luna nueva

luna nueva en virgo :: actualización y desobediencia ::

“El agua es la cosa más suave, y aun así puede penetrar montañas y la tierra. Esto muestra claramente, el principio de que la suavidad supera la dureza”. — Lao Tsú

“Sirve, ama, da, purifícate, medita, realízate” — Swami Sivananda

Virgo nos habla de la Divinidad Femenina encarnada en la Tierra. Virgo nos habla del Orden sagrado de la Vida. En Virgo nos ponernos a la orden de Nuestra Señora de la Naturaleza.

Virgo es la materia. Alma Mater, Madre Nutricia, que alimenta nuestros cuerpos y espíritu en esa unión fecunda entre ambos que es la Consciencia. Virgo es Madre Sabiduría. Maestra de la Vida. Gran Escuela de la Experiencia. Nos enseña a través de sus ciclos, de sus creaciones, de sus tiempos y procesos. Su orden nos ordena.Virgo es un signo de Tierra y representa a la Tierra en toda su biodiversidad. Su constancia es el cambio. Las expresiones de Virgo son múltiples y diversas así como la Tierra es biodiversidad y riqueza.

Todas estas expresiones de Virgo están al servicio de un solo propósito : la integridad y continuidad de la Vida. Virgo cuida la continuidad evolutiva de nuestro planeta. Su dimensión humana es nuestro cuerpo. Virgo cuida el cuerpo, de ahí su vínculo con la salud. Desde el punto de vista de Virgo la salud es la expresión de la integridad.

Cuando vamos a la raíz de las palabras, encontramos archipiélagos que se entrelazan y crear un cuerpo de conocimiento. Cuando nuestro cuerpo nos habla a través de lo que llamamos un síntoma, malestar o enfermedad,  nos muestra un desorden. La ausencia de integridad enferma. La enfermedad es la voz de algo fuera de orden, nos habla de desintegración, de contaminación. En este juego de palabras encontramos la esencia de este signo : preciso, recto, perfeccionista, detallista. La sensibilidad perceptual de Virgo es aguda, fina como una aguja, ya que es desde su respuesta visceral – a menudo inconsciente- que detecta lo que no está recto, lo que no está íntegro, lo que está fuera de orden. Virgo es la energía curandera, la que ve y la que ordena.

Virgo es Virgen y es la Gran Madre Vida. Está eternamente casada con el Espíritu. Por eso Virgo “no se casa nunca”, se mantiene virgen. Esta es una virginidad metafórica, ya que es desde su compromiso espiritual que no se deja tocar ni penetrar, se mantiene fiel, a las ordenes, de su más elevada visión, y ninguna aspecto de la horizontalidad humana la contamina, la desvirtúa o la pervierte de su propósito que es servir al Orden Sagrado que es la Vida.

Virgo es uno de los signos más incomprendido de la rueda astrológica, básicamente porque el misterio del Sagrado Femenino ha estado guardado – marginado, excluido e invisibilizado- por miles de años. Las interpretaciones astrológicas que hemos heredados hasta hoy pertenecen a una estructura de lenguaje enraizado en creencias patriarcales. Necesitamos una matriz femenina para gestar sus significados ya que es desde su visceralidad fecunda que llegamos a la sabiduría. Necesitamos traspasar la interpretación para llegar al origen del orden original, ese que acontece en los ciclos del Cielo y de la Tierra, ese que nos cuenta la historia, antes de la interpretación de la misma. De ahí la libertad de Virgo, ya que libera la palabra y la devuelve a su origen, la libera de racionalismos para llevarla de vuelta a su casa cuerpo, ahí dónde todo se sabe, ahí dónde vive la verdad.

Virgo digiere, separa el grano de la paja, descarta y usa, recicla. Guardiana del Jardín de la Madre, guarda nuestra Flora Intestinal, nuestra capacidad de absorber y descartar. En el plano mental se ocupa de que nuestros pensamientos estén alienados con el Espíritu para poder manifestar con impecabilidad en la Materia. De ahí que su sombra sea el perfeccionismo y la exigencia.

