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Hoy la Luna Cuarto Creciente en Sagitario nos da la oportunidad de hacer una pausa entre eclipses; una pausa para la escucha, una pausa para abrirnos a las revelaciones de este momento. La Luna Cuarto creciente es el punto medio en la trayectoria de la Luna nueva a la Luna llena. Es el momento en que la Luna hace una cuadratura (un ángulo de 90 grados) con el Sol. Suele ser un pasaje en que la sombra de la Luna Nueva y la Luz de la Luna Llena están en equilibrio. Esta igualdad revela, muestra, a través de la polaridad y la fricción, lo que florecerá en la plenitud de la Luna llena.  Durante la Luna Creciente las revelaciones suelen manifestarse como desafíos y fricciones que expresan un llamado a enfocar nuestra energía en acciones concretas vinculadas a nuestra siembra de Luna Nueva. Algo quiere nacer y este es el tiempo de empujar con voluntad, consciencia, amor y confianza nuestro deseo hacia la luz. Estas revelaciones toman a menudo forma de resistencias fértiles, voces internas que nos muestran dónde nuestro nacer y crecer nos duele, dónde nuestra integridad, confianza, optimismo y voluntad son puestas a prueba. Este es el momento en que el Universo nos desafía a mostrar si estamos a la altura de nuestros deseos y de nuestra voluntad creativa.

Esta Luna Creciente es particularmente relevante e intensa ya que se expresa en un cuadro de cambio, sanación y transformación importante. Estamos navegando nuevas aguas, a medio camino entre dos eclipses, con la entrada del Sol en Libra (equinoccio), la entrada de Saturno en Sagitario y Mercurio retrógrado en Libra. Sin embargo, además de este encuadre, lo singular y relevante de esta Luna Creciente es que ocurre justo en el grado 28 de Sagitario, muy cerca del Centro Galáctico (CG). El CG es un término astronómico que señala el punto gravitacional de nuestra Galaxia, fuente y origen de nuestro Universo. El CG es, junto al Sol, la fuente de mayor energía y poder en nuestra Galaxia, por lo tanto, es un punto en el mapa de zodiaco que nos cuenta una historia relevante. Si tomamos en cuenta que la gran saga del 2012 se basó en la alienación del CG con el Sol en el eje del Solsticio de Diciembre podemos conectar con la potencia de esta narrativa.

Los antiguos Mayas, quienes eran grandes astrónomos, llamaron al CG la Ruta de Xibalba, la ruta al Inframundo, Gran Agujero Negro del cual nace nuestra Gran Madre, la Vía Láctea. Los Mayas creían que cuando un planeta, el Sol o la Luna cruzaba el CG una puerta a otros mundos se abría. Toda narrativa vinculada al CG nos devuelve al misterio de nuestro origen estelar.
Porque aquí, entre mundos, el tiempo colapsa, el espacio se expande en el infinito y los velos entre las dimensiones caen y revelan una sola verdad : nuestro desafío es soltar nuestro apego al pasado y al futuro para que podamos apreciar las promesas espirituales y abundantes elecciones que el universo nos ofrecen. La inmortalidad no es solo la oportunidad de entrar en el útero dorado de nuestra Gran Madre sino nuestra capacidad  de movernos cómodamente entre mundos sutiles y concretos con atención, encarnando el espíritu en la materia y, con un sencillo cambio de foco, permitir que la materia se disuelva nuevamente en el espíritu. La energía necesaria para crear nuestra vara mágica está a nuestra disposición hoy como lo ha estado desde el principio de los tiempos.”—Christine R. Page M.D. (2012 y el Centro Galáctico)

La energía de Sagitario impregna esta lunación y nos ofrece la oportunidad de integrar sus principios como parte de nuestro proceso de actualización y ordenamiento. Júpiter, regente de Sagitario, está en Virgo, por lo tanto, tenemos una colaboración entre el Fuego Espiritual de Sagitario y la Tierra Encarnada de Virgo. La dinámica de la cuadratura entre el Sol en Virgo y la Luna en Sagitario nos muestra las dificultades que podemos enfrentar a la hora de actualizar nuestras revelaciones y experiencias espirituales en una práctica coherente en el presente. Si tomamos en cuenta que la entrada de Saturno en Sagitario ilumina el pasaje de los dos últimos años y medio de este planeta en Escorpio, es probable que muchos estemos ahora despertando de una larga iniciación al poder redentor del dolor como camino de liberación.

