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luna nueva en sagitario, 2011 :: entre eclipses

 

La Luna Nueva en Sagitario de hoy viene acompañada de un Eclipse Solar parcial. En el lenguaje de la astrología los eclipses son portales de cambio, aceleradores de procesos e intensificadores de energías. Vienen en pares, por lo que la Luna Llena del 10 de Diciembre también nos traerá un Eclipse Lunar. El periodo entre eclipses es un tiempo en el que podemos crear nuevas formas, nuevos patrones para nuestra vida. Los Eclipses suelen tener un efecto que dura de seis meses a un año.

Esta Luna Nueva en Sagitario nos invita a despertar a la conciencia de cómo creamos nuevas formas para nuestra vida, nos interrogar sobre la verdadera visión que nos inspira y nos guía en nuestro camino, y nos invita a explorar cómo expandir nuestra esencia creativa y compartirla. Los eclipses desafían el tejido del tiempo y nos orientan para definir nuestro camino.

En Sagitario la flecha del arquero apunta al centro del universo y abre la puerta a un entendimiento más profundo y abarcador de lo que implica abrirnos al tiempo del espíritu. Júpiter, el regente de Sagitario, se encuentra en Tauro, en marcha retrógrada, y Mercurio también está retrógrado en Sagitario. Hay un elemento interno e introspectivo dentro de la energía expansiva de esta lunación.

Tauro rige la materia y Sagitario el espíritu, la combinación de ambas energías nos hablan de un proceso de armonización y de equilibrio entre nuestra dimensión material y nuestra dimensión espiritual. Júpiter en Tauro nos está mostrando dónde en nuestra carta natal (y en nuestra vida) estamos aprendiendo a valorizarnos más, a valorar nuestros dones y a reconocer los recursos, el capital, con el cual contamos. En este contexto, la palabra capital no se refiere solamente al dinero, sino a todo el banco de posibilidades creativas que tenemos para participar en el mundo material. Esta lunación nos invita a abrir las puertas de par en par a las energías espirituales para que nos apoyen  e inspiren para que podamos energizar nuestros procesos de manifestación.

Estamos en un camino evolutivo que solo nos puede impulsar hacia adelante. Hacia dónde enfocamos nuestra visión define nuestra relación con la tierra y con el cosmos. Los Eclipses están vinculados a los nodos lunares, que son los dos puntos en los cuales el tránsito de Luna cruza la elíptica del Sol. Estos dos puntos fueron llamados por los antiguos vedas “la cabeza” y “la cola del dragón”. Según su visión, la carta astrológica está atravesada por un dragón que se mueve del pasado hacia al futuro. El nodo sur de la luna representa la cola de este dragón y está vinculado al karma, mientras que la cabeza del dragón representa el dharma. Este dragón nos muestra la ruta por la cual ascendemos y transitamos : de dónde venimos, hacia dónde vamos y porqué estamos aquí. Durante esta Luna Nueva la cabeza del dragón se encuentra en Sagitario y la cola en su signo opuesto, Géminis.

En este caso, la energía que viene de Géminis quiere traspasar nuestro plano conciente y ascender hacia Sagitario para manifestarse en nuestra conciencia. Una nueva energía quiere emerger y quiere expresarse. Puede que nuevas ideas, nuevas visiones o nuevos sentimientos quieran hacerse visibles, ascender en nosotros. Puede que lo que hasta ahora estaba fragmentado e inconexo se unifica en nuestra conciencia.

Sagitario es el tercer signo de fuego de la rueda astrológica, por lo cual bajo esta luna estamos culminando el ciclo de fuego del año astrológico que comenzó en Primavera. Esta Luna Nueva en Sagitario nos conecta con la Luna Nueva en Leo, del pasado mes de agosto, y con la Luna Nueva en Aries, de Marzo.

Aries, Leo y Sagitario representan los tres fuegos, los tres centros energéticos de la energía del espíritu del fuego. Aries rige el fuego de la voluntad y de la acción, la fuerza y el impulso del instinto. Es un fuego primitivo, que tiene que ver con nuestra sobreviencia y nuestra lucha. Está conectado a nuestra energía vital, a la fuerza y el coraje que necesitamos para actuar y para traspasar la densidad de los obstáculos y abrirnos paso a lo nuevo. Leo rige el fuego del amor, la llama que alumbra nuestro corazón. Es nuestro centro cardiaco donde acogemos y emanamos amor con fuerza o con debilidad.