Virgo es representada por una mujer con semillas de maíz. La dimensión de Madre Nutricia de Virgo, pase por el alimento, y, como dice el abuelo Roy Littlesun, nuestra primera farmacia, templo y universidad fue la cocina. Virgo cuida las plantas, los animales, los ungüentos, las recetas originales, maga verde, bruja blanca, cuida la vida y todas sus relaciones. Artesana, constructora, maestra, partera, predicadora, esencia profunda de la inteligencia de la Tierra. La semilla original, orden sagrado, contiene toda la memoria, el poder de la verdad unificadora. Cuando hablamos de patriarcado hablamos de inquisición, Monsanto, guerra, la depredación que atenta a la vida y a la Inteligencia Femenina presente en todos y todas.

Restaurar un lenguaje que le haga honor a Virgo es una manera de tener acceso a este arquetipo en su dimensión más evolutiva y luminosa, y es también hacerle honor a todos los hombres y mujeres que a lo largo de la historia de la Humanidad han entregado su vida a la Vida y la han perdido por esto. Este texto es una reverencia a todos los seres humanos ordenados, a las órdenes, de Nuestra Señora de la Vida, del Amor a la Vida, cuyo compromiso a superado la violencia depredadora del olvido.

Como guardiana del Sagrado Orden, Virgo es maestra de ceremonias y vela por que las cosas estén limpias (purificadas, unificadas) y en orden y en su lugar (para que funcionen, sean de verdadera utilidad). El color de Virgo es blanco. La energía de Virgo-Gaia-Sofía es Luminosa en términos reales, ya que integra todos los colores del espectro de luz que crean la Luz Blanca. Virgo encarna la dimensión práctica de la luz. Virgo es Blanca porque integra lo que se ha bifurcado, lo que se ha fragmentado. Hace uno. Virgo es blanca desde esta unidad de principios : luz, integridad.

Cada Luna nueva es un umbral en el que podemos renovar nuestros votos, esas promesas que nos hacemos a nosotros mismos, esos valores que nutren nuestros compromisos. Cada Luna nueva nos invita a una siembra de deseos. Deseos que, muchas veces, colocamos afuera, en la materia, posicionándonos a la espera de que vengan hacia nosotros y nos satisfagan. El trabajo con la Luna es interno, no es externo. La Luna es la guardiana de nuestra psiquis, de nuestro paisaje emocional y del tiempo en nosotros. Un trabajo auténtico y profundo con la Luna implica construir nuestra voluntad desde el interior y desear cambios en nosotros mismos que, a su debido tiempo, se reflejarán en cambios externos.

En una sociedad como la nuestra, orientada al éxito y a la superación de obstáculos, como si de una carrera hacia el triunfo se tratara, no es de extrañar que, a menudo, cuando alcanzamos una meta o un sueño emerge el espectro de la insatisfacción y el vacío. De ahí que el trabajo de psico-higiene previo a la Luna nueva es fundamental, ya que es solo haciendo vacío, pausa y silencio, periódicamente, rítmicamente y en sincronía con el orden del tiempo natural que tendremos una mapa más claro de lo que en realidad queremos y necesitamos en nuestra vida.

Es solo desde la conciencia clara de nuestros no que podemos realmente afirmar nuestros sí. Sin esta claridad, ¿cómo nos podemos comprometer con lo que deseamos, si no sabemos las bases sobre las cuales este deseo descansa? ¿si no conocemos sus raíces?

¿quién me ordena? ¿con qué orden estoy comprometida(o)? ¿a quién sirvo? ¿qué intereses nutro con mis acciones? ¿el fin justifica los medios? ¿quién desea a través mío? ¿quién mueves mis hilos interno? ¿conozco mis voces, mis agendas ocultas?

Esta son preguntas que liberan, si las hacemos con constancia y sin miedo a rasgar el velo interno que nos separa de nuestra verdad.

Cada Luna nueva nos invita a un nuevo orden. Renovar, actualizar, refinar, son palabras que nos autorizan al cambio. Nuestros compromisos nos son cárceles, tiempos obligatorios, que tenemos que cumplir sin interrogar su validez y su pertinencia en el hoy. Este es un buen momento para interrogar la naturaleza de nuestros compromisos adquiridos. Estamos, más que nunca, autorizados a cambiar. El Universo nos invita y nos empuja al cambio liberador, profundo, sanador. Este cambio empieza desde adentro con la pregunta vital de si queremos darle continuidad a nuestros compromisos, o no, y evaluar las consecuencias de nuestros sí y de nuestros no. Somos libres y creadores de voluntades, y abrazar la vida en su mutabilidad implica reconocer lo que funciona y no funciona, lo que todavía requiere maduración, lo que ya cumplió su tiempo.

