jóvenes dentro de la narrativa astrológica. La comunidad astrológica lleva poco más de 10 años estudiando la conducta de este planetoide nombrado Eris en nombre de la diosa de la discordia. Eris tiene una órbita muy amplia y está mucho más lejos del Sol y la Tierra que Pluto, planeta que por muchos años fue el más alejado de nuestro sistema solar. Eris nos lleva más allá del límite que Pluto nos ofrecía. Podríamos verla como una representación femenina de la energía de Marte (en algunos mitos es su hermana), aunque su participación en el Juego de los Dioses es mucho más compleja, rica y misteriosa.

Eris tiene un rol protagónico durante el 2016 ya que este año experimentaremos una serie de conjunciones entre Urano (el que despierta) y Eris (la que rompe) en Aries. Esta Luna llena en Cáncer nos inicia a la energía de esta poderosa Diosa y nos muestra un nuevo territorio de liberación para nuestra alma. Una liberación que no está exenta de trampas y de peligros ya que Eris nos libera a través de la ruptura y la discordia. Es su enfado y su desaire el que le da el poder para romper las reglas y crear un nuevo juego. Estamos en el umbral de una iniciación en el arte de deshacer los juegos que nos entrampan en narrativas obsoletas. Nos estamos iniciando a través de un despertar de una energía femenina que se expresa en total libertad, hace “lo que le da la gana”, rompe los esquemas, se “porta mal”, no tiene miedo a ser “la mala”, irrumpe el orden.

¿necesitamos enfadarnos para liberarnos? ¿necesitamos romper para salir? ¿creamos guerra en nombre de la paz? ¿para sustentar nuestro bienestar personal necesitamos pasar por la discordia? ¿tenemos la violencia tan profundamente internalizada que no sabemos afirmarnos sin destruir? ¿cuánta discordia interna nos creamos cuando callamos o reprimimos nuestro enfado? ¿qué reacciones detonan nuestra verdad?

¿quién despierta nuestro desaire? ¿con quien estamos tan enfadados que hemos elegido la ruptura y la separación? ¿qué persona(s) despierta(n) nuestra ira, nuestros sentimientos de venganza? ¿cómo nos vengamos? ¿cuáles son nuestras estrategias de defensa? ¿somos defensores marciales de nuestro territorio, tiempo, espacio? ¿cortamos a las personas de nuestra vida? ¿qué costo tiene “mantener la paz” para nosotros?

Esta Luna llena en Cáncer nos habla de una sensibilidad importante a la hora de enfrentarnos a los paisajes familiares del alma. Como si la convocatoria a volver a casa, a volver al guión “de toda la vida”, tuviera un costo particular este año. Este es un llamado al cuidado y a la alerta, ya que hay chispas abrasivas y el terreno es volátil. Es un tiempo de medir nuestras respuestas, de sostener una estrategia interna de auto-cuido, y de no traicionar nuestro propósito y voluntad. El ambiente es reactivo, y si no hemos hecho un trabajo consciente de situarnos (centrarnos) internamente y externamente, es probable que nos sintamos tentados a entrar en la batalla. O más allá de sentirnos tentados, entremos a ciegas en torbellinos emocionales que nos vampirizan la energía y nos hacen daño. Nuestro desaire puede ser desproporcionado, nuestra respuesta fuera de lugar y nuestra búsqueda de reconocimiento y reciprocidad una declaración de guerra. Un buen propósito para esta Luna llena es lograr compartir lo que somos y lo que hacemos disminuyendo el dolor que causamos a los demás y nos causamos a nosotros mismos.

¿quién sabe lo que puede pasar si no tienes claro lo que quieres que pase? nos pregunta la luz del Sol reflejada en la Luna.

Una Luna llena es un tiempo de revelaciones, de visibilización de lo oculto. Tal vez lo que vemos nos entristece. Tal vez nos incendia de rabia. Tal vez nos derrota. Tal vez lo que sentimos nos duele profundamente. Tal vez el lugar que ocupamos es muy incómodo. Tal vez sentimos que “hasta aquí”, “se acabó”, “no podemos más”. Tal vez vemos cómo creamos la discordia. Tal vez esta Luna en vez de invitarnos a la guerra, realmente nos convoca a soltar y rendirnos. Tal vez mantener la paz en la familia es una declaración de guerra hacia nuestra verdad. Tal vez lo que vemos abre nuestro corazón. Tal vez nos hace más sinceros, compasivos, reales.

