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luna nueva en cáncer :: 2015 :: tiempo de revisión

“Hemos de honrar la diversidad de nuestras emociones, respetar todas nuestras caras, máscaras y sonidos— incluyendo lo oscuro. Ah, rabia, aquí estás de nuevo, enseñándome sobre la paz.”— Danielle Laporte

“La restricción nos puede llevar a la libertad. La vergüenza nos puede llevar a la dignidad. La debilidad nos puede llevar a la integridad. Para pasar de un estado al otro necesitamos movernos en conexión constante con nuestro GPS emocional que nos dice, “ahora estás viajando hacia el sur, por la Vía del Desamparo, lo que significa que estás a nueve mil kilómetros de la Alegría, mejor toma la rampa de salida hacia el Coraje.” Y muy pronto, posiblemente en un instante, estaremos donde queremos estar.”— Danielle Laporte

Con la entrada de cada nuevo Sol, el equinoccio de Marzo, tenemos la oportunidad de dar un paso consciente dentro de la rueda evolutiva del tiempo. El 21 de Marzo es el nuevo año astrológico, el renacer después de un ciclo de aprendizaje a través de las trece lunas y sus portales. Es el día en que la noche y el día son igual de largos y marca el portal de la expansión de la luz y nuestra apertura a este proceso. Cuando el Sol entra en el grado cero de Aries, entramos en un ciclo que culmina en Marzo del 2016.

¿dónde estábamos en Marzo del 2015? ¿qué pasó en ese momento de nuestras vidas y cómo se conecta al hoy? el fractal energético de ese momento, esta huella registrada como memoria ¿nos encierra o nos libera? ¿qué decisión vital tuvimos que tomar en ese momento? ¿cómo vemos esta decisión ahora? y si vamos a Abril del 2014 ¿reconoceríamos la huella? ¿y hasta el 2008?

Marzo del 2015 fue el mes en que pasamos por el Eclipse en Piscis, la última de siete cuadraturas entre Urano en Aries (evolución a través de la individuación) y Pluto en Capricornio (transformación profunda) y el Eclipse en Aries. Vale la pena que nos conectemos con este fractal, este patrón de conducta que hemos reconocido en nosotros, que no queremos más, que no nos hace justicia y que nos devuelve por caminos repetitivos de sufrimiento.

Este patrón está actuando ahora en la narrativa de nuestra vida. Es un aspecto destructivo de nuestra psiquis que ataca nuestro gozo, nuestro bienestar, nuestra confianza; un aspecto que nos impide disfrutar; una mirada rígida que nos prohíbe relajarnos; nuestra adicción a la perfección, a que las cosas sean de determinada manera y no de otra; adicción a la preocupación, al control, al conflicto. Esta sobre-exigencia con la cual hemos crecido y no hemos formado nos muestra su crueldad ¿qué situación de nuestra vida podemos mirar y abrazar con piedad? ¿qué aspecto de nuestro ser hemos de integrar con amor?

¿cómo se ha manifestado y expresado esta energía en nuestra narrativa personal? ¿con qué pinche tirano nos hemos encontrado? ¿lo tenemos identificado afuera o adentro de nosotros? ¿ambos? ¿quién(es) nos hace(n) el servicio de pincharnos?

¿qué hemos aprendido este pasado trimestre?¿qué estamos dispuesto a proteger y defender? ¿un territorio interno? ¿nuestra casa? ¿nuestro centro? ¿nuestro tiempo? ¿nuestra propia y única manera de crear nuestra realidad? ¿esa raíz, base, eje inmutable e incorruptible que guía nuestra vida y nuestro propósito?¿esa claridad del alma que nunca se apaga, aún en medio de las más densas oscuridades? ¿nuestra experiencia? ¿nuestro camino? ¿nuestro origen? ¿nuestro linaje? ¿hasta dónde nos lleva la pregunta?