La palabra compromiso, ya sea con nosotros mismos, con otras personas, proyectos, valores , ideales o instituciones nos habla de una promesa hecha basada en una declaración de principios y una obligación de cumplir con lo encomendado. Esta es la base de todo acuerdo, sin embargo, no nos podemos comprometer a hacer algo si ignoramos los aspectos y principios de este compromiso, es decir las obligaciones que supone. De ahí la importancia de ser íntegros a la hora de reconocer nuestras agendas ocultas, y del discernimiento y claridad para no dejarnos convencer, presionar, seducir o manipular por las agendas ocultas ajenas.

Cuando hablamos de despertar, de rasgar los velos o de un cambio de paradigma es importante que entendamos que este cambio tiene un impacto en nuestros pactos y compromisos. Es la fosilización de nuestros contratos y pactos adquiridos desde una identidad que se des-construye y disuelve hoy que  nos encontramos ahora en tiempos y espacios opresores, órdenes que nos encierran en un tiempo que ya no es pertinente para nuestro crecimiento. Despertar implica darnos cuenta de que nos hemos comprometido a un proceso desde la ceguera, la ignorancia, la ingenuidad, creencias ancestrales, miedo, sumisión, obediencia, ignorancia. De ahí que las revelaciones que sintamos emerger en nuestro interior puedan por momentos parecer radicales y destructivas, ya que sí, algo está cambiando, y este cambio nos pide una renovación de nuestros acuerdos y compromisos. Nos pide un nuevo orden. Este nuevo orden nos puede estar hablando a través de nuestro cuerpo y nuestra salud.

Este es el legado de la lección de Saturno que, desde los pasados tres años en Escorpio, nos ha mostrado las raíces de nuestros pactos, la naturaleza de nuestros intercambios y acuerdos, propios y/o heredados, y su peso en nuestro presente. Escorpio nos ha invitado a soltar la mochila de deudas y obediencias antiguas que ya no son pertinentes para nuestro proceso de individuación. Saturno, nuestro maestro del tiempo y el compromiso, no volverá a transitar por este sector del cielo hasta dentro de 28 años. Esta Luna nueva y Eclipse es su despedida oficial del reino de Escorpio, ya que la semana que viene hace su ingreso definitivo en Sagitario donde transitará por tres años.

Nuestro entorno responde a nuestra energía, nuestros actos, nuestra participación. Este es probablemente un tiempo en el que nos estemos actualizando de alguna manera y en el que nos encontremos con resistencias a este proceso fuera de nosotros. Por otro lado, desde el 25 de Julio hasta el 6 de Septiembre, el viaje de Venus retrógrado en Leo nos ha vinculado a un proceso de conexión con el deseo más íntimo de nuestro corazón. Ahora Venus vuelve recorrer los grados que caminó hacia atrás y no es hasta el 9 de Octubre que alcanzará el grado cero de Virgo, punto en el que comenzó su travesía el 25 de Julio. Estamos ahora integrando este corazón que hemos recuperado. Ese amor que creíamos perdido. Ese tesoro, tome forma de principio, persona, idea, objeto, energía con el que hemos reconectado es ahora la inspiración, la estrella, que nos acompaña durante un año y medio, hasta la próxima retrogradación de Venus.

Solo hace falta abrir los ojos, tanto en la luz como en la oscuridad, desde ambos lados del velo, para darnos cuenta que el hechizo del control y la obediencia ciega están perdiendo su imperio. Tal vez algunos lo estén experimentando en el plano energético espiritual, otros en el plano vincular, otros en el creativo, poco importa: algo cede, algo se abre, algo se ablanda, algo emerge, una verdad oculta, un deseo prohibido y liberado, dones y talentos dormidos, libertad, amor, salud, confianza.

