Sin categoría

luna nueva en libra :: 2014

Hoy cruzamos el umbral de la Luna nueva en Libra. Los protagonistas de esta lunación son Mercurio en Libra, Marte en Sagitario, Pluto directo en Capricornio y Chirón en Piscis.

Seguimos profundizando en nuestra sanación espiritual, en el rescate de nuestra Integridad Espiritual, nuestra Esencia Soberana, nuestra Autonomía y Libertad. Esta transformación personal y colectiva nos pide coraje y valor para traspasar los pasajes sombríos, personales y compartidos, que son las oportunidades que tenemos de poner el práctica nuestra maestría y verdad .

Cada paso que damos con conciencia nos acerca cada vez más a nuestra fuente, a nuestra verdad. Nuestro centro se fortalece, nuestra percepción se aclara, nos hacemos más fuertes para, desde esta fortaleza, amar.

Lo personal y lo colectivo son uno, y el mundo nos muestra el reflejo de una realidad y una ficción que se entretejen y se confunden. La clave del discernimiento está en nuestro corazón y en nuestro compromiso con la Vida. La Tierra nos pide que encarnemos, que seamos Uno con Ella. Si escapamos en mundos mentales y astrales, si huimos de nuestro compromiso con la Vida, nos hacemos vulnerables a todo tipo de manipulaciones. Esta es la herida de la Humanidad : la mentira. Ahora, cada uno tenemos acceso directo a la Verdad y Sabiduría. Para conectar con Ella, hemos de entrar en nuestro cuerpo, hacernos carne, aceptar la vida y honrarla en nuestro día a día. Hemos de recordar.

Si estamos comprometido con la Paz, si soñamos y participamos del sueño de la Paz planetaria, es vital que nos hagamos cargo de nuestra sombra, que la reconozcamos y la integremos. Para eso necesitamos el espejo de nuestras relaciones. Los enemigos no existen : más bien son grandes aliados que nos muestran lo más profundo de lo que rechazamos en nosotros. Esta Luna nueva en Libra nos invita a profundizar en nuestra manera de construir nuestras relaciones. Sin esta conciencia no hay Paz.

Caminamos hacia la era de la circularidad, la colaboración, la co-creación y la cooperación. En teoría suena hermoso, en la práctica implica un compromiso importante con nosotros mismos y nuestro propósito de transformación y responsabilidad propia.

Marte en Sagitario ha tomado fuerza y nos pide acción. La verdad se hace acción a través de nuestro deseo. Aprender a desear desde una visión espiritual, desde un lugar que incluye el bien de todos, no solo el nuestro, es la flecha que nos ayuda a darle forma a nuestras intenciones. Esta Luna de siembra nos pide integridad, compromiso y belleza. Toda una alquimia creativa, para nuestro bien y el de todos.

La primeras preguntas que nos hace esta Luna tienen que ver la expresión de la verdad en nuestros vínculos : ¿tememos expresar nuestra verdad en nuestras relaciones? ¿en qué relaciones nos sentimos en la confianza y la libertad de expresar abiertamente quienes somos? ¿en cuáles nos sentimos censurados, amenazados, juzgados, vulnerables? ¿estas sensaciones son reales o son sólo una proyección de nuestro propio juicio no integrado, no reconocido? ¿a quienes usamos de espejo para contactar con nuestro juicio? ¿quiénes nos usan a nosotros de espejo para proyectar sus críticas?  ¿a quiénes usamos de despejo para experimentar nuestra aprobación personal? ¿reconocemos la diferencia entre el amor y el interés?

¿no auto-censuramos por no herir a otros, por miedo al conflicto, al rechazo, a la crítica? ¿nos traicionamos a nosotros mismos en nombre de la paz y la armonía.

Las mentiras y los engaños crean relaciones tóxicas y destruyen el potencial de una verdadera conexión. Cuando expresamos nuestra verdad, manifestamos respeto en acción hacia nuestro Ser y Esencia,  y es desde este respeto propio que tejemos puentes hacia fuera. Si no estamos conectados con nuestra verdad, ¿qué tipo de vínculos y alianzas proponemos? Es desde la fidelidad a nuestra verdad que podemos ofrecer un territorio sano de encuentro. Desde nuestra propia ética personal, nuestro propio sentido de responsabilidad, podemos ser un ejemplo para los demás.  Con el simple hecho de compartir libremente lo que somos, podemos inspirar la manifestación de la verdad en nuestras relaciones íntimas, colaborativas, laborales.