Nuestra experiencia es un espacio sagrado. Solo nosotros podemos cambiar nuestra experiencia. Estamos aprendiendo a no interferir en la experiencia de los demás. Liberamos a los demás de juzgar, interpretar, evaluar nuestra experiencia por nosotros. Nos hacemos cargo de lo que experimentamos. Ponemos límites para cuidar y honrar el tiempo que necesitamos para integrar nuestras experiencias, para elegir cómo queremos experimentar lo que vivimos. Nos ponemos límites a nosotros mismos para cuidar y honrar la experiencia de los demás, aunque no entendamos o participemos de su experiencia. Aunque su experiencia nos genera emociones que nos desafían. Nos independizamos. Maduramos.

Podemos agradecer a nuestra coraza porque la hemos necesitado para crecer, para superarnos. La hemos proyectado como sombra fuera, la hemos escondido detrás de nuestros virtuosismos y nuestros dones. Le agradecemos y la despedimos. Ya no la necesitamos, hemos aprendido a decir que no, a poner límites, a cuidarnos y valorarnos. Ya nos hemos dado cuenta de nuestra participación en los contratos y compromisos adquiridos, nos hacemos cargo de nuestra energía y dejamos de necesitar de otros para proyectar nuestro desamor. Dejamos de necesitar de otros para valorarnos y reconocernos. Dejamos de necesitar de otros para sentirnos bien.

Nos liberamos de tener que agradar o satisfacer las necesidades de otros. Nos liberamos del yugo de tener que “portarnos bien” para merecer amor, reconocimiento, valor. Reconocemos esta trampa que no hace vulnerables a todo tipo de manipulación.

Podemos agradecer a esta parte de nosotros sus mecanismos, sus defensas y proyecciones ya que de alguna manera estaban protegiendo una parte muy tierna y vulnerable de nuestra totalidad que se mantiene retraída detrás del velo de la conciencia. Nuestra esencia, nuestra parte más delicada y tierna, de la cual somos custodios, guardianes. Ese amor que vibra desde lo más ancestral de nuestro camino, lo más profundo de nuestra alma, con sus heridas y sus tesoros.

Es un momento para reconocer esta huella que nos limita en nuestra expresión auténtica : el miedo al castigo, al rechazo, al abandono, al juicio, al exilio, a la expulsión, a la traición, al ridículo, a la burla: el miedo a la separación.

Estos pasados meses han sido un lugar en el tiempo que nos cuenta una historia. Lo más probable es que tuvimos que posicionarnos con valentía en una situación incómoda y sostener nuestra verdad, sin lucha ni necesidad de tener razón, con conciencia; tal vez tuvimos que ir más lejos y luchar por nuestra verdad, proteger nuestro espacio, cuidarnos. Tal vez tuvimos que dar un paso de liberación, de autonomía; tuvimos que poner un límite y decir : “no, así no me gusta”, “así no camino” y sostener con mayor o menor grado de integridad nuestro espacio vital. Puede que este pasaje haya significado hacer fuerza, hacer acopio de firmeza, voluntad y mucho amor para superar las crisis que se presentaron. Tal vez tuvimos que forcejear a través de áreas pantanosas en nuestro medioambiente para encontrar nuestra voz, nuestra sentida verdad.

Como todo pasaje iniciático, la soledad es nuestra maestra. El ojo de la aguja es fino y hay una parte del camino que nadie puede pasar con o por uno. Es una oportunidad, como cuando nacemos y morimos. Si no hemos estado disponibles para otros, si otros no han estado disponibles para nosotros, esto es una expresión de que cada cual está haciendo lo que tiene que hacer en su pasaje de crisis evolutiva, en sus morires y renaceres : que es ocuparse de si mismo primero. Si uno no está bien con uno, no puede estarlo con nadie ni nada. Nuestra prioridad es estar bien. Nuestra responsabilidad es custodiar este proceso de estar bien primero en y con nosotros, después alrededor nuestro.

Es un proceso experimental, ya que nos estamos liberando de lo que otros deciden que está bien para nosotros, nos estamos emancipando. Elegimos la expresión de nuestro bienestar como nueva guía, como valor guía para nuestra vida. Es probable que durante estos meses hemos sentido nuestro entorno poco colaborativo con nuestro proceso. Lo familiar se puede haber hecho extraño, o viceversa, lo extraño, familiar.