Saber lo que queremos no implica un control de la situación, solo implica un posicionamiento y una elección. ¿queremos ser la/el aguafiestas? ¿queremos ser quien dice “la verdad”? ¿queremos darle voz a Eris? ¿podemos manejar este poder?

Podemos elegir. El llamado es a que nuestras elecciones no solo tomen en cuenta nuestras necesidades, sino también la de los demás. Una tarea difícil cuando estamos convencidos y convencidas de que el desaire, la gravedad de nuestra herida, o el dolor acumulado justifica nuestra verdad, nuestra voz y hasta nuestra violencia. Podemos elegir. Y tal vez elegimos retirarnos, recogernos, honrar nuestros sentimientos y salir del juego. Esta elección, aunque difícil, puede ser muy liberadora en la medida en que nos escuchamos, nos reconocemos en nuestras necesidades íntimas, y nos apoyamos a nosotros mismos en lo que nos hace bien. Solo desde ahí podemos participar en un proceso de apoyo mutuo, de nutrición y cuido compartido.

Por otro lado, la sorpresa puede ser a la inversa. Ahí donde en otros momentos, en otros años, nos hemos peleado con los rituales navideños, o con el encuentro de la tribu, o con la celebración de algo en lo que cual no creemos, o no nos sentimos conectados, este año elegimos participar desde un nuevo lugar interno. Tal vez la precariedad de la situación colectiva, la creciente violencia y el sinsentido del mundo, tal vez la evidente discordia en familia humana, entre razas, credos e ideas despierta nuestro corazón compasivo y abre las puertas a sentimientos de renovada aceptación y tolerancia hacia lo que nos ha irritado o dolido en el pasado. Tal vez nuestra prioridad es traspasar la discordia, dar un paso más allá, e ir al encuentro de lo que nos une, de lo que nos hace ser parte de la misma familia, tribu, corazón. Tal vez encontramos la puerta sagrada a la Concordia a través del servicio a la familia y al amor.

Tal vez nuestra prioridad es respetarnos y cuidarnos, y reconocer con amor y compasión la derrota de esperar que nuestra familia, o nuestros seres queridos, o nuestros amigos, nos cuiden como lo necesitamos. La Luna en Cáncer busca seguridad, conforto, nutrición, refugio. Esta seguridad es la base y el derecho de toda experiencia humana. Es el reconocimiento de que “ser humanos” implica una vulnerabilidad y que esta vulnerabilidad es sagrada. Sagrada porque nos convoca al cuido. Sagrada porque nos convoca a la unión con otros para protegernos mutuamente. Sagrada porque es la voz del amor.

Esta Luna llena en Cáncer entonces nos invita a encontrar este refugio de amor incondicional, de cuido y de nutrición en nuestro interior, en nuestra propia relación interna y, desde ahí, a cultivar los vínculos en los que nos sentimos cuidados y apoyados. Cáncer es la base, es la raíz, es el origen. Cuanto más profundo podamos llegar dentro nuestro y la raíz de nuestra necesidad, la base de nuestra seguridad, más sencillo y más fácil es situarnos en nuestro entorno y medio ambiente. Estar atentos y conscientes a nuestras necesidades es una responsabilidad que libera a otros de nuestras demandas y que nos libera de tener que atender las ajenas.