Para algunos este es el fin de una larga saga trans-generacional, una pesadilla dolorosa, tal vez muy antigua,  o como mínimo de un pasaje sombrío e incierto al inframundo, a los laberintos ancestrales de nuestras deudas, ahí donde nuestra Fe ha sido puesta a prueba por los demonios que habitan nuestra herida. Fe en nuestra verdad, fe en nuestra integridad, fe en nuestra capacidad de renacer de las cenizas. Son muchos los que han muerto y renacido.  Son muchos los que ahora está recuperándose y reconstruyéndose desde una narrativa de renovación, florecimiento y gratitud hacia la vida por la abundancia que emerge como resultado de haberse entregado a esta iniciación.

Saturno en Escorpio nos mostró la sombra de nuestros pactos y nos liberó a través de la consciencia de nuestra responsabilidad a la hora de entregar nuestro poder a otros. Cada contrato es un espejo, venga de nuestros ancestros, del ayer lejano o de la repetición de un tiempo corrupto en el hoy, poco importa. Los llamados demonios externos son solo reflejos de nuestras cavernas invisibles, ahí donde duele entrar, ahí dónde duele volver a sentir y recordar. Necesitamos al otro para reflejar lo que hemos olvidado ver en nosotros.
La lección ha sido integrada y ahora, con Saturno en Sagitario, entramos en una fase de reconstrucción de nuestra verdad a partir de la libertad energética y espiritual adquirida a través de la consciencia de nuestro dolor. La libertad que hemos conquistado gracias a la iniciación de Escorpio pide un nuevo orden espiritual.  Pide una renovación de principios espirituales que ayuden a canalizar el poder de la verdad resucitada en nuestra iniciación. Es nuestra verdad liberada de los condicionamientos del control y del abuso del poder la que nos va a sostener en medio del cambio . Saturno en Sagitario nos habla de la Sabiduría luminosa y ancestral que habita en cada uno de nosotros, farol milenario que se despierta del olvido y la inconsciencia. Es nuestro ave Fénix y nos pide compromiso.

Esta sabiduría requiere de nuestra escucha, de nuestro compromiso incondicional.  Nos pide una disciplina interna personal e íntima libre de influencias ilusorias. Estamos despertando nuestro guru interior, llamémoslo Ser Superior, Guía espiritual, Dios en Mi, poco importa la forma en que esta Voz, Verdad, se manifiesta en nosotros. Nos basta saber que es la Voz del Cosmos, la expresión del Amor Supremo, es la Verdad llamada Vida. Sagitario nos habla de la Alegría Cósmica, la carcajada del universo en celebración de la Vida, Gran Misterio, de la cual formamos parte. Ese Gran Agujero Negro en el centro de nuestra Galaxia que engendra toda la Vida.

Sagitario es el signo de los maestros espirituales y Saturno en este signo nos va a revelar las bases sobre las cuales hemos construido nuestra verdad espiritual, por lo tanto, el camino de nuestra verdadera realización. Para construir nuestra vida de manera creativa y actualizada con nuestra verdad necesitamos tiempo libre. El tiempo materia es solo un reflejo del tiempo espíritu. Si en el pasado, en el espíritu, hemos entregado nuestra energía a un poder externo a nosotros, sea una disciplina, un maestro, una orden, una secta, la visión e interpretación de la verdad de otra persona, es difícil que podamos crear tiempo libre para nosotros hoy, y menos confiar en nuestra capacidad de crear desde nuestra verdad actualizada.

¿a quienes llamamos maestros? ¿en qué maestros confiamos? ¿quienes nos guían en nuestro camino de individuación? ¿nos liberan o nos encadenan? ¿nos ayudan a volar, a madurar, a crecer? ¿nos hacen sentir como niños o sirvientes? ¿qué dinámicas de superioridad e inferioridad se han hecho visibles en nuestros intercambios con nuestros maestros? ¿nos han hecho sentir especiales, reconocidos, grandes? ¿nos hemos dejado humillar a través de la comparación, la competencia? ¿cuánto dinero les hemos dado? ¿hemos sufrido una crisis de integridad?