Las fricciones con la realidad nos han dado la oportunidad de experimentar un elevado sentimiento de soledad y aislamiento que nos ha dado a muchos la oportunidad de experimentar un nuevo nivel de autonomía e independencia emocional. Una experiencia de libertad creativa, una apertura del Ser a sostenerse y mostrarse, una renovada confianza en la Vida.

Es a través del manejo de nuestro tiempo, a través de nuestras rutinas y nuestras relaciones más cercanas que hemos visto la danza de este desprendimiento actuar. Cuando cambiamos nuestro patrón interno, todo a nuestro alrededor cambia. Puede ser un pasaje incómodo. Mágico e incómodo.

Cuando la intensidad planetaria se expresa como lo ha hecho desde Marzo hasta ahora, es vital sostener nuestra buena voluntad en el tiempo y traspasar los desencuentros que se expresan a través de la horizontalidad con paciencia y tolerancia. Los desencuentros son solo la expresión de un ajuste energético , un refinamiento en la dinámica de intercambio que ambas almas han acordado experimentar juntas para crecer.

Este desapego emocional a la hora de mirar y sentir una situación necesita de una comprensión colectiva y transpersonal de las relaciones, o puesto de otra manera, una conciencia del espíritu del vínculo, para su cuido y protección. La demanda emocional ha aumentado en la medida que entramos en nuevos territorios evolutivos . Ha aumentado el nivel de miedo y ansiedad, hay más stress, más sensación de carga, de que hay mucho trabajo, de compromisos, de querer parar, de necesitar descansar, de necesitar apoyo, escucha, familiaridad, calor, ternura, amor, cuido.

Entre Marzo hasta ahora hemos tenido a Mercurio retrógrado haciendo cuadraturas con Neptuno en Piscis. Ha sido un terreno muy resbaladizo, altamente sensible, lleno de espejismos y fantasmas en el que para muchos las corrientes transpersonales se entretejieron con las personales generando altos niveles de confusión. No es para menos. Tomemos nota de cómo esta confusión, ya sea mental, multidimensional, trans-generacional, energética, astral o espiritual ha actuado , ya que esta es la directa y concreta expresión de uno de los arquetipos astrológicos más complejos de integrar, Neptuno.

Neptuno tiene mucho que decirnos sobre los que estamos sintiendo y lo que nos está pasando energéticamente. Tiene mucho que contarnos sobre nuestra experiencia corporal, de cómo huimos de nuestra encarnación, de cuánto nos cuesta estar encarnados. En esta segunda mitad del año Neptuno hará la primera de tres cuadraturas con Saturno.

Esta Luna Nueva en Cáncer nos remonta al equinoccio de Marzo ya que, como Aries, Cáncer es un signo cardinal, es una energía primaria y eje en la rueda evolutiva. En Cáncer nuestra voluntad evolutiva se enfrenta a las limitaciones de nuestro condicionamiento familiar , nuestro linaje: un miedo ancestral, una necesidad primitiva de seguridad, un retroceso en el pasado, una vieja herida, un rencor vital, un fantasma maternal, un anhelo no realizado, una prohibición inconsciente.

Esta Luna en Cáncer es intensa. Nos lleva a un clímax íntimo y profundo, a un todo o nada, un salto, una renuncia. Es vital que conectemos con nuestro corazón y que nos cuidemos mucho, primero a nosotros y después los unos a los otros. El tiempo es amor. Si nos sincronizamos con el tiempo como un maestro y mensajero del amor podremos navegar las turbulencias acompañados de la voz de su sabiduría que nos dice : “no te precipites en tus juicios, no te precipites en querer salir de donde estás, abraza el presente y todo lo que sientes en él, todo es sagrado”.

El día de la Luna nueva, Marte y Mercurio ambos en conjunción en Cáncer hacen una oposición con Pluto en Capricornio. La carga emocional es muy alta y la recomendación es a no actuar impulsivamente. Si sentimos la necesidad de entrar en diálogos cargados de emociones del pasado y pensamientos poco claros, es recomendable posponer nuestro impulso expresivo. Esta es una energía volátil y potencialmente violenta. No es recomendable entrar en debates y lo más sabio es seguir cultivando la atención interior y el recogimiento hasta que la energía tome un giro más desapegado y menos agresivo.