Venus en Leo se empodera y nos empodera a crear, a recrearnos desde la realidad que emerge desde nuestro corazón renovado. Nos da el poder de realizarnos. De hacernos reales. De ahí que algunos estemos conectando con un sentimiento de realeza. No desde un punto de vista de soberanía sobre el entorno, sino desde la esencia de Poder Ser. Poder ser libres. Poder Ser Amor. Poder crear en libertad.

Esta actualización, sanación o creación de un nuevo orden se pueden dar en tres planos importantes :

Primero en nuestra visión, ya que Chirón en Piscis nos habla de la disolución de un nudo en nuestros ojos y en nuestra mirada. Si nuestros intestinos (Virgo) están contaminados, parasitados, invadidos por químicos o alimentos que difícilmente procesamos o integramos, esto tiene un reflejo directo sobre nuestra capacidad de integrar la experiencia, de ver con claridad mental y percibir claramente.

El hígado es la cede de la voz de nuestros ancestros, cuna de nudos resentidos de rencor y de rabia ancestral, voz de una herida de infancia callada. En la medida que depuramos nuestra sangre (virgo-piscis) y nuestras aguas, nuestros ojos reflejarán nuestro camino de renovación y actualización. Esta Luna nueva nos ofrece una oportunidad de desear ver y percibir con los ojos del amor y la compasión que florece en nuestro interior como resultado de nuestra reconciliación interna. Esto implica una mirada real, que discrimina, discierne sin juicio, ni proyecciones o interpretaciones.

Todo cambio que hagamos en nuestro interior encontrará su reflejo en lo que vemos y con quién compartimos nuestra visión. La discordia y el malentendido nacen de no poder o no saber compartir una mirada, de no ver lo mismo. Ver lo mismo es compartir un camino, es sentir lo mismo, amar lo mismo. La visión compartida nos permite encontrar éticas y valores convergentes hacia una integridad compartida y desde ahí materializarla en servicio comunitario.

Hay quien ve más allá de lo autorizado, de ahí la importancia de nuestra integridad y del respeto a la experiencia y vivencia ajena, para no invadir, no convertirnos en verdugos, detectives de otros. Esta Luna nueva nos invita a interrogar nuestra mirada y a discriminar lo que es nuestra proyección o fantasía de lo que es la realidad. Nos invita a interrogar nuestra percepción y actualizar nuestras respuestas. De ahí que Virgo nos ayuda a anclar nuestra visión en hechos concretos, no solo en suposiciones o intuiciones que no hemos corroborado con la realidad. Este terreno se hace cada vez más resbaladizo, por lo cual es importante conectar nuestros ojos con nuestro pies (ambos regidos por piscis), sino nuestra mente vuela a otros mundos y pierde su raíz, conexión, con la realidad (virgo). Una mirada pragmática es nuestro mayor tesoro para los tiempos confusos y caóticos del cambio. Esta Luna nos convoca a poner orden en nuestra mirada.

El segundo aspecto al cual esta Luna y Eclipse nos invita a actualizarnos está vinculado a nuestra capacidad de digerir el cambio. Una buena pregunta para este ciclo es ¿me nutre lo que hago? ¿qué situación me indigesta? ¿qué me cae pesado? ¿qué asunto del pasado no he digerido todavía? ¿estoy obligado a comerme esta historia?

Actualización implica “hacer que represente el tiempo en el presente”. Es una palabra relativa al acto de “poner al día”. Tal vez nos estamos moviendo con prácticas y hábitos, espirituales o corporales, que ya han cumplido su tiempo y tal vez por costumbre, creencias, seguridad, u obediencia a nuestra cultura, a un maestro a un guía espiritual o doctrina, estamos atrapados en un tiempo del pasado que funciona como camisa de fuerza o armadura en el presente.

¿qué me impide digerir e integrar lo nuevo? ¿qué hábito me devuelve al pasado? ¿qué parte de mi rigidez se expresa a través de mis rutinas? ¿a quién o qué principio le debo obediencia?

El tercer aspecto al cual esta Luna nos invita a actualizar está vinculado con lo que le devolvemos al mundo. Lo que devolvemos en forma de palabra, lo que devolvemos en forma de servicio. La Astrología de lo que queda del 2015 y el 2016 nos lleva por la iniciación al cambio de la Cruz Mutable. Neptuno en Piscis hace una oposición con Júpiter en Virgo; y ambos hacen una cuadratura con Saturno en Sagitario. Entre los tres forman una Cruz en T que se completará cada mes cuando la Luna pase por Géminis, signo que completa la Cruz Mutable. Esto pone el foco en Mercurio, regente de Géminis y Virgo, mensajero de los dioses, mago de palabra. Mercurio, el planeta más próximo al Sol, el que más rápido se mueve, el que gobierna nuestra mente creativa, se hace receptor y agente de los cambios que se gestan en estos años.