El fuego de Leo es la llama de la expresión de los que somos. Está vinculado a la creatividad y la participación activa desde el amor, en este juego llamado vida. El fuego de Sagitario está vinculado a la conciencia, a la mente superior. Es el fuego que asciende e ilumina nuestro entendimiento a través de nuestra conexión espiritual.

Estos tres fuegos son una trinidad que nos instruye sobre un proceso de ascensión energética cíclica. El fuego de la pasión y voluntad de Aries representa nuestro coraje e ilumina el fuego de Leo. Este coraje de Aries le da fuerza al corazón de Leo. Por otro lado es el fuego del amor de Leo el que asciende hacia nuestra mente y nos permite establecer una conexión con planos superiores, en Sagitario.

Durante esta Luna Nueva en Sagitario, Mercurio nos invita a recapitular sobre la marcha que llevamos, sobre los pasos que hemos dado para estar aquí, y los que necesitamos dar para llegar al lugar que visionamos. Nos invita a afinar nuestra visión a través del aprendizaje de cómo hemos caminado para llegar hasta dónde estamos y cómo podemos embellecer nuestro pasos. Es un buen momento para interrogarnos sobre el equilibrio energético entre nuestros tres fuegos. ¿qué fuego arde con más fuerza? ¿cúal está apagado? ¿cómo los podemos equilibrar? ¿amamos sin voluntad de manifestar nuestro amor? ¿amamos sin conciencia? ¿creamos sin conciencia?

Esta Luna Nueva nos invita a preguntarnos si actuamos desde el fuego de la voluntad conectada a nuestro corazón; si energizamos nuestros proyectos a partir de una reflexión conciente, o meditación espiritual, integrada a un propósito mayor; si discernimos con amor. Un corazón sin fuerza, ni dirección, tiene dificultad en manifestar su amor de manera concreta. Una mente sin amor nos hará siempre crear una vida que nos nos satisface del todo. Una voluntad sin una dirección superior nos puede llevar al exceso de fuerza y crear desequilibrio.

Esta Luna Nueva en Sagitario nos invita a equilibrar la energía del fuego en nosotros,  a aprender a manejar la energía ascendente  de nuestros tres fuegos para navegar y transitar el puente entre el cielo y tierra en nosotros. Este proceso requiere una escucha interna y una acción externa. Estamos aprendiendo a usar el arco y la fecha de Sagitario para crear este puente interno, tanto a nivel personal, como a nivel colectivo. Nuestro Dharma, nuestro crecimiento, está orientado en estos momentos hacia la integración de la energía y del mensaje de Sagitario, el fuego de la conciencia, el fuego de la mente iluminada.

Sagitario representa nuestra unidad y nuestra totalidad. Está representado por el arquetipo del centauro arquero. Al igual que este centauro, tenemos una parte animal, representadas por las cuatro patas del caballo, una parte humana, representada por el torso,  los brazos y la cabeza, y una dimensión divina representada por el arco y la flecha que apuntan hacia el centro de la galaxia. Sagitario es el signo de nuestra búsqueda espiritual y de la integración y evolución de nuestra parte instintiva, humana y divina.

La parte animal es la que nos conecta con la tierra, con nuestros instintos, con nuestra naturaleza salvaje y con nuestra sexualidad. Es la parte en nosotros que tenemos que aprender a domar, ya que si no está integrada puede actuar de manera destructiva. Es la conciencia superior de Sagitario, unida a nuestra parte animal y vital, la meta de las enseñanzas de este signo.

Sagitario nos enseña que solo podemos apuntar nuestro arco y nuestra flecha con nuestras cuatro patas bien ancladas en la tierra. Que nuestra conexión con la materia es fundamental para que podamos ascender en conciencia. La claridad de nuestra visión y de nuestra intención depende de cuánta integración hayamos podido hacer con el llamado mundo de los “bajos instintos”. Sagitario nos recuerda que somos hermanos de los animales, compartimos una parte de nuestra escencia con ellos, y que también somos dioses, o que al menos podemos aspirar a conectar con los dioses. En este sentido Sagitario es el primer signo de la dimensión transpersonal de nuestra existencia .

