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luna nueva en leo :: 2014

Al  escribir esta nota sobre la Luna nueva de hoy, en el signo de Leo, la Luna todavía transita por los últimos grados de Cáncer : faltan todavía unas horas para que cruce el umbral Solar. Antes de su encuentro mensual con el Sol, hará una conjunción con Júpiter, que ya se encuentra en el segundo grado del signo del Rey León. Júpiter agranda lo que toca, por lo cual estamos en el inicio de un proceso expansivo de la energía de Leo, que evolucionará progresivamente durante los próximos 12 meses. Los tránsitos de Júpiter alrededor del Sol son aproximadamente de 12 años, por lo cual hasta mediados del 2015 estaremos bajo la influencia expansiva del Fuego de Leo. Este es el tema de esta lunación, ya que el Sol y la Luna harán su conjunción mensual a un grado de Júpiter. Esto nos indica que los efectos de esta Luna son expansivos, nos invitan a crecer y evolucionar. Nuestras siembras, intenciones y deseos de Luna nueva tienen la fuerza de la expansión creativa y amorosa de Leo. Este es un poder real que nos convoca a la conciencia y al cuidado. El poder está en nuestras manos para generar, y crear, abundancia y belleza para nuestra vida, para crear gozo y placer, satisfacción y plenitud creativa. Leo rige el fuego alquímico de la pasión amorosa, Júpiter conecta esta pasión con el Espíritu y la trascendencia. Para las almas buscadoras de la verdad y la libertad, esta Luna convoca al deseo consciente, al poder de crear con autoridad y poder el sueño de nuestra vida. Es una oportunidad vital.

Leo es el segundo signo de fuego de la rueda astrológica. Está vinculado a nuestra capacidad de Amar. El amor nos hace ser reales. Reales (de realidad) en la medida en que venimos a realizar el amor, a manifestar el amor, a crear con amor. Amor porque es lo que nos hace ser reales (de realeza) en el reconocimiento de nuestro amor hacia nosotros mismos, de nuestro valor propio. Es en la realización de nuestra soberanía interna, de nuestro amor propio, de nuestro reconocimiento como reyes y reinas de nuestra existencia, que  podemos amar la vida y honrarla. Leo es el signo de la honra: la honra propia y la honra del otro en un mismo nivel, en la horizontalidad del reconocimiento mutuo. Si no nos valoramos, ¿cómo podemos valorar la vida? ¿cómo podemos valorar a nuestros hermanos y hermanas? Si no amamos nuestra vida, ¿cómo podemos amarnos a nosotros mismos? Si no amamos a nuestros hermanos, ¿cómo podemos hablar de amor propio?

Esta Luna nueva nos convoca a la valorización y al reconocimiento. ¿Cuánto nos valoramos o desvalorizamos? ¿cuánto amor o desamor hay en nuestro interior y en nuestro exterior? ¿cómo se expresa y revela el amor en nuestra vida? ¿y el desamor? Valorarnos es reconocernos todos y cada uno como seres solares, hijos e hijas del Sol. El Rey Sol , la reina Sol, está en nuestra memoria :  el poder del fuego, el poder de crear, el poder de amar. El signo opuesto a Leo es Acuario, el lugar del grupo, del colectivo, de la humanidad. La lección de Leo es la de individuarnos y valorarnos , la de reconocernos en nuestra individualidad, pero no solo para nuestro beneficio, sino para el de todos. La Luna nueva de hoy en Leo no invita a honrar este proceso de valorización y reconocimiento de nuestro poder personal , para comandar nuestra vida y nuestras creaciones. A medida que la Luna irá creciendo hacia Acuario, podremos constatar si nuestras intenciones personales sirven y se unen a la intención colectiva, o si solo sirven a un fin egoísta.

La sombra de Leo es el egocentrismo, la vanidad, el orgullo, la necesidad de reconocimiento externo. Es un buen momento para interrogarnos sobre la nobleza de nuestras intenciones con la conciencia de que eso que deseamos para nosotros es también un deseo para la humanidad. El Yo no está separado del Nosotros. El buen rey, la buena reina, sirve a su pueblo con amor. Este un liderazgo humilde, al servicio del bien común. Vivimos una crisis de liderazgo profunda, y en estos momentos nuestra mayor contribución, personal y colectiva, es estar atentos a cómo en nuestra vida repetimos las dinámicas de abuso de poder, de tiranía, de egoísmo . La sombra más profunda de Leo es la del tirano. ¿A quién tiranizamos? ¿quién nos tiraniza? ¿qué partes de nosotros nos tiraniza? ¿cómo se expresa nuestro egocentrismo, nuestro orgullo, nuestra vanidad?