El día de la Luna llena, Urano retrógrado en Aries desde el 26 de Julio, recupera su marcha directa. Esta sincrónica cita añade un elemento inesperado en la configuración de esta Luna. Con Urano podemos vivir el click de una toma de conciencia importante, un despertar, una claridad inesperada que ilumina nuestras dudas y nos abre el camino. O con Urano puede ser un crack : una ruptura, un accidente, un corte radical difícil de corregir o reparar. Es una mezcla de peligro y oportunidad. La diferencia entre el despertar que quiebra la ilusión a través de la luz de la conciencia y el despertar que nos quiebra a través de una ruptura accidentada es delicada. Hay una presión importante a nivel interno de querer sentir algo nuevo y a la vez de encontrarnos atrapados en un lugar emocional que nos hace sentir encerrados y condicionados al pasado. La invitación es a reconocer esta dinámica y a evaluar, con tiempo y cuido, si la salida o escapada de la situación que nos oprime merece una ruptura. Y si la ruptura es necesaria, si ésta será experimentada desde la guerra o la paz. Paz de hacer las cosas con consciencia. Paz que puede cohabitar con el duelo o la pena de la pérdida. Paz de sentir que lo que hacemos es lo correcto, para nosotros y los demás.

Esta Luna llena abre el camino a una reorientación. Nos invita a observar nuestra vida e interrogarnos si estamos alineados con el propósito de nuestra alma. Para protegernos de los vientos de la discordia necesitamos estar anclados en nuestra verdad manifiesta en la materia; y esta materia es nuestro cuerpo, nuestra práctica, nuestros objetivos e intenciones. ¿dónde quiere realmente estar nuestra alma?

Ponemos toda nuestra atención en nuestros propósitos y lo que vemos emerger, lo que se visibiliza, nos confronta a desarmonías, no nos gusta. Este no es momento de juzgar este proceso, o de determinar su éxito o fracaso. Este es el momento de aceptar que lo que emerge hacia la superficie es precisamente aquello que bloquea la expresión de nuestro propósito. Con la marcha directa de Urano puede haber una precipitación que quiera quemar procesos y acelerar fugas hacia adelante con tal de escapar de la parte incómoda del proceso de manifestación de nuestras intenciones.

Todos experimentamos emociones negativas cuando sentimos miedo. De ahí que esta Luna llena nos invite a la Infinita Compasión de la Gran Madre Universal, porque la bondad y la generosidad no cuesta nada, especialmente hacia nosotros mismos, especialmente hacia los demás. Las virtudes de esta Luna nos convoca al amor incondicional, a la empatía, la paciencia, el respeto y a la nutrición de los valores que compartimos con otros. Nos convoca al lugar de la Concordia Sagrada. Al lugar en que somos Uno, hijos e hijas de la misma Gran Madre Vida.

Venus en Escorpio hace ángulos armoniosos con los Nodos de la Luna. La voz del amor de venus nos recuerda que no estar de acuerdo con alguien o con algo es un derecho y puede incluso ser una expresión de amor y respeto. Nos recuerda que el querer hacer las cosas a nuestra manera no implica un ataque a la manera en que los demás las hacen. Nos recuerda que el respeto y la confianza son los pilares fundamentales de toda relación armoniosa, principio de toda concordia. Felices encuentros internos y externos bajo esta Luna llena en Cáncer. Bendiciones a todos y todas.

 

 

 

 

 

8 comentarios sobre “luna llena en cáncer 2015 :: el arte de la concordia ::

  1. Asombroso para mí leer lo que siento como proceso íntimo del momento, a veces lleno de confusión… Y tan claro en tus palabras!
    Gracias

  2. Esto es básicamente increíble. Me dejó sin habla.
    Gracias, muchísimas gracias por estas palabras. Siempre me encuentro en tus escritos, siento una sincronía…
    Es muy grande la enseñanza.
    Besos!!!

  3. Gracias Paloma, un abrazo enorme al corazón. Feliz luna, feliz fin y comienzo de ciclo!!!!!!!! ❤ ❤ ❤

  4. Bendiciones! !

    Eres muy grande y no puedo dejar de agradecerte el gran trabajo que haces.

    Eres muy importante en mi vida.

    Feliz solsticio y bonita luna llena.

    Abrazo de luz.

  5. Muchas gracias por entregarnos estas lecturas de nuestro como y como influye en lo colectivo y interno de nuestra sociedad…ha sido una guía para este año en lo personal….nuevamente muchísimas gracias y felicitaciones por tan bello trabajo…un abrazo desde Chile!

  6. Paloma bella!!! Feliz Luna y Feliz Navidad…Gracias infinitas por tu aporte a mi evolucion. Un abrazo enorme.

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