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la cruz cardinal :: 2011

Durante el 2010, la llamada Cuadratura Cardinal, o Cruz Cardinal , permitió la aceleración del cambio colectivo y personal a través de una serie de aspectos entre planetas transpersonales que han desafiado y empujado los límites de nuestra percepción , nuestra tolerancia y adaptación al cambio. Cada ser humano vive este cambio colectivo en relación a sus experiencias previas y su bagaje.

Gran parte del equipaje que cada uno de nosotros  traemos se nutre de creencias y valores que hemos integrado según modelos y paradigmas heredados cuyo objetivo es poner orden y estructura en nuestra vida colectiva. Este es el tejido que nos organiza : la familia, la educación, el trabajo, las finanzas , la cultura, la ideología, la religión, el estado, el gobierno, componen las partes de esta máquina que llamamos sistema, que limita y delimita el campo de nuestra acción. Vivimos, creamos, respiramos, amamos, dentro de esta máquina. Esta máquina nos da un sentido de unidad , de identidad y de pertenencia.

Los cambios delineados por los tránsitos planetarios del 2011 son el principio de un proceso de transformación de esta máquina que nos sostiene. Son un mapa y una semilla de un proceso de desmantelamiento y desestructuración del sistema que gobierna nuestra colectividad. Desde el punto de vista astrológico este cambio es inevitable. Estamos transitando el puente entre un viejo orden y un nuevo orden, entre una vieja energía y una nueva energía.

Toda la humanidad está bajo las mismas influencias planetarias. Cada región, cada territorio, nación, raza, grupo, familia, persona que habita este planeta , lo quiera o no,  está bajo la influencia de las ramificaciones de esta red que nos gobierna.

Lo que el 2010 parece haber dejado como evidencia es que el costo de este sistema, u orden de vida , que lleva sobre sus espaldas la carga de siglos de historia, tiene un impacto cada vez más exigente y violento sobre la capacidad de la Tierra de sostener la Humanidad tal como está organizada en estos momentos. Nuestro modelo o sistema de vida no es sostenible y los valores sobre los cuales edificamos nuestra vida  están en desarmonía con el medioambiente.

La Cruz Cardinal  está formada por cuatro signos (Aries, Cáncer, Libra y Capricornio) que son los cuatro pilares de la rueda astrológica. Son los cuatro puntos cardinales, los dos Equinoccios y Solsticios, y, en la carta natal, son las cuatro puertas que abren paso hacia lo nuevo. Son los iniciadores. Marcan y nutren las bases del sistema en el que nos movemos : el individuo (Aries), la pareja (Libra), la familia (Cáncer) y el gobierno (Capricornio).

Tres planetas han estado involucrados dentro de esta Cruz Cardinal,  han estado formando fricción entre sí y han iniciado un proceso de transformación en cada uno de estos cuatro ámbitos y sus ramificaciones. Estos planetas son llamados transpersonales, o planetas colectivos, ya que por la amplitud de su órbita transitan con lentitud por cada signo. Su impacto es lento y está asociado con cambios profundos a nivel de nuestra conciencia colectiva. Son los planetas maestros del cambio.

Durante  el 2011 tanto Plutón como Saturno siguen transitando por los signos de Capricornio y Libra, respectivamente, mientras que Urano hace su entrada definitiva en Aries a partir del 13 de Marzo. Este movimiento de Urano vuelve a activar el campo energético creado por la Cuadratura Cardinal del año pasado, y durante los próximos cuatro años, hará siete cuadraturas con Plutón. La Cuadratura Cardinal es el mapa sobre el cual la fuerza de estos dos planetas van actuar y a desarrollarse a partir del 2011.