El fuego calienta, el fuego cuece, el fuego quema, el fuego transforma, el fuego es el Sol en la Tierra : memoria ancestral que hilvana nuestra historia humana desde el presente hasta el principio de los tiempos. El fuego reúne a la tribu, calienta el alimento, transforma la energía. Júpiter está vinculado al crecimiento. Crecer es aprender. Júpiter nos invita a crecer y a expandir nuestra conciencia a través del aprendizaje. Este ciclo de 12 meses nos habla de un año en el que estamos siendo convocados alrededor de la hoguera, a reconocernos en el fuego de nuestra memoria, a recordar el poder del fuego para crear y sustentar la vida de la tribu en armonía y paz.  Y, sobre todo, nos convoca a cuidar del fuego. Cuidar es amar. Si no hay amor, no hay cuidado. El fuego nos convoca al cuidado del amor propio y al de la tribu.

Cuando no sabemos manejar el fuego, cuando no hemos aprendido (o recordado) a conocer el fuego en nosotros, nos quemamos, quemamos a otros : destruimos. La guerra es el uso del fuego destructivo : un mal uso o un abuso del gran poder del fuego. Esta Luna nueva nos convoca a aprender a crear la Paz desde el buen uso de nuestro fuego, desde la conciencia del fuego que arde en nuestro interior. Cuando hablamos de guerra, hablamos del poder destructivo de la ira, de la venganza, de la competitividad, de la violencia, de las emociones explosivas, de las reacciones, de la combustión que genera la frustración en nosotros, la impotencia, la represión, la injusticia. Queremos acabar con todo, quemarlo todo,  porque la realidad nos resulta insoportable. Atacamos, reaccionamos, nos quejamos, acusamos, generamos emociones violentas que se nutren de la insatisfacción, del miedo, del vacío.

Esta energía de combustión, de presión interna, puede ir en aumento este año. Las potencialidades de Júpiter en Leo son infinitas y llenas de belleza y creatividad. Sin embargo, también hay una alerta, un llamado a cuidarnos, a cuidar. Esta Luna nos invita a reconocer la potencia de nuestro fuego creador, de nuestro poder de crear realidades, y a la vez a ser buenos líderes de nuestro destino y aprender o recordar cómo cuidar. ¿de que maneras nos descuidamos a nosotros mismos, los unos a los otros, la vida, la creación? Cuidar es valorar. Cuidar es honrar.

Cuando hablamos de expansión , nos referimos a un proceso neutral, ni bueno ni malo. Lo que toca Júpiter, crece. Este es un buen tiempo para preguntarnos cómo está el fuego de nuestro amor, de nuestro deseo, de nuestra voluntad y de nuestra confianza; cómo está el fuego de nuestro espíritu, de nuestra vitalidad, de nuestra creatividad; y sobre todo, cómo está el fuego de nuestra sexualidad. La insatisfacción amorosa y sexual late en lo profundo de la psiquis colectiva, en lo profundo de nuestra memoria ancestral. Esta Luna nueva nos convoca a cruzar el umbral de nuestro fuego sexual. Si no sabemos manejar nuestra energía sexual, no podemos crear. Sexualidad y creatividad van de la mano, tienen un mismo origen. La represión sexual es una represión de nuestra capacidad de crear belleza, paz y amor en libertad para nuestra vida. ¿Qué queremos que crezca y se expanda en nuestra vida? ¿qué patrones, creencias, miedos, limitaciones lo impiden?

En esta lunación, Marte, después de su trayectoria de ocho meses en Libra, acaba de hacer su entrada en Escorpio. Marte ha estado inhibido en el signo de Libra, en el territorio de Venus. Ahora en Escorpio vuelve con fuerza para mostrarnos el poder de nuestros deseos más ocultos, de nuestras pulsiones de poder más secretas. En esta lunación Marte hace una cuadratura con el Sol, la Luna y Júpiter. A la misma vez que Venus en Cáncer hace una oposición con Pluto, regente de Escorpio. Esta combinación nos invita a mirar de frente la narrativa del sufrimiento en nuestra vida, las maneras en que nos desvalorizamos y atacamos a nosotros mismos, y de cómo se expresa, de maneras sutiles o abiertas, la violencia y la dureza hacia nosotros mismos. Este es un tiempo para observar cómo nos desautorizamos al placer, cómo nos castigamos a través de nuestras elecciones y cómo el miedo, la culpa  y la vergüenza anulan nuestro poder. Este es el telón de fondo de nuestra sexualidad y de nuestra capacidad de amar, de intimar, de entregarnos al amor y al placer. Esta es la base del sufrimiento de la humanidad : la desvalorización, control, represión de nuestra sexualidad .

La libertad sexual es un don y un derecho, así como lo es la libertad de crear, de desear, de vivir como lo soñamos, y no desde códigos, leyes impuestas que gobiernan nuestras almas, nuestros cuerpos y deseos. Vivimos la insatisfacción profunda del desamor, la desconexión de nuestra sexualidad del amor, la banalización del sexo. Vivimos insatisfechos y vacíos de significado, con un corte radical entre nuestro fuego sexual y el fuego de nuestro corazón, con una prohibición perversa que nos hace desear llenar este vacío existencial . Somos buscadores de la plenitud sexual. Esta es una insatisfacción existencial y transpersonal que llenamos con relaciones superfluas, apegos, vicios, distracciones y consumo de experiencias que nos llevan a una ilusión de satisfacción, a la vez que nos devuelven al vacío. La adicción al placer superfluo nutre la máquina del poder , la máquina de la autoridad de quienes gobiernan nuestros deseos. Esta es una forma de esclavitud que contradice nuestra soberanía personal.

