el tiempo es amor

sagrado femenino solar :: venus retrógrado en leo

Ayer, 25 de Julio, Venus comenzó su movimiento retrógrado de Virgo hacia Leo, tránsito que llevará a la Reina del Cielo, a la Diosa de la Belleza, a recorrer sus pasos. Estos pasos la llevarán de vuelta hasta el grado 14 del signo Solar del León. La diosa vuelve al Templo del Corazón a renovar sus votos. Estos son los sagrados 44 días de retrogradación de Venus, vinculados a un proceso de iniciación, de recogimiento, de entrada al inframundo para morir y renacer. Un proceso de renovación de valores, principios, recursos, deseos y relaciones.

A nivel astronómico este pasaje implica que la luz de Venus irá menguando en nuestro cielo de la noche, desaparecerá, pasará entre el Sol y la Tierra – hará conjunción con el Sol- e irá creciendo nuevamente hasta que brillará alto como Estrella del Amanecer a partir del 24 de Agosto.

Acompañamos la transformación de Venus mientras se quita la piel de Reina de la Noche para renacer y amanecer como Reina del Día. Este proceso simboliza su desnudez y descanso. Al margen de nuestra mirada, en la privacidad de la oscuridad cósmica, Venus se deja morir. Se despoja hasta su esencia más pura e imperecedera para renovarse y revestirse e iluminar nuevamente nuestro cielo.

Si tenemos oscuridad en nuestro cielo y tiempo para contemplar esta danza de Venus estaremos abriendo nuestro corazón y conciencia al patrón estelar que su geometría sagrada nos ofrece. Es una experiencia corporal. Y Venus rige todo lo vinculado a la forma en que el patrón estelar toma en la materia. Es manifestación.

Venus es nuestro cuerpo : nuestra relación más íntima y profunda con la materia espiritual que somos y encarnamos. Hacer cuerpo es la labor de Venus. Hacer cuerpo en Paz, Belleza y Armonía. Hacer cuerpo en consciencia. Hacer presencia en cuerpo. Venus tiene que ver con nuestra integridad. Integridad y salud van de la mano. En Leo restauramos la integridad de nuestro sentimiento más Puro y Elevado que evoluciona hacia el servicio y la salud en Virgo.

Los antiguos, de todas las direcciones de la Tierra, han venerado a Venus y han seguido sus ciclos en el Cielo. ¿Será porque el patrón geométrico que forma es una Estrellas de Cinco puntas, y esta Estrella es a su vez el centro de una Flor? ¿Será que llevamos esta Estrella y esta Flor codificados en nuestro Ser?

Este es un buen momento para recordar que Venus encarna el principio del Sagrado Femenino llamado Diosa en cada ser sintiente. Venus es la relación con el Sagrado Femenino a través de nuestra propia experiencia encarnada. Con Venus sentimos la Vida-Amor.

El momento en que Venus hace una conjunción con el Sol en retrogradación estamos en una punta de la Estrella de cinco puntas . Este pasaje equivale a un bucle, una curva del pétalo de la Flor que Venus dibuja en el cielo, en un tiempo progresado de 8 años multiplicados por 8. El trabajo que hagamos en este ciclo de Venus retrógrado florecerá progresivamente en los próximos ocho años. Es un buen tiempo para reflexionar sobre el patrón de nuestra vida, si nos gusta y nos hace bien, qué queremos corregir, eliminar, afinar. Con Amor, con cuidado, en belleza, con tiempo.

La conjunción de Venus y el Sol en Leo invoca el arquetipo del Femenino Solar, una dimensión creativa del alma en armonía con el cosmos. Un sentimiento y una expresión de amor, de celebración universal, pura. Esta llama interior, cuna y hogar sagrado de nuestro ser arde bajo nuestra custodia y responsabilidad.

Este es un tiempo de regeneración para hacer frente a los desafíos del crecimiento y cambio que estamos invocando. Es un paso de madurez y compromiso dentro del proceso de disolución del viejo paradigma. Leo nos habla de un impulso creativo generado por la integridad de nuestro sentimiento , una autonomía afectiva sólida y estable que no depende de otros y evita alimentar patrones de codependencia emocional. Desde aquí crea libre y soberana al servicio del Sagrado en si misma, en servicio a su camino, a sus relaciones, a sus círculos y comunidades.