Para entrar en este nuevo ciclo es importante que podamos recapitular qué ha cambiado en nuestra vida personal durante el 2010 y cómo hemos vivido, sentido y abordado este cambio. Si hemos sentido resistencia, ¿dónde y cómo se ha manifestado?, si hemos sentido miedo, duda, o angustia , ¿cuáles son sus detonantes? Si hemos sentido un despertar, una evolución, un renacer, un entendimiento o una experiencia más profunda de nuestra esencia, del amor incondicional o de nuestra espiritualidad ¿cómo lo hemos manifestado en nuestra vida? ¿qué hemos creado? ¿en qué hemos puesto nuestra energía? ¿qué nos ha sorprendido? ¿qué nos ha asombrado? ¿qué ha desperado nuestra curiosidad? ¿quién se ha ido?¿quién ha entrado? ¿de dónde nos hemos ido?  ¿estamos en paz con el pasado? ¿estamos en paz con las personas que están a nuestro lado o que han estado a nuestro lado? ¿quedan puertas abiertas, procesos sin concluir, verdades no expresadas? ¿qué verdades profundas se han develado, manifestado? ¿dónde y cómo hemos cambiado? ¿qué forma está tomando nuestra transformación?

La contestación a estas preguntas son la base para elaborar el mapa del próximo año. Plutón, Urano y Saturno van a empujarnos a seguir profundizando en el camino que hemos iniciado. Si hemos asimilado e integrado las lecciones del año pasado estaremos preparados para la energía y el poder que estos planetas nos ofrecen.

Por otro lado, la entrada de Urano en Aries, acompañado de otros cambios planetarios, como la entrada de Quirón y de Neptuno en Piscis y el tránsito de Júpiter por dos signos en un año, subrayan el hecho de que entramos en un territorio completamente nuevo.

El 2011 es un año donde vamos a sentir y ser testigos de cómo a medida que un viejo orden empieza a resquebrajar, las alternativas y las oportunidades de un nuevo orden se hacen visibles y empiezan a germinar. Esta es la clave para navegar este año y para transitar y aprovechar al máximo las oportunidades que nos ofrecen los planetas.

A diferencia de los dos años anteriores, el 2011 trae una energía nueva, joven, rebelde, creativa, transgresora, apoyada por la expansión y el florecimiento de una nueva individualidad, por la búsqueda de la libertad, la autonomía, y está acompañada por el idealismo, y por una nueva y más auténtica identidad espiritual.

La clave para este año descansa en la flexibilidad , en nuestra capacidad de adaptación, de fluir, en nuestra creatividad y en nuestro desapego de todo lo que esté vinculado al pasado, sea material, emocional o espiritual. Las virtudes a desarrollar son la valentía, la firmeza, el liderazgo, la autenticidad, la transparencia, la abundancia y la sencillez.

El propósito del cambio es la unidad en el amor incondicional, esta es la meta, la intención y el propósito que nos une.

Ahí donde forcemos, empujemos, controlemos, o tratemos de manipular cualquier forma de energía, tome esta la forma de situación, relación, proyecto, nos vamos a encontrar con una resistencia, que se manifiesta bajo forma de rechazo, enfermedad, estados de ánimos negativos, inercia, angustia, pérdida. Ahí donde soltemos, nos abramos a lo nuevo, simplifiquemos y  aceptemos la realidad tal como es, abrimos las puertas a una nueva energía que nos va a inyectar de confianza, alegría, vitalidad, humor y amor.

El puente que transitamos es tanto interno como externo. Lo que nos rodea es solo un reflejo de lo que ocurre en nuestro interior. Si el mundo está mal, estamos mal, si cada uno de nosotros moviliza un cambio interno, el mundo cambia, es así de simple.

La clave y la magia del 2011 está en aceptar que el mundo, tal y como lo conocemos hasta ahora, está en un proceso de desestructuración necesario y vital para la continuidad de la vida del planeta, y que la mejor manera de abordar e integrar esta desestructuración es haciéndonos cargo de este mismo proceso en nuestro interior.

Cuanto más apego sintamos a las viejas formas, a nuestro estilo de vida, a nuestra identidad social, afectiva, laboral, intelectual, cultural, espiritual, sexual, y a la organización social y económica que conocemos, más intensos pueden ser los eventos de los próximos años.