Durante esta Luna Nueva podemos conectar con el arquetipo del Centauro Arquero e integrarlo como maestro y como puente que nos muestra el camino interno hacia la escensión de nuestra energía. El dragón que está dormido en el fondo de nuestro vientre se despierta y sube la energía de nuestro fuego sexual y creador hacia el centro de nuestro torso, nuestro corazón. Nuestro corazón alimenta nuestra flecha, nuestros brazos sostienen el arco y nuestra mente está alienada con nuestro corazón para afinar nuestra visión y clarificar nuestra dirección.

Durante esta Luna Nueva es un buen momento para acoger la luz que emerge desde adentro y permitir que en su proceso de ascención ilumine nuestros bloqueos. Es un buen momento para observar qué parte de nuestro cuerpo está tensa, qué área necesita liberación. ¿en qué parte del cuerpo sentimos dolor, pinchazos, tensión? ¿en que parte del cuerpo hemos manifestado y ha emergido un síntoma? ¿en qué parte de nuestro cuerpo nos hemos herido?

De la cintura para abajo, el mensaje del cuerpo nos orienta a trabajar más en la integración de nuestra relación con la materia, nuestra sobrevivencia, con la sombra y con nuestros instintos más primitivos. También nos habla de un aprendizaje con nuestra energía sexual creadora, con nuestro vientre como matriz de creación y sanación. Si nuestro cuerpo nos habla a través del torso, las manos, la cabeza, la espalda, estamos en un momento en que estamos abriéndonos a que la energía suba hasta nuestro corazón y podemos abrirnos a la verdad de los que somos sin miedos ni dudas. Si tenemos síntomas físicos en los ojos, la cabeza, el sinus, los oídos, la frente, la nuca, la garganta, estamos desbloqueando energía mental y abriendo el camino para una conexión y comunicación con nuestra mente superior, con nuestro espíritu o con nuestros guías.

La polaridad de Géminis y de Sagitario tiene que ver con la verdad y con el aprendizaje. En Géminis fragmentamos lo que vemos en multiples facetas para poder asimilar la información. En Sagitario unimos los fragmentos en un nuevo entendimiento. Durante esta Luna Nueva es tiempo de aprender a unir la verdad de nuestro instinto , la verdad de nuestro corazón y la verdad de nuestra conciencia. Esta unidad crea cohesión. Bajo esta Luna Nueva es tiempo de enfocarnos en nuestra cohesión interna para poder crear coherencia externa. Esta es la clave de la manifestación.

Sagitario representa la energía del maestro, del guía y del mentor. Es una energía que nos desafía a cruzar antiguas limitaciones y a explorar y experimentar nuevos territorios, nuevas perspectivas. Nos invita a ir más allá de los límites de nuestra conciencia y de abrirnos a nuevas realidades, nuevos paradigmas y nuevas experiencias, y que podamos experimentarlas desde un cuerpo, un corazón y una mente alineadas entre sí.

La energía de este proceso es expansiva. Donde quiera que se encuentre Sagitario en nuestra carta natal, conectamos con la energía de la expansión. ¿cómo nos abrimos? ¿qué área de nuestra vida necesita abrirse y expandirse? ¿qué parte de nosotros pide que nos abramos y expandamos? ¿qué parte de nosotros se niega a la expansión?

Sagitario es también el signo que rige la verdad y la sabiduría. Bajo esta Luna Nueva podemos lanzar una flecha al universo y poner como intención la expansión de nuestra verdad, que la verdad se abra y se expanda a nivel personal, y a nivel planetario. Es también una invitación a que aprendamos a decir y a recibir la verdad sin juicio y sin miedo. La verdad nos libera y Sagitario es el signo de la libertad.

Esta lunación nos invita a dejar de escondernos, a mostrarnos, a abrinos y a expandir nuestro dones y nuestros talentos. Cada uno de nosotros somos maestros. Es un tiempo para aprender los unos de los otros, escucharnos y apoyarnos en este proceso de apertura. También es un momento para ocupar nuestro lugar y compartir nuestro camino con los demás. Sagitario nos invita a la generosidad, a la celebración, a la confianza, a decir “sí, sí quiero”.