El 6 de Septiembre, desde el grado 14 de Leo, Venus reemprenderá su marcha directa para entrar nuevamente en Virgo el 8 de Octubre. Este pasaje nos ofrece una cronología y narrativa que nos puede acompañar en nuestro sueño consciente de recrearnos en armonía con los ciclos de la Tierra y de encarnar los valores de Armonía, Paz, Creatividad, Amor, Abundancia para toda la Humanidad. Esta es una oportunidad para todo amante de la Tierra, todo guardián y guardiana de los Templos de Sabiduría de Gaia, toda comadrona del despertar del Sagrado Femenino en si misma, mismo. Una oportunidad de participación, conexión y renovación consciente de valores que nos dan base y raíz para manifestar nuestros deseos con integridad y realismo.

El tránsito de Venus retrógrado nos ofrece una oportunidad para prepararnos para acoger el renacer de la Diosa en nosotros.

Venus es un canal o eslabón en el proceso de co-creación con el universo, une Cielo y Tierra formas encarnadas. Trae el patrón geométrico del cosmos y lo ancla en formas coherentes y armoniosas en la tierra. Guardiana de la ceremonia, de la creación, de las artes , Venus es belleza, armonía, conexión, amor, encuentro , vínculo.

Venus es la relación creativa que permite conectar Cielo y Tierra. Pasa por nuestro sentimiento, por nuestro corazón. Todo es relación. La vida es relación. Venus vincula, une. Cuando rezamos “por todas nuestras relaciones” estamos invocando el poder de Venus, la Esencia Sagrada Femenina que atraviesa toda la creación.

Cuando hablamos de “todas nuestras relaciones” hablamos de la integración de la inteligencia de la vida. Hablamos de un ecosistema bio-dinámico llamado Vida, Gaia. Venus es la guardiana del sentimiento. Es la relación con Gaia -Vida, Pachamama, Tierra -. Es la que nos permite experimentar a Gaia como un ser vivo, sintiente. No hay amor que supere esta conciencia. Sentir y vivir la relación con la Tierra, con Gaia como ser vivo como extensión de lo que somos y lo que a la vez nos acoge. Es mi misma casa, cuerpo, Tierra que soy, la que me nutre y acoge. La casa de todos. El amor en todos. Todo es relación.

Este renacer de Venus viene acompañado de tesoros ocultos. Como toda iniciación la invitación es a la entrega de nuestras viejas pieles, un desprendimiento que puede ser doloroso en la medida que profundizamos y llegamos a una raíz ancestral. Tenemos la oportunidad de quemar viejas deudas, antiguos pactos, viejos patrones en el fuego de la renovación solar de Leo. Su hoguera , el poder del Amor Puro, acoge todos nuestros erros y los transforma en pasión creativa y voluntad. Los transforma en coraje.

El 15 de Agosto, un día después de la Luna nueva en Leo, Venus hace la conjunción con el Sol. Este es el punto medio de la travesía de Venus en la oscuridad. La conjunción del Sol y Venus es una inseminación Solar del Sagrado Femenino. Este día el fuego arde para todos y todas. Podemos junto a Venus despojarnos de lo que ya no estamos dispuestos a tolerar y reiniciarnos con un renovado compromiso de integridad personal. Este pasaje de autoestima espiritual es delicado. La pureza de nuestro corazón, la certeza y confianza de nuestra intención, alumbrará los lugares en que todavía nos aferramos a nuestros roles y personajes; o alumbrará si realmente nos permitimos actuar y ser en armonía con nuestra verdad y corazón. Es un pasaje de integridad profundo. Es una oportunidad.

Este es un tiempo para cortar con alianzas, pactos , votos, contratos con emociones, fuerzas, doctrinas, poderes, ideologías, escuelas, maestros, entidades que nos inhiben en nuestra expresión y libertad.

Este es un tiempo para observar las dinámicas de intercambio poco claras y ambiguas que esconden nuestro propio conflicto (confusión) con el poder, el sexo y/o el dinero. La ingenuidad muestra su rostro tóxico y depredador en la medida en que huimos de la responsabilidad de crear un espacio seguro, íntegro y coherente en el cual encontrarnos con el otro y generar intercambios equilibrados. Un espacio de cuido en el cual nos tomamos en cuenta tanto como al otro, sin sacrificio, sin lucha y con respeto a la experiencia propia y ajena.