Nuestra identidad está cambiando. Este proceso puede parecer desestabilizante en la medida que aquello en lo que hemos creído, aquello que ha sido la base de nuestros valores, aquello en lo que hemos puesto nuestra energía hasta ahora, está sujeto a desaparecer, transformarse, a no ser. Nuestra crisis colectiva, más allá de ser una crisis económica , política y social, es una crisis de valores, y sobretodo de identidad. Lo que hasta ahora nos ha definido, y condicionado,  está en proceso de muerte y renacimiento.

La oportunidad está precisamente en dejar que este proceso ocurra y darle la bienvenida ya que es solo con el desmantelamiento de la máquina que nos sustenta que nos daremos cuenta que nuestro sentido de unidad e identidad colectiva no descansa en las formas en que nos relacionamos, ni en nuestro trabajo, ni en nuestro estilo de vida,  ni en lo que consumimos.

Estamos listos para dar un paso más profundo en la conciencia de que lo que nos mueve y nos une es una energía y que esta energía no muere, solo se transforma y que con ella podemos crear nuevos mundos, nuevas posibilidades, nuevos territorios en los cuales podemos seguir evolucionando y creciendo de manera armoniosa y equilibrada con todos los seres que habitan este planeta y con la tierra.

Urano es el planeta protagonista del año. Es el regente de la era de Acuario, el periodo evolutivo en el que la Humanidad recupera su unidad a través de un solo corazón. Rige la era de la colaboración , de la cooperación y de todo lo relacionado a la comunidad. Es el signo de la libertad y del amor transpersonal e incondicional. Es la energía del futuro.

Las lecciones del 2011 nos invitan a cruzar el puente entre un mundo en el que nuestros valores están gobernados por intereses externos y en el que nuestras creencias son dirigidas por creencias e intereses ajenos, para entrar en un territorio de libertad personal, de autonomía y de responsabilidad colectiva. La invitación que nos hace la astrología de este año es a participar, a entrar en el juego, a comprometernos con esta transformación global, permitiendo y apoyando nuestra transformación interna.

Los tránsitos durante el 2011

 

Júpiter y Urano en Aries :

Júpiter entra en Aries el 22 de Enero. Normalmente su paso por un signo dura un año, sin embargo, durante su trayectoria por Aries no hará ningún movimiento retrógrado, por lo cual su estadía  será de seis meses. Es un evento raro que, por un lado, acelera nuestro aprendizaje y que , por otro lado, nos ofrece la riqueza de multiplicar nuestras oportunidades de expansión y crecimiento. Este paso veloz por Aries precede la entrada de Urano en este mismo signo, en Marzo.

Este énfasis en Aries nos habla de que estamos entrando en un momento de apertura y expansión de nuestra subjetividad, en el que nos vamos a dar cuenta de que necesitamos prestar atención a nuestro rol, a nuestra individualidad y a nuestra singularidad. Aunque este principio parece contradictorio con el hecho de que estamos entrando en un periodo comunitario y colectivo, la astrología nos muestra que la clave de la verdadera colaboración descansa en individuos autónomos y libres. Para sanar y transformar a la humanidad, nos tenemos que transformar y sanar a nosotros mismos.

Aries es el signo del Yo. Júpiter es el signo de la verdad, de la espiritualidad, de la abundancia, la alegría,  la fe y la confianza. Todos vamos a tener una oportunidad de crecer y abrirnos a nuevas dimensiones de nuestro ser y de nuestra verdad. Todos somos maestros,  y este año tenemos la oportunidad de que la verdad que habita en cada uno de nosotros obtenga un canal para nacer y expresarse. Júpiter, con la fuerza de Aries, nos ayuda a encontrar esta verdad y darle forma a nuestra visión. Es un tiempo para  brillar con luz propia y liderar nuestro propio camino.

La entrada de Urano en Aries en Marzo inicia su camino de siete años por un terreno fertilizado por Júpiter . Durante este año debemos estar dispuestos a sorprendernos a nosotros mismos, a estar abiertos a lo impredecible, a soltar amarras y a  navegar un tiempo de novedad y libertad personal.