La energía sexual es la esencia de nuestro Ser, es la energía más poderosa del planeta. El poder de la manifestación y de la creación está en nuestros órganos sexuales, sede de la vida. La vida nace del acto sexual. Una vida consciente implica una sexualidad consciente. Una sexualidad sana, es una vida sana. Nuestra salud, nuestro bienestar está vinculado a nuestra relación con nuestra esencia sexual. La enfermedad está vinculada a un mal uso de nuestro fuego sexual, a la prohibición, el abuso, al trauma, la vergüenza, la culpa. El robo de nuestro poder, pasa por el robo de nuestra energía sexual.  ¿A quién nos entregamos? ¿con quién compartimos nuestra energía sexual? ¿honramos nuestro cuerpo? ¿honramos nuestra alma? ¿honramos nuestro Ser?  ¿a quién dejamos entrar en nuestro cuerpo? ¿en nuestra alma? ¿nos abrimos? ¿nos cerramos?

Esta Luna nueva en Leo nos invita a honrar nuestra energía sexual, a reconocerla, a cuidarla, a sanarla, a amarla. Solo desde ahí podemos crear y manifestar abundancia y plenitud para nuestra vida. No podemos hablar de paz, de evolución, si no hacemos este trabajo de conciencia y reconocimiento. El trauma sexual, la insatisfacción profunda y el desamor nos pueden inspirar a la búsqueda, a ir más lejos y más profundo en la esencia de nuestro deseo. Júpiter nos invita a la búsqueda espiritual a través de nuestra expresión sexual. Esta es la fuente de toda abundancia y riqueza, el oro y el tesoro que todos tenemos en nuestro interior, el camino de la alquimia transformadora.

En el centro de nuestro Ser late el profundo deseo de unión, de intimidad, de reconocimiento a través del otro. Este es un camino que invoca a la desnudez del alma. Es fácil desnudarnos de cuerpo, sin embargo, el alma pide otros caminos, otros procesos. Venus en Cáncer nos recuerda que desnudar nuestra alma es ser capaces de desarmar las corazas que hemos puesto alrededor de nuestro corazón, ser capaces de abrazar nuestra vulnerabilidad para mostrarnos y compartirnos desde nuestra esencia, sin máscaras. El miedo al rechazo, al abandono, a la burla, al juicio, a la crítica, al dominio, a la sumisión, a la pérdida de nuestra libertad,  laten profundo en nuestra alma, son las voces del trauma, y estas heridas vienen de lejos, muy lejos.

La energía de Leo nos invita a coraje de amar, a ser valientes y traspasar la barrera de la vulnerabilidad, y sostener nuestro Ser, en aceptación , en reconocimiento propio y mutuo. Pluto en Capricornio en oposición a Venus en Cáncer nos recuerda que tenemos un verdugo que nos enjuicia a través de la comparación, a través de la violencia de la mirada depredadora, de la voracidad, del deseo de poseer y dominar al otro, a través del juicio y la censura . En cada uno de nosotros late la semilla alquímica de una sexualidad unida al corazón, en un solo fuego que ilumina, que nutre, que se expande. Venus en Cáncer nos pide que no abandonemos, que no rechacemos, que no escondamos nuestra vulnerabilidad, ya que es nuestro tesoro, nuestra verdad más íntima y profunda. Este es el don de la presencia, de estar presentes y conscientes. Si sucumbimos al miedo de mostrarnos, si nos limitamos a la superficie de nuestra máscara, difícilmente encontraremos la llama de nuestra satisfacción, la llave alquímica de la abundancia, ya que para sentir hay que estar presentes, ya que para compartirnos hemos de estar presentes. Este no es un proceso que pase por los demás, es un lugar propio e íntimo con nosotros mismos, de amor y aceptación personal, de reconocimiento y valor propio. Los demás, nuestros amantes, nuestros amores, nuestros amigos, son solo espejos de nuestra relación íntima y profunda con nosotros mismos.

¿Quién puede negar la hermosa presencia del León? Esta Luna nueva nos invita a invocar el don de la presencia. La presencia es una energía, una emanación que refleja que somos dueños de nosotros mismos, de nuestras fortalezas y vulnerabilidades. El don de la presencia es el reflejo de nuestra aceptación íntima, de nuestro reconocimiento. No podemos hablar de Amor, de relación con la Vida, de sexualidad plena, si no estamos presentes. El mejor regalo que podemos ofrendar a la vida, a todas nuestra relaciones es : Aquí estoy. Yo Soy.

Luna de Abril se tomó un descanso inesperado durante la última lunación en Cáncer y Capricornio. Muchas Gracias por la paciencia y las buenas intenciones. Buena Luna a todos y todas.