La energía expansiva de Júpiter, regente de Sagitario, siempre trabaja con la energía de Saturno. Ahí donde Júpiter expande, Saturno contrae ¿nos mostramos? ¿decimos sí , o decimos no? ¿nos abrimos o nos cerramos? Ese es un momento en que es vital entender lo que está ocurriendo a nivel energético para cada uno de nosotros.

Si nos expandimos muy rápido (Júpiter) tenemos dificultad en manifestar porque no estamos lo suficientemente erraizados. Si nos contraemos demasiado, estamos condicionados por nuestra herencia tribal, estancados en los patrones familiares y en las expectativas puestas sobre nosotros.

La clave está en encontrar un nuevo balance  en el  que podamos discernir lo que es real y posible para cada uno de nosotros. La energía de Sagitario nos invita a explorar, compartir y enseñar lo que nos maravilla. Nos invita a tomar un riesgo, a dar un salto afirmativo y a aceptar la aventura que el cambio nos presenta.¿qué estructura o sistema hemos creado para expandir nuestros  talentos para ayudar a más personas? ¿ qué queremos crear para el próximo año? Esta Luna en  Sagitario es un plantilla, una visión, que nos puede orientar hacia adelante.

Otra manera de integrar la energía de la expansión y de la contracción equilibradamente tiene que ver con nuestra madurez y capacidad para poner límites saludables a las personas y energías en nuestra vida. Para poder expandirnos a nivel material o espiritual necesitamos de los límites para guiarnos. Los “no” que nos conducen al “sí” son una manera de encontrar los puntos de apoyo en el camino. La expansión nos puede dar la sensación de una ausencia de límites y nos puede confundir o hacer sentir que nos podemos perder. La clave bajo esta lunación está en Júpiter en Tauro que nos está enseñando a redefinir nuestros valores, y el valor que nos damos a nosotros mismos. Son nuestros nuevos valores los que nos dan la pista o la clave de dónde abrimos nuevas puertas, y dónde cerramos las que ya no nos ayudan a seguir adelante.

Mercurio retrogrado nos pide a que miremos hacia adentro y nos preguntemos ¿qué nos detiene a dar el próximo paso? ¿ qué debemos tomar en consideración para dar nuevos pasos en el camino?

Una de las grandes cualidades que la energía de Sagitario nos ofrece es la confianza. Esta confianza implica ser capaces de decir que sí a nuestra visión sin aún ver los resultados. En este sentido es la fortaeza de nuestros valores la que nos sustenta cuando atravesamos la incertidumbre.

La constitencia es la verdadera naturaleza del elemento tierra. Plutón en Capricornio lidera la formación de un trino con Júpiter en Tauro. Este trino de Tierra nos estará acompañando hasta el año que viene y funciona como un ancla que nos da firmeza y constancia, determinación y atención al detalle. Esta es una combinación adecuada para manifestar en la materia nuestros ideales más elevados. Marte en Virgo entra dentro de este trino de tierra y le añade dinamismo, acción, pasión e inspiración. Marte es el motor que nos permite llevar a cabo esta visión y anclarla a través de tareas que podemos ejecutar en el día a día, objetivos concretos, metas alcanzables.  Marte en Virgo nos ayuda a cuidar los detalles mientras que Júpiter y Pluto nos invitan a ampliar nuestros puntos de vista y a permitir que el poder que habita dentro de nosotros se manifieste.

Esta Luna en Sagitario nos recuerda que somos todos peregrinos, todos caminantes del camino de la conciencia y del despertar. Caminamos sobre la tierra, abiertos a todo lo que nos rodea, y con la conciencia para observar y elegir. El cielo y las estrellas, el Sol y la Luna nos guían y nos acompañan y nos recuerdan que nos estamos solos, que algo más grande nos contiene. Sagitario nos despierta a la alegría de caminar este camino llamado vida con nuestras cuatro patas bien ancladas en la tierra, con nuestro corazón bien abierto y con nuestra visión más alta puesta al servicio del planeta y de la humanidad.