Los cambios nos enfrentan a nuestros miedos, a nuestras limitaciones y a nuestros apegos. Nuestra identidad comienza un ciclo de mutación y siempre es un desafío soltar los moldes de lo que creemos ser y abrazar nuestro renacimiento. Urano trabaja con un rayo, es eléctrico, es energía pura y nos impulsa con fuerza hacia el futuro. Si nuestras resistencias están arraigadas, sus tránsitos pueden ser abruptos y desestabilizantes.

Aries es el signo de la valentía, del coraje y del nacimiento del Yo. Durante este año el llamado es a manifestar la expresión de un Yo más auténtico, más libre y verdadero.

Saturno en Libra :

 

Saturno sigue, durante todo el año, su paso lento por Libra. Libra es el signo opuesto a Aries, y mientras por un lado de la polaridad vivimos una expansión y una revolución de nuestra identidad e individualidad, por otro lado Saturno contiene nuestro proceso a través de nuestras relaciones más cercanas.

Saturno limita, ralentiza y sobre todo nos obliga a enfrentar la realidad. El reflejo que el otro nos ofrece es una evidencia constante de nuestra transformación. Quien nos acompañe, quien nos apoye, quien nos desafía, quien nos reta, son las personas más cercanas, las personas que amamos, con la que trabajamos, con quien construimos, soñamos y creamos.

El 2011 es un año en el que vamos a sentir la respiración de la expansión y la contracción entre la libertad que nuestro ser busca y las responsabilidades que tenemos asumidas con nuestros vínculos. Vamos a aprender a encontrar el equilibrio entre la fuerza de nuestro deseo personal y el compromiso en nuestras relaciones.

Cada relación es un espejo y una oportunidad de crear equilibrio y armonía. Las relaciones son trabajo. Si estamos en conflictos con los demás, estamos ante el reflejo de un conflicto interno. Saturno en Libra pone orden y da forma a lo que proyectamos en el otro. Porque es en la realidad de lo que vemos en los demás que experimentamos y moldeamos nuestro ser.

Júpiter en Tauro :

A partir del 5 de Junio y hasta Junio del 2012 Júpiter transitará por el signo de Tauro. Después del vuelo visionario de Júpiter en Aries, este tránsito nos hace aterrizar. Tauro se relaciona con la materia, con nuestros recursos y nuestros valores.

Los signos de Tierra, Tauro, Virgo y Capricornio, se benefician especialmente de este tránsito y aportan estabilidad y sentido práctico dentro de la rueda del cambio.

Este tránsito nos va a dar a cada uno de nosotros la oportunidad de aprender a desarrollar nuestras finanzas y recursos de manera más efectiva y creativa. Esto está vinculado a cómo nos valoramos, cómo valoramos nuestros talentos y cómo los compartimos e intercambiamos.

La clave para entender y aprovechar este tránsito parte de la premisa que el dinero es energía. Si la energía fluye, el dinero fluye. Si nuestra economía está estancada, lo que estamos  viviendo es un bloqueo energético.  Si tenemos miedo, si controlamos nuestras inversiones y no movemos la energía, si “ahorramos” sin invertir, si guardamos el dinero sin moverlo, estamos frenando, limitando y reprimiendo la expansión y crecimiento de esta energía. Tauro es testarudo y conservador,  y es posible que sintamos  resistencias  al cambio en este ámbito.

Algunas de las claves para navegar este tiempo es aprender a desvincularnos de nuestra dependencia económica del sistema y de crear una economía más autónoma, flexible y real. Algunos consejos van en la dirección de cortar gastos, consumir menos, reducir nuestras necesidades materiales por una búsqueda más espiritual y creativa, colaborar con otros , unir esfuerzos , crear cooperativas, empresas y proyectos cuyos valores estén en armonía con el equilibrio medioambiental, por ejemplo.