La violencia puede ser sutil y nuestra necesidad de engancharnos energéticamente a una emoción nos puede llevar a elegir la repetición de un patrón tóxico. El patrón de fondo de la astrología de estos meses es Pluto y Saturno retrógrados en Capricornio y Escorpio, respectivamente. Es una historia muy antigua la que estamos experimentando, y al final de los que se trata es de respetar los límites psíquicos, energéticos y emocionales de los otros y los propios. Tenemos codificada la huella de la invasión y manipulación energética en nuestro ADN, y nuestro proceso de libertad pasas por un saber decir que no, punto. A veces nuestro no, el no de otros, genera fricción y emociones reactivas y defensivas. Es un tiempo para tener cautela y honrar nuestra energía y la de los demás.

Cáncer es un signo que cuida de sí. En Cáncer solo hablamos en primera persona : mis sentimientos, mi experiencia, mi tiempo, mi vida, mi miedo, mi dolor, mi camino. Estamos todos ahí ahora, en el Yo que necesita seguridad, atención, mamá. Estamos conectados esta energía de sobrevivencia emocional, este lugar de emociones primarias, que estamos llamados a trascender para evolucionar.

En la Luna Oscura, antes de Luna Nueva, Hécate siempre aparece en la encrucijada del camino. Para quien quiera entrar en la cueva del Oso, ensoñar, renovar los votos del alma y recibir la sabiduría de nuestra abuela Luna, este es el momento de año, es ahora. Es importante recordar que Cáncer nos lleva a la raíz, al origen, lo más profundo de nuestro inconsciente en donde la pregunta en la encrucijada es siempre la misma : ¿a qué fuerzas sirvo? ¿qué valores guían mis pasos? ¿hago daño a otras personas? ¿me dejo herir? ¿qué necesito corregir? ¿qué necesito afinar? ¿cómo está mi corazón?

Más que nunca la encrucijada nos recuerda que la integridad es un asunto muy íntimo y propio y que no hay moral ni valor externo más poderoso que el de saber que actuamos según nuestra conciencia.

A partir del 19 de Julio entramos en un nuevo territorio : Venus hace su entrada en Virgo y estará hasta el 25 de Julio en el primer grado de este signo. El 25 comenzará su marcha retrógrada que la llevará de nuevo en Leo donde volverá a hacer una conjunción con Júpiter el 4 de Agosto y con Marte el 11 de Septiembre. Este movimiento retrógrado de Venus, esta travesía de cuarenta días que nuestra Estrella del Amor nos invita a recorrer, es un camino sagrado hacia lo más esencial en nosotros que es nuestro corazón. Entramos un proceso de reevaluación profunda de lo que llamamos Amor. …espero publicar pronto un artículo sobre este maravilloso pasaje

La Luna nueva en Cáncer crecerá en las próximas dos semanas para brillar y florecer con la Luna llena en Acuario. Acuario nos habla del desapego emocional como proceso de libertad personal y colectiva. Acuario es el amor universal, el amor consciente y evolutivo. Aprovechemos esta Luna nueva para desprendernos de las viejas pieles emocionales, de las expresiones de lo que ya no somos.

Abracemos el proceso de muerte del pasado en nosotros. Aceptemos entrar en la cueva. Invoquemos la fuerza y coraje de nuestro amor libre y soberano. Y honremos el tiempo y los ciclos con paciencia y sabiduría. Creemos juntos la realidad. Buena Luna a todas y todos!

 

 

 

4 comentarios sobre “luna nueva en cáncer :: 2015 :: tiempo de revisión

  1. Eso explica mi sentir estos últimos meses. Soy cáncer y me puse a buscar información sobre mi signo (hace años que no lo hacía) y casualmente me topé con tu página. Ojalá nos compartas pronto información sobre la reevaluación del amor. ¡Saludos y gracias!

  2. Hermana…me enamore de tus palabras..gracias..infinitas gracias..todo lo q me viene sucediendo…y a veces siendo mama de un bebe hay cosas q nos suceden que no entendemos…todo esta fuerte..todo esta cambiando…son tiempos importantes..gracias hermana porque donde estes nuestras almas se conectan..la red como la telaraña…se expande…..besoa de luz

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