Este es un buen momento para observar que alianzas hechas en el pasado condicionan nuestro presente. Si no logramos conectar con la renovación del cambio, si nos sentimos dolidos (en duelo), atrapados en dinámicas que nos encarcelan, si atravesamos un valle de sufrimiento, dureza, aislamiento, miedo; si nos sentimos desempoderados, si nos aterra ver a otros florecer mientras sentimos que no nos movemos, si no logramos disfrutar en plenitud nuestra realidad, si no creemos en lo que hacemos; si hemos perdido sentido, confianza, fe, es tiempo de mirar hacia el pasado y ver a qué creencia, doctrina, poder le hemos entregado nuestra energía.

La revelación de esta Luna entre eclipses puede mostrarnos que hemos sido presas de mercaderes de la ilusión, vendedores de la salvación, predicadores mesiánicos, narcisistas espirituales, shamanes empresarios, magos que se nutren de la narrativa de la entrega y del sacrificio y que se encubren con sus trucos temporales. El tiempo y la verdad van de la mano y este es un tiempo en que las cortinas de humo, de prestidigitadores entrenados, se desvanece para dar paso a la realidad y la integridad. El tiempo es Amor. El tiempo revela la Verdad. El Amor es real. El Amor es Libre.

La cuadratura entre Saturno en Sagitario y Neptuno en Piscis y Júpiter en Virgo va a ser implacable en mostrar las manipulaciones del tiempo hecha por los predicadores del amor y la libertad. Veremos los velos del abuso de poder hecho por personas que conocen los caminos energéticos, que tienen más conocimiento que otros, y que han usado sus saberes para capturar el tiempo creativo, dinero y energía sexual de muchos para beneficio propio. Escorpio es el signo de los brujos, y este es el tiempo en que la verdad sobre muchas prácticas energéticas mostrarán su verdadero rostro. Es un tiempo en que los hechizos de la nueva era serán traspasados con la luz de la verdad de nuestro corazón, nuestra verdad liberada. La verdad se revela para quien tenga el coraje de preguntar y mirar. Este es el Fuego Espiritual de Sagitario.

Esta Luna Creciente nos puede revelar una crisis de Fe y Confianza en nuestro proceso de realización y en nuestras capacidades de llevar a cabo los proyectos que hemos visionado. Nos puede mostrar que el Fuego del Espíritu, de la pasión y el entusiasmo, se hacen humo en la concreción de nuestro día a día. Nuestras visiones se desvanecen en el tiempo si no tenemos un cuerpo que pueda sostener el poder que hemos invocado, si no tenemos un propósito concreto en el cual enfocar nuestra actividad, tiempo, disciplina. Aquí, ahora, hoy, es un buen momento para ver nuestro desorden, nuestro caos, ya que esta es la materia prima de la transformación. Sin juicio, sin violencia hacia nuestras discapacidades, con amor y comprensión de que necesitamos tiempo sagrado para ajustar la materia al espíritu, y el espíritu a la materia.  Esta es la tarea de Virgo, traernos a Tierra y encontrar el camino de nuestra verdad renovada en nuestra práctica, en nuestro día a día.

“Dios está en los detalles” y Saturno, el Dios del Tiempo, nos va a desafiar a que seamos impecables y coherentes a la hora de caminar lo que predicamos. El Dios del Cosmos en Sagitario no recuerda que la Diosa de la Vida es la Tierra, y que es la semilla la cuna del origen. Como es arriba es abajo. Nuestras Semillas de Vida, reales o metafóricas, son Sagradas, y es esta santidad de la Tierra la que estamos llamados a honrar y cuidar. La Semilla es nuestro cuerpo. Virgo nos convoca a encarnar nuestra integridad espiritual en nuestro cuerpo materia. El florecimiento espiritual que invocamos depende del cuido que hacemos de nuestra salud, sin ella no hay coherencia. Si no hay coherencia no hay verdad . Si no hay verdad hay una mentira, una ilusión. La mentira se expresa a través del síntoma llamado enfermedad. Es imperativo que tejamos este puente de consciencia corporal ya que el único maestro sabio e incondicional que habita en nuestro interior nos habla y se expresa a través de nuestro cuerpo. Si tenemos dificultad en escuchar los mensajes que el Centro Galáctico, origen del origen, nos envía, escuchemos a nuestro cuerpo, avatar de la consciencia, semilla viva de este origen.