La Luna nueva en Libra nos habla del Equilibrio Sagrado. Es el signo de las relaciones. La balanza de Libra nos habla de la unidad interna necesaria para vincularnos hacia afuera. Si no tenemos un equilibrio interno, buscamos el equilibrio hacia fuera y nos hacemos dependientes del otro para sentir la Paz, la Armonía o el Amor. Estos sentimientos son efímeros, fluctuantes y cambiantes, ya que descansan en circunstancias externas. El cultivo del equilibrio interno, que es nuestra Paz Interior, nuestra Armonía y nuestro Amor Propio,  garantiza un encuentro más sincero, estable y profundo hacia fuera. Un equilibrio constante.

Una relación es un territorio compartido en el que nos encontramos, creamos y construimos algo juntos. Bajo esta Luna nueva en Libra es un buen momento para preguntarnos, ¿qué ponemos en el terreno compartido de la relación? ¿qué relaciones nos desequilibran? ¿qué relaciones nos sacan del centro? ¿cuál es el eje armonizador de nuestros vínculos? ¿qué intención nos une?

Libra es el signo de los contratos, de las alianzas, de la diplomacia y la mediación. Mercurio está en Libra, y en estos días podemos sentir cómo nuestra mente está enfocada en nuestras relaciones, y cómo el pensamiento y la palabra media en nuestros vínculos. ¿somos capaces de expresar lo que realmente sentimos? ¿somos capaces de ponerle palabras a nuestros sentimientos? ¿a verbalizar nuestras necesidades? ¿pensamos una cosa y decimos otra? ¿mentimos para mantener la Paz? ¿sabemos expresarnos en medio del conflicto, de las diferencias? ¿y el silencio , cómo lo usamos? ¿agredimos callando e ignorando al otro?

Esta Luna revela la verdad en nuestras relaciones. La verdad sobre nosotros mismos y nuestros verdaderos sentimientos, y la verdad sobre cómo nos sentimos con determinadas personas. A medida que profundizamos en nuestro cambio interno, en nuestro proceso de autonomía e individuación, es probable que los espejos de nuestras relaciones nos muestres estos cambios. Vivimos un proceso colectivo de transformación muy potente. Toda relación, a mayor o menor grado,  implica un proceso de acompañamiento y crecimiento compartido. ¿quién nos apoya en nuestro proceso de independencia y autonomía creativa? ¿quién se transforma con nosotros? ¿quién nos apoya y acompaña en nuestra transformación? ¿a quién apoyamos y acompañamos? ¿con quién creamos libremente? ¿con quién creamos belleza? ¿con quién vibramos la libertad de Ser?

En estos pasados meses hemos vivido un pasaje potente por el Reino de la Sombra. Marte en Escorpio, en conjunción con Saturno, ha sacudido las bases de nuestro inconsciente. Pluto estuvo retrógrado desde Abril y ahora acaba de recuperar su marcha directa. Es posible que mucha de la sombra personal oculta se haya visibilizado a través de algún vínculo. A lo mejor nos hemos sentido expuestos, vulnerables, invadidos en nuestra intimidad. Algo privado y tierno ha sido expuesto y hemos contactado con la potencia de nuestra vulnerabilidad. Tal vez nos hemos sentido víctimas de esta experiencia, o alguna adversidad ha revelado una aspecto de nuestra naturaleza hasta ahora oculto e inconsciente.

Estas voces de nuestro desequilibrio se manifiestan como la disfunción caótica que precede el cambio y la transformación creativa. Tal vez hemos encontrado nuevas maneras de posicionarnos con relación a antiguos sentimientos, viejas heridas. No importa lo que desajuste nuestro equilibrio interno, lo que nos haya sacado de nuestro centro,  ahora podemos cambiar estos patrones y posicionarnos en un lugar más creativo y armonioso, más íntegro, profundo y verdadero

También nos podemos beneficiar de nuestros vínculos y relaciones más difíciles si cambiamos nuestros patrones reactivos e intentamos poner en práctica nuevas maneras de entrar en el territorio compartido. Una actitud abierta, inclusiva, colaborativa, creativa, prepara el terreno para desarrollos positivos e innovadores en todas nuestras relaciones. El poder de la buena voluntad, y la intención de embellecer nuestros vínculos, nos ayuda a traspasar los valles de las sombras compartidas, y a darnos la mano desde la certeza de que la Virtud Suprema del Amor y el Respeto Sagrado gobierna nuestras intenciones.

Para esto es necesario sostener una práctica personal de respeto propio, de ética personal, de integridad  y cuido hacia nosotros mismos. Escucharnos profundamente; respetar nuestras necesidades, saber reconocerlas y comunicarlas; tener el coraje y la autonomía de nos dejarnos presionar por los deseos y las necesidades ajenas; sostener el discernimiento y la claridad para elegir correctamente cuándo y cómo invertimos en el vínculo, son alguna de las maneras en que podemos contribuir al florecimiento y a los frutos del Amor, la Amistad, la Colaboración : la Unión.