Por eso, una de nuestras lecciones en este momento es actualizar nuestro vocabulario. Virgo discrimina muy bien lo que no funciona, desarma sistemas y descodifica. Sabe de lenguajes y procesos, así como tiene la capacidad para ver lo que no funciona, también tiene el don y la eficiencia de proponer soluciones útiles para que mejore. Sabe crear soluciones prácticas a problemas complejos. Conocer nuestras debilidades, reconocer nuestros errores, es parte de este proceso de actualización, pero a veces nos enganchamos en lo que no funcionó, lo que no hicimos bien.

Lo importante es poder integrar la información de eso que nos hizo sentir de determinada manera y cambiarlo. Se trata de  recordar como hacerlo de otra manera. Virgo nos ayuda a aprender, a corregir. Aquí es importante hacer una diferencia entre la crítica dirigida hacia nosotros mismos desde la auto-exigencia despiadada, el perfeccionismo estéril, la mirada que en vez de corregir regaña, critica, pero no propone solución. La crítica constructiva es una que propone una solución creativa ante lo que no funciona. La palabra es el vehículo que usamos para atacarnos o corregirnos a nosotros mismos.

Hablar y Poder son dos verbos. El poder hablar con verdad es un don. Esta Luna nueva nos invita a actualizar nuestra palabra, a hacer silencio, si es necesario, para escuchar y anclar la energía mutable y renovadora con una nueva manera de nombrar nuestra realidad, con amor, de manera creativa e íntegra. Esta es la forma que toma nuestra devolución al mundo. Nuestra manera de servir pasa por lo que decimos y cómo lo decimos, sobre todo a nosotros mismos y , por supuesto, a los demás.

Por otro lado, es la relación entre nuestra visión y nuestra palabra la que crea el territorio propicio para discernir la validez y pertinencia de nuestros compromisos. Dar la palabra es sagrado, y sin embargo, también lo es nuestra capacidad de elegir y cambiar. De ahí que la flexibilidad y la adaptabilidad van de la mano de nuestro proceso de renovación y actualización. La clave para llegar a acuerdos y compromisos válidos descansa en nuestra capacidad de nombrar lo que queremos, cómo lo queremos y cuándo lo queremos, un arte que estamos recordando a usar con libertad y creatividad. Estamos desatando nudos críticos con suavidad, dulzura y compasión.

Este es un tiempo de liberación (sanación profunda) de una carga importante que cede su poder sobre nuestro devenir. Todo Eclipse solar tiene el poder de acelerar el cambio, de precipitarnos a nuevos territorios. Este Eclipse en Virgo tiene el aspecto benévolo de la Madre Nutricia, de la energía femenina de Virgo y de la Sanación y el Cuido que Chirón en Piscis refleja sobre esta Luna. La Magia Blanca de Virgo actúa para que a luz de la verdad traspase las sombras del engaño y el olvido.

Las dos semanas entre el Eclipse solar de mañana y el Eclipse lunar del 28 de Septiembre son un portal de reprogramación. Los pensamientos, actos, prácticas que pongamos en marcha en este periodo, las palabras que usemos,  funcionan como un fractal creativos para el resto del camino. Usemos este portal con cuidado y recordemos que el poder de Virgo está en lo pequeño. En el detalle está la grandeza de la creación. Un mínimo ajuste puede crear nuevos mundos. Feliz luna, feliz eclipse y nos vemos del otro lado del velo .

 

 

 

Un comentario sobre “luna nueva en virgo :: actualización y desobediencia ::

  1. Muchas gracias!!! Tengo el sol en virgo y en casa 1 junto con mercurio y marte. Me siento completamente reflejada en tus palabras que como siempre son amorosamente sanadoras. Besos!!! Date: Sat, 12 Sep 2015 17:06:01 +0000 To: luvimi@hotmail.es

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