Esta ingenuidad depredadora nos habla de nuestra inmadurez e infantilismo, que nos lleva a la omnipotencia (puedo con todo) a la impotencia (todo puede conmigo). De ahí los personajes de víctima, de queja, de enfado, de demanda, autoritarios, insatisfechos y frustrados se expresan. Si no estamos alineados creamos caos. Este es un buen momento para recapitular el caos de los pasados meses y observar qué valor –creencia, intención- creó este caos y cómo corregirlo.

Durante todo el mes de Agosto Venus hace en una larga cuadratura con Saturno retrógrado en Escorpio. Este tránsito nos pide que seamos austeros y realistas en nuestra percepción de un aparente conflicto interno o externo. Saturno nos invita a respetar límites propios y ajenos, y no dejarnos reclutar por agendas ajenas sin tomarnos el tiempo para preguntarle a nuestro corazón qué siente y qué quiere. Este es un pasaje de maestría personal. Hay un solo maestro y está dentro nuestro. Es nuestro corazón.

Este es un tiempo en que nos alejamos de otros, otros se alejan de nosotros. Cuidar nuestra respuesta a este proceso es trascender el apego y la demanda a favor del respeto y el acompañamiento solidario desde la distancia que la separación convoca. Así creamos nuevos patrones que sostendrán el vínculo en el tiempo.

Es un tiempo de renuncia, de soltar y dejar ir incondicionalmente a cualquier sentimiento de poder, de autoridad personal, basado en la justicia propia. Todos tenemos una historia que contar, una justificación perfecta que perdone nuestros erros. Sería un desperdicio quedarnos solo en una mirada comprensiva que encubre la queja, el victimismo, el juicio, la justificación, la defensa, el castigo o el premio. El universo nos convoca a un paso más.

Es un llamado al poder y a la humildad a la hora de reconocer nuestra falta de claridad en nuestras dinámicas de poder y desde donde nos relacionamos y colocamos en el círculo. Urano en sincronía con Venus comenzó hoy mismo su marcha retrógrada en Aries convocándonos a romper filas y dejar nuestros viejos apegos a lo que creemos valorizar, necesitar o amar. Es un llamado a dejar los apegos del ego y sus dictados de cómo debemos comportarnos, sentir, ser. Esto implica una ruptura con las partes de nosotros que se alimentan de la exigencia, del juicio, que se inhiben y censuran, compiten, defienden atacan, huyen. Partes que convocamos en otros para que nos hagan de espejos.

Urano nos repite que se acaba el tiempo de la supremacía de los jefes y de los maestros que controlan nuestra experiencia. La verticalidad de la relación espíritu y materia toma fuerza y quema las barreras jerárquicas de la horizontalidad emocional que descansan en los especialismos, la comparación, la competición, la adulación, el premio y el castigo. Este es un tiempo en que tenemos la oportunidad de liberar a los demás de nuestras proyecciones, de deshacer pactos de crecimiento a través del conflicto y la lucha y de experimentar la verdadera libertad único territorio fértil para el Amor.

Este es un tiempo para renovar votos de integridad personal; votos de honra, de cuido propio; votos de autenticidad, sinceridad, honestidad con nosotros mismos; votos de servicio a la vida; votos de reconocimiento y aceptación propio; de creatividad. Este servicio empieza por el Yo Soy Solar : Yo soy la continuidad de la Vida; yo Soy la expresión de la Vida; Yo Soy el compromiso con la Vida; Yo soy la integridad de la Vida manifestada; Yo Soy cuerpo de la Vida; Yo soy la vida .

El valor de fondo detrás de todo este movimiento es el cambio: la creación común de un Nuevo Tiempo. Urano nos recuerda que somos el cambio y que estamos creando el nuevo tiempo, primero en nosotros y luego en el círculo. Que la inspiración de Venus nos lleve por los bellos caminos de nuestra alma, ahí donde recordamos quienes somos y a qué vinimos y desde ahí servir con amor a nuestra comunidad. El tiempo es amor.

 

Derechos reservados © Paloma Todd