En el centro de la balanza, encontramos el eje sutil de nuestra conciencia que separa la luz de la sombra, el adentro del afuera, la proyección de la percepción limpia. Estar en el centro es tener un ojo en cada lado de la balanza, es vernos y ver al otro. Es sostener el símbolo del Infinito para que la energía fluya, sin obstáculos : todo un Arte Sagrado.

Este es un tiempo en que podemos sentir la necesidad de claridad para elegir de una bella manera. Libra nos ofrece la espada de la Claridad y nos convoca al Arte de la Decisión, la Elección y el Discernimiento.

La indecisión es la sombra de Libra. Si tenemos dificultad en decidir, es muy probable que un miedo al error, a la pérdida de oportunidades, a la crítica, al juicio, a la burla esté actuando. Hay una relación entre el karma y la decisión, ya que  vivimos el paradigma de “hacer lo correcto” (el bien) y “no hacer lo correcto” (el mal). Detrás de esto, la sombra del castigo y el premio nos amenaza y nos hace perepetuar autoridades pasadas en la separación y la dualidad.

¿cuál es nuestro criterio a la hora de elegir? ¿la moral? ¿el deber? ¿un antiguo pacto? ¿demandas externas? ¿miedo al juicio? ¿a la exclusión? ¿la humillación? ¿un premio? ¿reconocimiento?

“Lo correcto” solo puede ser un lugar interno de responsabilidad y compromiso propio con nuestra verdad y esencia. Sin este compromiso con nosotros mismos no podemos vincularnos con la vida, con nuestros proyectos de manera sana, creativa y amorosa.  No podemos disfrutar ni sentirnos satisfechos, ya que estaremos tomando decisiones que complacen los deseos de otros, sean amigos, pareja, figuras de autoridad, gobiernos, empresas, etc.

Para quienes quieran hacer un trabajo profundo con esta Luna, algunas de las sombras que nos proyecta nos habla de nuestra adicción al amor y al romance; de nuestra dificultad a estar solos, y a profundizar en nosotros mismos; nos habla de nuestro narcisismo, que es nuestra necesidad infantil de sentirnos especiales, de recibir la atención y el reconocimiento fuera de nosotros; nos habla de nuestra vanidad que se mira en el espejo y busca su propia belleza en la mirada del otro.

Detrás de estos desequilibrios encontramos nuestra heridas infantiles, nuestras carencias y nuestros primeros patrones vinculares. Las relaciones triangulares, por ejemplo, los triángulos energéticos entre tres personas, mueven memorias de competitividad y celos, en los que una parte del triángulo proyecta su dualidad , su balanza en dos personas, y desde ahí experimenta sus propias fluctuaciones internas.

Este es un buen momento para interrogarnos sobre qué creencias proyectamos en nuestros vínculos. ¿es responsabilidad del otro hacernos feliz?

Algunas pautas para nuestras relaciones implican el compromiso de que cada persona se haga cargo de su tarea personal : la autorresponsabilidad. También implica ser lo suficientemente valientes como para hacerle ver al otro cuando se aleja de su verdad, de su centro, y a la vez, aceptar que nos señalen cuándo nosotros mismos nos alejamos del nuestro. Implica saber soltar y dejar ir y confiar en que la otra persona tiene su proceso, su camino, aunque no lo entendamos, no tenga sentido para nosotros, aunque no lo podamos acompañar.  Implica recordar que nuestra tarea no es hacer feliz a nadie, sino más bien que cada cual encuentre su propia felicidad, juntos o separados. Implica ser cien por ciento sinceros y honestos, ya que solo así creamos un espacio para el encuentro, el crecimiento y el descubrimiento de los potenciales evolutivos de la relación. Implica abrazar el conflicto y el desacuerdo con integridad y pureza, con la conciencia que una relación es un trabajo en equipo, y que el conflicto es solo la expresión de un malentendido.

Esta Luna nos hace un llamado a hacer nuestra parte en la ecuación. No se trata del otro. La otra persona es solo la luz que alumbra las partes que nos tenemos que trabajar. Las emociones difíciles, sean de celos, desconfianza, resentimiento, rabia, son solo nuestras heridas que piden sanación. Es bueno recordar que así como los demás son nuestros espejos, nosotros también los somos para los demás. Que esta Luna nueva nos inspire a ser un espejo que ofrece Belleza, Paz, Integridad desde la sana frontera de nuestros límites, puertas flexibles que crean el territorio compartido de la co-creación.

Muchas bendiciones bajo este maravilloso Cielo… bajo el Sol, la Luna y las Estrellas…  y sobre esta maravillosa Tierra.

Por todas nuestras relaciones.