A nivel más personal, este tránsito nos ayuda a abrir ahí donde retenemos, y  a soltar y dejar ir lo que nos desvaloriza. Júpiter nos da la confianza para soltar valores obsoletos que nos limitan y no nos dejan expandir nuestra luz y nuestro brillo, y a  encontrar nuevos recursos para compartir y desarrollar.

Cuadratura de Urano y Plutón :

Es probable que el evento astrológico más importante del 2011 sea la primera de siete cuadraturas exactas entre Urano y Plutón. Esta se da durante el mes de Julio.

Tanto Urano como Pluto están vinculados a cómo gestionamos, sentimos y compartimos nuestra energía y nuestro poder. La energía de la tormenta eléctrica (Urano) se encuentra con la de un volcán en erupción (Pluto). Urano nos trae cambios súbitos e inesperados, acciones y situaciones que rompen con el orden establecido. Pluto nos inicia en el camino de la transformación, de la muerte y de la renovación.

Este año podemos ser testigos de cómo nuestros derechos y libertades individuales (Urano) reaccionan con los poderes de los gobiernos central y las instituciones (Pluto), por ejemplo.

Este tránsito entre Urano y Pluto está vinculado a la  conjunción de estos dos planetas en Virgo entre 1964 y 1968.  Ahora vamos a ver en acción la integración de los ideales creados durante esta época revolucionaria.

Las personas que nacieron entre 1964 y 1968, están implicadas de manera activa en este cambio.  Al tener la energía de Urano y Plutón en sus cartas, y al estar bajo los efectos positivos del tránsito de Plutón en Capricornio en un aspecto positivo a su Plutón natal, podemos esperar ver cómo esta generación participa activamente en la vanguardia del cambio.

Quirón y Neptuno en Piscis :

Quirón en Piscis nos viene a enseñar a amar incondicionalmente toda forma y manifestación de vida tanto en la tierra como en el universo. Nos viene a mostrar y a recordar que somos todos uno. Este proceso pasa por la sanación de nuestra alma, de nuestra capacidad de abrirnos y de trascender nuestra identidad materialista para abrazar una conciencia más cósmica y un camino más espiritual.

Aunque Neptuno solo estará de visita en Piscis entre Abril y Agosto, abre la puerta a un proceso vital dentro del cambio que estamos viviendo. Neptuno en Piscis es un regreso a casa. Es nuestra alma recordando su origen. Es el cielo que se abre para que podamos conectar con energías sutiles y aspectos de sosiego espiritual.

Con toda la actividad planetaria en los signos cardinales, es en las aguas de Piscis que encontramos el descanso y el refugio para nutrir nuestra esencia y sanar. Mientras el mundo se agita y se mueve, es en el silencio, la meditación y la desaceleración que construimos un remanso y una nueva realidad.

Entre Quirón y Neptuno estamos en el umbral de una nueva era psíquica en la que nuestra intuición y nuestra percepción extrasensorial se agudiza. Es un tiempo de mucha energía mística, mucha creatividad e inspiración.

La clave de estos tránsitos está en la energía del amor incondicional. La invitación es a abrir nuestros corazones , perdonar y perdonarnos, agradecer y trabajar hacia la unidad. Vamos a integrar cada vez más la conciencia de que estamos cruzando el puente que nos separa de la unidad, estamos sanando la ilusión de separación y dualidad.

Estos tránsitos enfatizan el hecho de que estamos en un tiempo de sanación energética. Quirón en Piscis nos invita a unirnos en esta sanación,  en un solo rezo y propósito para la paz y el bienestar del planeta y de la humanidad. La unión de Neptuno y Quirón en este signo también nos habla  de integrar nuestra creatividad y usar el sonido, el arte y a belleza para sanar, para  crear y visionar juntos.

La dimensión más profunda de este tránsito tiene que ver con la sanación del alma planetaria y el alma de la humanidad. ¿hacia dónde nos dirijimos? ¿qué nos une? ¿qué soñamos? ¿compartimos en mismo sueño, el mismo camino, el mismo destino?