Es importante recordar que Venus sigue en Leo y aún recorre los grados de su movimiento retrógrado. El Centro de nuestro Ser se expresa a través de nuestros sentimientos, de cómo nos sentimos y cómo no nos queremos sentir. Nuestro corazón marca el pulso de nuestro deseo espiritual más íntimo y profundo que es la Unión. Unión interna, unión con todos y todas, unión con la Vida. Esta es el ancla. Nuestro corazón nos ancla en nuestra experiencia, en nuestro cuerpo y en cómo nos queremos sentir. Esta es la Verdad.

Mercurio retrógrado en Libra está ahora en sintonía con la danza de Venus. Venus rige a Libra, por lo tanto el proceso de renovación y actualización íntimo que estamos experimentando tiene un impacto directo en nuestras relaciones. La verdad de un vínculo se revela. Nos interrogamos si realmente sabemos amar. Tal vez nos damos cuenta que confundimos amor con transacciones e intercambio de atenciones. Tal vez nos damos cuenta cuán condicionadas por nuestras conducta y temperamento están nuestras relaciones. Tal vez  somos capaces de reconocer que aprobamos y desaprobamos a otros y lo llamamos amor. Tal vez descubrimos el florecimiento del verdadero amor, libre e incondicional, en donde menos lo esperábamos. Tal vez el amor nos sorprende y nos libera del prejuicio.

Este es un tiempo en que escenarios infantiles se revelan : ya no estamos dispuestos a sostener las dinámicas de aprobación o desaprobación, de premio y castigo en nuestras relaciones. El amor condicionado es lo que la mayoría hemos aprendido en casa, en la sociedad y la cultura. Este es un tiempo en que alianzas basadas en dinámicas de poder, por más sutiles que sean, se disuelven para dar paso a la verdad del corazón. Hemos aprendido a ajustarnos al deseo de los demás y a estar desconectados del nuestro. En la medida que conectamos con nuestro corazón y honramos nuestro cambio, nos vamos dando cuenta quien nos acompaña solidariamente en nuestro proceso de realización y quién no. Los vínculos mueren y se renuevan, se actualizan con nosotros. Es un proceso necesario ya que es natural que nuestra actualización transforme las dinámicas con las que hemos aprendido a relacionarnos.

No todos nos van a aprobar. Tampoco se trata de que nos aprueben. Podemos sentir la desilusión del otro en el espejo cuando dejamos de ser actores de su deseo, podemos sentir la memoria de nuestras heridas de infancia a través del rechazo, indiferencia y crítica a nuestra expresión. Pero nada de esto es real, son solo memorias proyectadas en el hoy, heridas vivas que claman amor. Lo real son las personas . Lo real son sus vidas. Lo real es el amor en ellas. El vínculo muere y el amor perdura. Las personas se encuentran y se actualizan.

En esta fase de Mercurio retrógrado en Libra es bueno recordar que el respeto y la honra que cultivamos hacia nosotros mismos también se la debemos a los demás; es bueno recordar que la entrega que hacemos de nuestro tiempo y energía en la complacencia de los deseos y necesidades ajenas, también nos la debemos a nosotros mismos. El 9 de Octubre Venus regresa el grado cero de Virgo, lugar en que empezó su retrogradación, mismo día en que Mercurio recupera su marcha directa en el grado cero de Libra. Mercurio es el regente de Virgo, lo que nos indica que hasta ese día estamos cultivando un terreno de aprendizaje vinculado a servir desde nuestra autenticidad en nuestras relaciones, de honrar nuestra verdad en la actualización de nuestros vínculos.

Es un proceso. El llamado es, más allá de los desafíos, a amar el proceso, incondicionalmente. El proceso está vivo y nos habla. Es tiempo de escuchar.